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Puede recaer en el lugar común que habitualmente repiten entrenadores y futbolistas, pero la justificación de las palabras de Julio Avelino Comesaña blindan la declaración. “Pensamos primero en este encuentro y después vamos viendo”, dijo el DT de Júnior en la rueda de prensa previa al partido de ida contra el Medellín por la final de la Liga Águila-II. Seguido, lanzó la justificación.
“La incertidumbre del futuro puede destruir. Que si ganamos tenemos la ventaja y podemos salir campeones. Eso es normal del ser humano y nosotros no podemos dejar ir la cabeza”. Comesaña habla con base en la experiencia, con lo que sucedió hace un año cuando la hinchada y la prensa misma ya estaban pensando en la definición del título sin haberle ganado primero a Flamengo de Brasil, conjunto que se quedaría con el tiquete luego de la victoria 2-0 en Barranquilla y 2-1 en Río de Janeiro (después perdería la final con Independiente de Argentina), también con la ilusión de lograr la corona del torneo continental que al final se escapó de las manos frente a Atlético Paranaense.
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De hecho, ese golpe de 2017, en el momento en el que el club atravesaba su mejor momento, fue tan duro que después vino la eliminación en el torneo local a manos del América de Cali en los cuartos de final (4-2 por penales). En otras palabras, la frustración de la derrota internacional impactó tanto al grupo, que el liderato de la fase de Todos contra Todos (fue primero con 39 puntos) no pesó al momento de medirse con el cuadro vallecaucano. En este 2018 se podría decir que la situación iba por un camino my similar: Júnior y la caída en la Sudamericana y un Medellín arrollador, pero por fortuna no se dio.
“Ya les dije a mis jugadores: nada de gastar energías en ir más allá. Primero el aquí y el ahora. Después miraremos”, afirmó el uruguayo de 70 años, quien con esta octava estrella logró un bálsamo de nueva vida para un club que no ganaba el título en Colombia desde 2011, es decir siete años de ver a los demás festejar.
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“Hay que dar el golpe en nuestra casa. Y tenemos las ganas y el fútbol para hacerlo”, concluyó Comesaña ese día. Y esa frase tomó más valor este domingo, pues gracias a la victoria 3-0 en casa es que su equipo festejó en Medellín una corona que por poco se complica.