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Llegó a un equipo plano, desdibujado y sin ideas. Que no pasa su mejor momento. Y en su debut como titular Juan Fernando Quintero sacó el pincel y le puso un poco de color al blanco y negro que se vive en el presente del conjunto millonario.
Que en la noche de este domingo se vio opacado por el pésimo trabajo arbitral de Jorge Baliño, quien fue el máximo protagonista del encuentro que empató River Plate 2-2 ante Godoy Cruz. Un gol en fuera de lugar, un penal no cobrado y un tiro libre indirecto que no era, el saldo del colegiado en contra del equipo de Marcelo Gallardo.
La cuenta la abrió Garro a los 13 minutos luego de un remate imposible para Franco Armani. Y la amplió 12 minutos después García, quien había recibido el balón en posición adelantada. Un 2-0 en contra y las caras largas se tomaron a los jugadores de River. Parados en una línea muy delgada y cercana a la crisis.
Antes de finalizar la primera etapa, Rodrigo Mora descontó. El uruguayo volvía al equipo titular luego de ocho meses tras sufrir una delicada y atípica lesión en su cadera.
En el segundo tiempo el equipo de la banda cruzada empató el compromiso por intermedio de Lucas Pratto (51’). Quintero levantó notablemente su rendimiento: caños, enganches y sus pases entre líneas generaron aplausos en El Monumental. Se ilusionan con el colombiano. Rafael Santos Borré estuvo en el banquillo.
Con el empate, River Plate quedó en la plaza 17 con apenas 20 unidades en 16 jornadas. Boca, de ganarle a Banfield, lo duplicará en puntos. Muchas malas noticias, pero Quintero sigue dando buenas sensaciones. Hay fútbol con Juanfer.