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Iniciaba la mañana y a una cancha en una de las playas de Cartagena llegó la estrella del fútbol, Didier Drogba. El deportista inició su carrera en Francia y se destacó en la selección de Costa de Marfil. Es recordado por su paso por el Chelsea de Inglaterra, equipo con el que ganó una Champions League.
Jugó con los niños que lo esperaban. Fueron tres partidos muy cortos para él, pero eternos para los jugadores que pasaban el balón, lo miraban y, en algunos casos, con los gestos propios del deporte, decían: “pásela, pásela”. Drogba llevaba una camiseta en la que se leía «Peace and Sport» (paz y deporte).
Celebró los goles y como pudo abrazó a todos los niños que llegaron de diferentes sectores de la ciudad. Al finalizar los partidos, todos sacaron una tarjeta blanca. Todos conocen muy bien lo que significan la roja y la amarilla, pero la tarjeta blanca significa el mensaje que traían las celebridades: paz y deporte.
Una de las jugadoras más felices era Sayde Cristina Saurith, de trece años y quien logró la victoria con su equipo, Amigos del Mar, con un pase que le hizo Drogba. “Me sentí nerviosa, alegre sobre todo (…) Fue una gran experiencia es un gran jugador y sé que juega por la paz” dijo Sayde a El Espectador. La niña es delantera de su equipo y vive en el corregimiento de La Boquilla, en las afueras de Cartagena.
Anita Gabriel Ávila tiene 19 años, estudia de comunicación y es deportista. Tendría la responsabilidad de narrar la final del Torneo Rugby Sevens, al que asistirían el Príncipe Alberto II de Mónaco, Joel Bouzou de la Fundación Peace & Sports, la canciller María Ángela Holguín y Drogba.
Ella es jugadora de rugby desde los 15 años. En Cartagena no existe una cancha con las características técnicas para la práctica de este deporte. Los más de 100 deportistas realizan los juegos oficiales en Arjona, un municipio vecino de La Heroica. “El rugby es un deporte que te enseña valores, la disciplina y el respeto. Un jugador nunca puede hablarle ni cuestionar la decisión de un juez, solo el capitán del equipo”, dijo Anita.
Medio día. Anita se reúne y almuerza con su compañero de trabajo, el conocido periodista Ricardo Orrego. Repasan los términos propios del deporte: Knock-on, cuando la pelota se cae hacia el frente y como consecuencia trae una penalidad que se llama Scrum. O el Line Out, una formación en donde dos personas levantan a un saltador del equipo.
En el Centro de la ciudad está la casa del Marqués de Valdehoyos, construida en 1765 y sede de la Cancillería para recibir huéspedes e invitados especiales. La Canciller María Ángela Holguín y el Principe Alberto II de Mónaco se reunieron allí. Luego se dirigieron a la Base Naval, en donde verían la final del partido de rugby.
Fue recibido por una calle de honor conformada por niños. Él vestía una camisa corta de colores azul y blanco. En la parte superior decía: “Diplomacia deportiva y cultura”. Luego de los himnos y el saque de honor comenzó el partido.
Los equipos enfrentados eran Armadillos Rugby Club, de Tierra Alta, Cordoba; y Cactus, de la Guajira, quienes ganaron por 27-0.
El Príncipe estuvo atento al juego. Al finalizar, entregó las medalles y la copa a los ganadores. “Es un hecho que el deporte produce las mismas emociones, ya sea en la competencia o en el entorno, sin embargo más allá de esas emociones, el deporte es importante para unir a las personas y da esperanza para un mundo mejor” dijo Alberto de Mónaco.
Didier Drogba también habló y recordó cuando detuvo la guerra civil de Costa Marfil apenas la selección se clasificó al Mundial de fútbol. “Así que nuestra responsabilidad como ídolos, como ejemplos, es devolverle algo a nuestra sociedad. Y es por eso que nos pusimos de rodillas y comunicamos el mensaje y pedimos paz y hoy en día tenemos exactamente lo que rezábamos, la paz en Costa de Marfil. Cuando veo lo que está pasando en Colombia, me enorgullece muchísimo y por eso tenía que venir y mostrar mi apoyo», dijo el futbolista.
La Canciller María Ángela Holguín recordó el inicio de la «Diplomacia Deportiva» hace ya siete años con el rugby. “Lograr darles a los jóvenes de Colombia una oportunidad, una manera de ver la vida distinta y ojalá vean que a través del deporte o de la música pueden tener esa gran oportunidad», dijo la ministra.
En la noche, el Príncipe fue a la Casa de Huéspedes Ilustres. Allí, con el presidente Juan Manuel Santos se suscribió un memorando de entendimiento para profundizar y fortalecer la cooperación en diversas áreas.
Algún niño recordará toda su vida el domingo que jugó con una estrella del fútbol y conoció a un príncipe de verdad.