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Dijo Pep Guardiola que en la Liga de Campeones de Europa era “imposible ganarle dos veces seguidas al Real Madrid”. Por estrategia, tal vez, porque sabe que si hay un equipo capaz de hacerlo es su Manchester City, ese que ha deslumbrado al mundo en los últimos años. También pudo haberlo hecho para quitarse la presión y la responsabilidad de encima.
Este martes, en el partido de ida de su llave de cuartos de final, quedó demostrado que incluso sin brillar, el equipo que dirige el estratega español tiene todos los argumentos futbolísticos para revalidar el título que conquistó el año pasado. Pero también que si hay un equipo que puede ganar trofeos siendo inferior a sus rivales y a punta de jerarquía, es el Real Madrid.
En un duelo intenso y con muchas emociones, merengues y ciudadanos empataron 3-3 en el estadio Santiago Bernabéu de Madrid, en donde ambos demostraron muchas de sus virtudes y lograron desnudar también los defectos de su adversario.
El Real Madrid jugó mejor en la primera parte. Supo reponerse de un gol de ‘Camerino’ de Bernardo Silva, a los dos minutos, y pronto remontó gracias a un remate de Eduardo Camavinga que se desvió en Rúben Dias y un gol de Rodrygo.
Fueron 45 minutos en los que el City tuvo la pelota, pero no generó peligro. Pesó la ausencia de Kevin De Bruyne, baja a última hora al parecer por molestias estomacales. Y su goleador, Erling Haaland, fue bien marcado por la zaga merengue. El Madrid, en ventaja antes del cuarto de hora, cedió la pelota, se defendió bien y le apostó al contragolpe. Transiciones rápidas en las que puso aumentar el marcador.
Fue un City deslucido, que por momentos se vio mal. Pero Pep Guardiola insistió en su idea y en los hombres para ejecutarla. Y en el complemento el equipo inglés se pareció más al que ha demostrado ser. Incisivo por los costados, punzante y contundente.
Y utilizó un arma poco habitual, la media distancia. Con ataques por las bandas abrió a la zaga local y concluyó dos acciones en el centro del área con remates que terminaron en gol, uno de Phil Foden y otro de Josko Gvardiol. Un 2-3 que silenció el nuevo Bernabéu y a sus 81 espectadores.
Pero faltaba más. Eso a lo que se refería Guardiola. El Real Madrid es el rey de la Champions. Y como hace dos años, cuando dos goles en la adición le dieron la clasificación ante el City en la semifinal, apareció el espíritu del 14 veces campeón de Europa, esa jerarquía que no se puede explicar y Federico Valverde igualó las acciones para un 3-3 histórico.
La serie se definirá en Manchester el miércoles 17 de abril, a partir de las 2:00 p.m., en un duelo que se verá en Colombia por Espn y que, como el de ida, es de pronóstico reservado porque el City, en casa, seguramente saldrá a atacar e imponer su juego, escenario perfecto para el Madrid, que no elabora tanto, pero es práctico y contundente es las transiciones.
Arsenal vs. Bayern, otra lleve en suspenso
El otro duelo de los cuartos de final que se jugó el martes fue entre el Arsenal de Inglaterra y el Bayern Múnich alemán. El primero, líder de la Premier League y en un gran momento futbolístico. El segundo ya resignado a no ganar la Bundesliga después de una década y con un presente pobre.
Pero, nuevamente, la Champions es a otro precio. Especialmente para esos históricos como el Bayern cinco veces campeón, que hacen valer el peso de la historia y la camiseta en las instancias definitivas.
En otro duelo parejo y cerrado, los ingleses se fueron en ventaja con anotación de Bukayo Saka, pero los alemanes no se desesperaron y aprovecharon un par de errores en la defensa para darle vuelta al marcador con Serge Gnabry y Harry Kane.
Sin embargo, este Arsenal que dirige el español Mikel Arteta quiere cambiar la imagen de equipo ‘frío’ que tiene, ese que siempre pinta muy bien, que da espectáculo, alegra a la tribuna, pero falla en los momentos definitivos y no gana trofeos.
Y el buscar el arco rival, intentar variantes e incluso tomar riesgos, dio resultado y un gol de Leandro Trossard decretó la paridad 2-2. En Múnich, el próximo miércoles, se decidirá la serie, pero no hay un favorito. Se vieron tan parejos en defensa y en ataque, que seguramente la llave se desnivelará por pequeños detalles.
Este miércoles, desde las 2:00 p.m, se jugarán los otros dos partidos de la ida, ambos desde las 2:00 p.m. El París Saint Germain, liderado por Kylian Mbappé, recibe al Barcelona, mientras que Borussia Dortmund visita al Atlético de Madrid.
En estos enfrentamientos tampoco hay un favorito claro. Si de historia de tratara, Barcelona ganaría su serie, pero el PSG, dirigido por Luis Enrique, le apuesta toda su temporada a Europa. Y el Atlético, que no ha ganado la Champions, espera saldar esa cuenta pendiente, ante un Dortmund que parece estar consolidando un nuevo proceso.
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