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Hace un tiempo, el mes de diciembre estaba marcado en el calendario de cualquier futbolero como la época para disfrutar el Mundial de Clubes de la FIFA. Un torneo conocido antes como la Copa Intercontinental y que ha vuelto a ese nombre desde 2024, pero no como el campeonato internacional más importante a nivel de clubes, pues ese puesto ya fue ocupado por el Mundial de Estados Unidos 2025.
Aun así, la Intercontinental sigue ocupando parte del calendario decembrino del año, esta vez por cuenta de una competición organizada por la FIFA que reúne a los campeones de cada continente. Entre los participantes de esta edición está Flamengo. El reciente campeón de la Copa Libertadores acudió a la cita en Catar para enfrentarse a Cruz Azul en busca del título al “Mejor Equipo de América”.
El Fla venció 2-1 a Los Cementeros con un doblete del uruguayo Giorgian de Arrascaeta. El colombiano Jorge Carrascal estuvo en el campo de juego 67 minutos antes de ser sustituido por el brasileño Everton. Con esto, el conjunto carioca logró su pase a las semifinales del torneo, partido que los organizadores denominan “FIFA Challenger Cup” en el que enfrentarán a Pyramids FC, club de origen egipcio.
Quien resulte vencedor de este duelo que se jugará el sábado 13 de diciembre a las 12:00 p. m. accederá a la gran final de la Copa Intercontinental 2025, en la que lo espera el París Saint-Germain como actual campeón de Europa. Detrás de todo este buen rendimiento y la consolidación de Carrascal en el Mengão está Filipe Luís. Un técnico que parece haber nacido con el don de ganar, ganar y volver a ganar.
A magia de Giorgian De Arrascaeta! 🪄🧙#lancedojogo #FTV pic.twitter.com/LCDQRAzd4t
— FL4MEN9O (@Flamengo) December 11, 2025
El primer truco de Filipe Luís
Luego de una exitosa carrera como jugador en Europa con 10 títulos entre el Atlético de Madrid (compañero de Falcao García) y Chelsea, y una Copa América con la selección de Brasil, el lateral izquierdo nacido en el estado de Santa Catarina volvió a su país para jugar en Flamengo durante la segunda mitad de 2019. Fue en ese momento que apareció el primer truco del mago, pues en noviembre su equipo se coronó campeón de la Copa Libertadores luego de 40 años intentándolo.
La manera en que el equipo brasileño ganó esa copa también habla de un acto de magia. Durante el mayor tiempo de esa final disputada en el estadio Monumental de Lima, la primera a partido único en la historia de la Libertadores, fue dominado por River Plate, hasta ese momento vigente campeón del certamen. Sin embargo, un doblete de Gabriel Barbosa en dos minutos le dio el segundo título a Flamengo.
Los éxitos no pararon ahí. El equipo rojinegro de Río de Janeiro acumuló cinco campeonatos nacionales en tres años, además de una Recopa Sudamericana en 2020 frente a Independiente del Valle y otra Copa Libertadores en 2022 contra Athletico Paranaense. Un año más tarde, Filipe Luís le puso punto final a su carrera como futbolista. Aun así, no estaba en sus planes irse de Flamengo.
Filipe Luís haciendo magia desde el banco
El 18 de enero de 2024 el ahora exlateral izquierdo del Mengão se inició en esos avatares de la dirección técnica al mando del equipo sub-17 de Flamengo. Menos de seis meses después fue promovido al plantel sub-20, por cuenta del fallecimiento de Mario Jorge.
Ese mismo año, pero en septiembre, la destitución de Tite como técnico del primer equipo precipitó su llegada al banquillo principal. En un principio fue nombrado como entrenador interino, un cargo en el que permaneció hasta diciembre, pero en el cual ya podía presumir de un título.
Este fue la Copa de Brasil frente a Atlético Mineiro, el cual venía de ser subcampeón de la Copa Libertadores, pero que no le impidió golearlo en el global por 4-1. Otra vez, el mago necesito poco tiempo para hacer magia y poner a funcionar todas las piezas de su equipo.

Un 2025 consagratorio para Filipe Luís
Sí hay un año en la corta carrera de Filipe Luis como entrenador para enmarcar, ese es 2025. La Supercopa de Brasil, en febrero, fue apenas la primera prueba de lo que venía para el club carioca. Una premonición que se convirtió en hecho el 29 de noviembre.
Ese día, Flamengo se convirtió en el primer equipo brasileño en conseguir cuatro Copas Libertadores. Lo hizo con un gol de Danilo y la magia de Filipe Luis desde el banco, pero no una magia producto del azar, sino de un trabajo silencioso y eficaz para conseguir los objetivos.
Una semana después, los dirigidos por del director técnico de mirada tranquila e indiciaciones breves volvieron a gritar campeón. Esta vez de la Serie A de su país, luego de una espectacular asistencia del colombiano Jorge Carrascal y una hegemonía indiscutible.
Mismo dominio que muestran los números. Un técnico que entrena, dirige y vive para ganar. No solo porque así se lo exige la grandeza de Flamengo, sino porque su varita mágica, el trabajo, se lo permite. Habrá que esperar si la escuadra brasileña logra llegar a la final de la Copa Intercontinental y ganarla, e incluso si Filipe Luis sigue siendo su entrenador para el Mundial de Clubes de 2029. Lo único cierto hasta aquí es que su paso y legado por el conjunto carioca no será olvidado jamás; ni como jugador, y mucho menos como director técnico.
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