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El padre adoptivo del futbolista colombiano James Rodríguez, manifestó que está convencido de que su hijo está preparado psicológica, profesional y espiritualmente para afrontar el nuevo reto.
«Siempre le dejé enseñanzas porque es lo único que le puede dejar uno a los hijos, y creemos que tiene la madurez espiritual, psicológica y profesional para saber que la fama le llegó y el dinero, pero sus hábitos normales no han cambiado», manifestó su padre adoptivo, Juan Carlos Restrepo, en una entrevista con RCN La Radio.
Restrepo, quien educó a James desde los tres años, destacó que el jugador siempre ha sido el mismo a pesar de la fama.
«Él llega de Europa, de sus temporadas, de la selección y se queda en su apartamento, y luego sale a comer con su mamá, su hermana y conmigo», dijo.
Restrepo afirmó que al jugador no le gusta mucho el asunto de la farándula y tiene muy bien arraigados los principios espirituales.
«Lo hemos llevado por el camino de Cristo y nunca ha cambiado su oración, su biblia. Y si esos hábitos no los cambió en todo el proceso que ha pasado antes, yo creo que eso no va a suceder ahora, me parece que las cosas las está manejando muy bien y coherentemente», señaló.
Aseguró que desde niño James ha afrontado responsabilidades mayores a su edad gracias al talento y la disciplina que tiene.
«Siempre estuvo con compromisos mayores a su edad; con 11 años en el torneo Pony Fútbol fue el mejor jugador, el goleador, la figura, y lo asumió con responsabilidad. Llegó con 15 años a la selección sub’17 y fue titular, así como en la selección absoluta y ahora en el Real Madrid», comentó.
Restrepo recordó que cuando James llegó a Argentina, con 17 años, fue el extranjero más joven en debutar y fue campeón con Banfield.
«Todo eso demostró que iba bendecido por el Todopoderoso y que los retos no lo iban a superar, él iba a ser capaz de afrontarlos», dijo.
Por eso ahora con el paso al Real Madrid, Juan Carlos Restrepo sabe que una vez más Dios está ayudando a su hijo, pues considera que «le abrió la puerta» y agregó que James nunca tuvo un «plan b» en su vida ya que «para él todo giraba en torno al fútbol».