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El capitán de la selección de fútbol de Alemania, Michael Ballack, quedó descartado ayer del Mundial de Sudáfrica por una lesión en el tobillo derecho, según lo confirmó ayer la Federación Alemana de Fútbol.
Además de ser un duro golpe a las esperanzas de Alemania, la noticia fue también un gran revés para el mediocampista de 33 años, quien esperaba jugar su tercera Copa del Mundo y probablemente la última de su carrera.
El jugador del Chelsea se lesionó el sábado en la primera parte de la final de la Copa FA inglesa que su equipo le ganó 1-0 al Portsmouth, después de un choque con Kevin-Prince Boateng.
El tobillo estaba tan hinchado que el estudio planeado para el domingo tuvo que ser pospuesto para el lunes por la mañana. “Hay naturalmente mucha desilusión. Es amargo que te den un diagnóstico como éste dos o tres semanas antes del Mundial. Pero esto es fútbol. Estas cosas pasan. La vida continúa”, declaró Ballack.
Por su parte, el técnico de Alemania, Joachim Loew, manifestó: “Michael es un jugador decisivo para nosotros. En los partidos importantes él siempre juega un rol fundamental y por eso estamos tan afectados”.
De todos modos, el entrenador aprovechó para dejar un mensaje positivo a su equipo. “Reuní al grupo y les conté. Es muy desafortunado, pero muestra que tenemos que unir nuestras fuerzas y mirar hacia adelante. Tenemos muchos jugadores jóvenes que se deben llenar de confianza en sí mismos y reemplazarlo”.
La Federación informó que Ballack sufrió un desgarro total del ligamento interno y uno parcial de otro ligamento en el tobillo derecho. La entidad indicó que el jugador estará inactivo aproximadamente durante ocho semanas.