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Nairo Quintana terminó en la segunda posición en la general de la carrera italiana Tirreno-Adriático, donde el español Alberto Contador, dos veces vencedor del Tour de Francia, fue el campeón.
En la séptima etapa de la Tirreno Adriático, la victoria fue para el italiano de Movistar Adriano Malori en la contrarreloj de 9,1 kilómetros. Llegó por delante de Fabián Cancellara y Bradley Wiggins.
La carrera estaba prácticamente sentenciada. La ventaja de 2:08 con la que Contador partía sobre el colombiano Nairo Quitana era imposible de recuperar en 9,1 km a menos que sucediera un percance. El mayor interés residía en ver en acción a grandes especialistas.
El alemán Tony Martin (Quick Step), actual campeón mundial y ganador de la etapa en 2013; el británico Bradley Wiggins (Sky), campeón olímpico, y Cancellara (Trek) se presentaban como favoritos para ganar en el paseo marítimo de San Benedetto del Tronto.
Ninguno de los tres venció. Cancellara, que cumple 33 años, marcó un crono de 10:19, seis segundos peor que el del italiano Adriano Malori, por entonces el más rápido, pero aún así mejor que Wiggins, que invirtió un tiempo de 10:24, y que Martin (10:28).
Malori, segundo el año pasado aquí, permaneció más de una hora en el «asiento caliente», pendiente del polaco Michal Kwiatkowski, que el mes pasado le relegó al segundo puesto en la Vuelta al Algarve (Portugal). Esta vez no, su rival marcó 10:35.