Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Con un doblete que electrizó el Olímpico de Kiev para darle el triunfo a Ucrania en remontada ante Suecia (2-1) en su Eurocopa, el lunes, Andrei Shevchenko agrandó su leyenda en el fútbol y corre de la mano de su técnico Oleg Blokhin, el otro Balón de Oro del país.
A sus 35 años y con una espalda que le provoca dolores crónicos, Andrei Shevchenko (1,83m, 73 kg) anotó su tanto 48 en 108 selecciones con un cabezazo en el que madrugó al crack sueco Zlatan Ibrahimovic, que había abierto las emociones.
«Me siento como un chico de 20 años, aunque tengo 35. Fue una noche increíble, con dos goles», dijo ‘Sheva’ al término del partido. «He tenido que hacer un gran trabajo porque tuve problemas toda la temporada en mi espalda, mi rodilla. Pero ahora me siento fantástico», añadió.
Si bien muchos pensaban que era una sombra de aquel inmenso atacante que puso el mundo a sus pies en su gloriosa época con el Milan, Sheva mostró este lunes que sigue siendo un mito viviente, un goleador eterno, inmortal.
Luchó para jugar la Eurocopa-2012 de fútbol con Ucrania, donde lo ven como un talismán. «Quiero agradecerles a todos lo que me apoyaron en este camino duro», decía el mejor relaciones públicas que tienen los ucranianos ante el desafío de su torneo.
La gente soñaba con aquel veloz delantero que lideró la selección en el Mundial-2006 a cuartos de final, con sus goles y autoridad dentro de un plantel muy disciplinado. Mucho para un país muy joven, que es independiente desde sólo desde 1991.
Balón de Oro-2004, esta temporada disputó apenas unos 20 partidos con el Dínamo, ninguno de diciembre a inicios de abril, por sus lesiones.
Por ello, el mérito es doble, como los goles que hizo este lunes y lo dejaron como líder provisional en la tabla de goleadores, junto al croata Mario Mandzukic y al ruso Alan Dzagoev.
Su gran mentor, Oleg Blokhin, Balón de Oro-1975, sabía que quedaban chispas del genio lombardo de San Siro. Lo incluyó en todas las listas y los responsables del Dínamo programaron sesiones livianas para recuperar su debilitado cuerpo en el que ya pesan esos 35 años.
«Andrei no es un jugador cualquiera. Es un persona con una autoridad inmensa e indiscutida, muy necesaria en el equipo», explicaba Blokhin.
‘Sheva’ anotó 175 goles con el Milan y con ese pedigrí, no pensaba disparar su últimos cartuchos dando lástima a un costado del banco de suplentes.
«Si mis problemas de salud persisten y me impiden convertirme en un miembro en forma completa de la selección, no voy a poner los pies en el terreno de juego. No quiero ridiculizar a la selección, ni a mi mismo», decía.
Esta competición en casa es el último sueño del campeón de la Liga de Campeones en 2003.
«De niño soñaba mucho, soñaba con todo el alma, así que pido a todos los ucranianos que crean, también con todo su alma, que el sueño de la Eurocopa-2012 puede hacerse realidad», afirmaba.
Desde que abandonó el Milan para irse al Chelsea en 2006, el hombre de Dvirkivshchyna vio como su carrera iba por un tobogán descendente.
Pero la gloria ya estaba ganada. Además de aquella Champions, con el ‘Rossonero’ obtuvo la Supercopa de Europa (2003), la liga italiana (2004), la Copa de Italia (2003). Y con el Chelsea la Copa de la Liga inglesa (2007).
Antes, fue campeón de la liga de Ucrania (1995, 1996, 1997, 1998, 1999), Copa de Ucrania (1996, 1998, 1999) con el Dínamo Kiev, club al que volvió para renacer.
Aquellos logros le valieron una convocatoria de muy jovencito, debutando en la selección el 25 de marzo de 1995 con derrota 4-0 ante Croacia.