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El corazón colombiano late más fuerte. La adrenalina fluye en el cuerpo tricolor. Juega la selección y ya no hay tiempo para dejar escapar una lágrima o andar con la sonrisa ancha. Las emociones quedaron en El Campín, en esa fiesta de despedida que conmovió a 30 mil personas en sus gradas, antes del viaje a Buenos Aires. Ahora es tiempo de afinar los motores de cara al desafío mundialista. De mostrar que Colombia tiene argumentos para soñar con un Maracanazo. Este sábado, a las 4 p.m. (Gol Caracol) en el estadio de San Lorenzo de Almagro, el equipo nacional enfrentará a Senegal en el primero de los dos amistosos preparatorios en este país. Y a excepción de Radamel Falcao García, cuya presencia en la lista de 23 está atada a un milagro más que a una decisión lógica, José Pekerman pondrá la mejor versión ante los africanos.
Será una buena medida jugar contra un rival del mismo continente que Costa de Marfil, el segundo adversario de Colombia, el 19 de junio en Brasilia. Más allá de la jerarquía individual, hay un común denominador: los jugadores nacidos en África tienen una enorme fortaleza física. Y aunque el duelo bautismal será contra Grecia, el 14 en Belo Horizonte, lo que busca el estratega argentino es afirmar la idea, el estilo que catapultó a la selección al segundo puesto de las eliminatorias y, como dijo el mismísimo Pékerman, lo transformó en la “revelación”. Por eso, el foco está puesto en las armas propias, más que en las potencialidades ajenas. Y en ese sentido, la formación que presentará en el anochecer porteño es bastante similar, por decir que será la misma, que jugará ante los griegos. Al menos, desde el aspecto nominal. Entrando en los detalles estrictamente tácticos, habrá que esperar al debut.
El arquero será David Ospina, cada vez más afirmado en la portería titular. Con una excelente temporada en el Niza francés, al punto de ser figura ante el PSG del gran Zlatan Ibrahimovic a fines de marzo, es una garantía. La defensa estará compuesta por una línea de cuatro con dos laterales proyectados en ataque. Camilo Zúñiga tendrá su oportunidad después de padecer una lesión que lo alejó de las canchas durante siete meses. Pékerman quiere ver en acción al jugador del Nápoli, más allá de que Santiago Arias fue un puntal durante su ausencia. Por el otro sector de la cancha estará Pablo Armero. Los centrales serán el veterano Mario Alberto Yepes y Carlos Valdés. Éder Álvarez Balanta deberá esperar su oportunidad en la banca. Las miradas de todos estarán puestos en la defensa, que cosechó algunas críticas por los últimos partidos de las eliminatorias, especialmente ante Chile. El miércoles, durante la conferencia de prensa que brindó en el Sofitel de Cardales, el entrenador criollo defendió a muerte la retaguardia colombiana. A fin de cuentas, como dijo el profesor Pékerman, el equipo tricolor fue el seleccionado que menos goles recibió durante las eliminatorias: 13 contra 15 que padeció Argentina, primer clasificado, nada más y nada menos.
En la mitad de la cancha, Carlos Sánchez es fundamental. La Roca hace gala de su apodo por ser granítico en la contención. El volante del Elche español suele jugar entre los centrales porque el nexo del mediocampo con los enlaces es Abel Aguilar. Son parte de un esquema versátil que puede ser dibujado en el pizarrón como 4-2-2-2 o 4-1-3-2, con el mediocentro del Tolouse acoplándose a James Rodríguez y Juan Cuadrado, los creativos de la selección de Colombia. Incluso, el volante ofensivo de la Fiorentina —vinculado con el Barcelona en los últimos tiempos— es la compañía ideal para los atacantes por su buen manejo de la pelota. Especialmente para Teófilo Gutiérrez. El delantero de River Plate es un futbolista que suele retrasarse. No le gusta estacionarse en el área. Teo necesita tener contacto permanente con la pelota, lo que deja al 9 de turno con la mayor responsabilidad de convertir. Falcao es un extraordinario goleador.
El Tigre, en ese aspecto, no siente presión en la jungla del gol. Claro que Radamel está fuera de carrera, al menos por estos amistosos, la primera fase del Mundial y Dios dirá si lo puede incluir José en la lista de 23. Será la gran posibilidad de ver en acción a Jackson Martínez. Pékerman le había dicho al atacante del Porto que iba a darle una oportunidad ahora que Falcao estaba lesionado. Sin embargo, el técnico argentino no confirmó la presencia de Chachachá. Se supone que la palabra vale, pero en los últimos tiempos, Carlos Bacca ha mostrado un nivel superlativo en Sevilla. Sin ir más lejos, fue decisivo en la Europa League. No obstante, Pékerman no descarta la idea de formar una sociedad con jugadores que se gestaron en Júnior de Barranquilla. Incluso el propio Teo dijo que Bacca sería un reemplazante ideal para Falcao. De cualquier modo, juegue quien juegue, Colombia puede quedarse tranquila a nivel ofensivo. Esta generación de jugadores tiene una camada fantástica de atacantes. Si hay algo de lo que precisamente no debe preocuparse la selección, es de marcar presencia en las redes rivales. A ir preparando la garganta, entonces. Al margen de que falta el mejor de todos, y jugando con uno de los más populares libros de Gabriel García Márquez, Colombia tiene quien le escriba el gol.
Avellaneda@agea.com.ar
@davellaneda77