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“La guerra puede durar diez años, veinte o más. Podrán destruir Hanoi, Haiphong y otras ciudades y empresas, pero el pueblo vietnamita no se intimidará. ¡No hay nada más valioso que la independencia y la libertad! Cuando llegue la victoria, nuestro pueblo reconstruirá nuestro país y lo dotará de construcciones más grandes y más bellas”, le dijo Ho Chi Minh al pueblo vietnamita un 17 de julio de 1966 en uno de sus discursos más recordados, difundido a través de la radio nacional en plena guerra contra Estados Unidos.
Todavía hoy, después de que este año se cumplieron 50 desde la orden oficial de retirada del ejército norteamericano un 29 de marzo de 1973, la guerra en Vietnam es recordada como una de las derrotas más sonadas y catastróficas del gobierno norteamericano.
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Por coincidencia, azares del sorteo, la selección femenina de Vietnam, que celebró el año pasado su histórica e inédita clasificación al Mundial de Nueva Zelanda y Australia, jugará su primer partido mundialista contra Estados Unidos, este viernes, desde las 8:00 p.m. con transmisión de Directv Sports.
Será un duelo que no es muy común ver en las grandes citas deportivas del mundo, pues Vietnam no suele lograr participar de estos grandes eventos. O, por lo menos, no con los pergaminos suficientes para medirse, en instancias definitivas, con los estadounidenses.
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Sin embargo, Vietnam es uno de los procesos más interesantes del fútbol asiático. Un proyecto que, como dijo Ho Chi Minh a mediados del siglo XX, surgió de la reconstrucción que vino en el país después de la guerra. Incluso, del conflicto que vino después de la huida gringa. Dos mundos distintos que vivían separados en la propia Vietnam y que solo pudieron reunificarse cuando pararon los tambores de la guerra.
Vietnam, un país dividido
En 1997, por primera vez en la historia, la selección femenina de Vietnam jugó un partido oficial. De hecho, apenas hasta 1991, los vietnamitas lograron unificar una federación que representara a todo su país frente a la FIFA, pues luego de décadas de guerra por su libertad, la disputa por la representación del país también se vio afectada.
La historia de Vietnam en el fútbol es mucho más profunda. Es más, mucho antes de la guerra por su independencia, cuando todavía eran una colonia francesa, los primeros registros del fútbol en el país son de 1896.
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En ese entonces no jugaban las mujeres, ni siquiera los vietnamitas, era un deporte para funcionarios, comerciantes y soldados franceses. Pero el interés de los locales por el fútbol fue en aumento con la entrada del siglo XX, cuando empezaban a esparcirse los aires de revolución y el gobierno, buscando cortinas de humo, intentó alentar el fútbol como un pasatiempo para toda la población. Así lo señala la prensa vietnamita, que tiene el 20 de julio de 1908 como la fecha del primer partido jugado entre dos equipos locales.
El auge del nuevo deporte no vino a estallar sino hasta después de la segunda guerra mundial, cuando se organizó, por primera vez, la Federación Nacional de Fútbol del país, en 1962, y se consiguió el reconocimiento de la FIFA, en 1964, 10 años después del fin de la Primera Guerra Indochina y en pleno conflicto contra Estados Unidos.
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De hecho, era en Vietnam del Sur, la facción apoyada por el bloque estadounidense en plena guerra fría, en donde se jugaba al fútbol Vietnam del Norte, el lado comunista, poco participaba en torneos internacionales, sobre todo si no era en partidos contra países aliados. Y, aunque para entonces no eran relevantes en el plano internacional, cesada la guerra en 1975, el mundo extrañó a Vietnam en el panorama, pues no volverían hasta el 91, ahora como una Federación unificada.
La vida después de la guerra
Es un acto coqueto del destino, Estados Unidos, la gran potencia del fútbol femenino, quedó emparejado con Vietnam, las últimas en clasificarse al Mundial de Australia y Nueva Zelanda 2023.
Es un duelo dispar, pues, en realidad, el nivel del fútbol en Vietnam está muy lejos de equipararse con el de Estados Unidos. Sin embargo, en medio de sus dificultades, de los estragos de la guerra y las consecuencias que dejaron los norteamericanos en su tierra, los vietnamitas han reconstruido su sociedad. Y el fútbol, sobre todo en la rama femenina, es fiel testimonio de eso.
Tras la marcha de las tropas estadounidenses y luego de años sin Federación, Vietnam entró al panorama global del fútbol en el siglo XXI. La selección femenina, de hecho, actualmente está entre las mejores 32 del mundo, según la FIFA, y ha sido una de las principales dominadoras del balompié en el Sudeste Asiático.
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A este mundial, en el que, además de medirse con la poderosa selección de Estados Unidos, también jugarán contra Portugal y Países Bajos, actuales subcampeonas del mundo, llegaron tras ganarle en un repechaje de infarto, tras la Copa de Asia, a China Taipei y Tailandia.
Las jugadoras de Vietnam esperan conseguir una digna participación en el mundial femenino que siga alentando el crecimiento de este deporte en todo el Sudeste Asiático, donde el fútbol cada vez se esparce con más fuerza ahora en tiempos de paz, cuando ya ha pasado la guerra.
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