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Posiblemente fue el partido contra el mejor equipo del mundo. Pero eso no pareció importarle a Watford, al humilde club de una ciudad pequeña de 90 mil habitantes, de los cuales 22 mil vieron cómo perdió Liverpool. Y cómo cayó por goleada (3-0), derrotado con tanta superioridad del otro como hace mucho no se veía.
El equipo de Jürgen Klopp, el que lleva una ventaja abismal en la liga inglesa, sucumbió como se esperaba que sucediera cuando comenzó a ganar y a ganar. Como se creyó que no pasaría al ver que el invicto aumentaba y aumentaba hasta llegar a las 27 fechas en esta temporada (44 en total).
Pero Watford, con orden y entrega, y casi todo el partido sin la pelota (29,7% contra 65,2%), se plantó tan bien atrás que hizo lucir débil al fuerte Liverpool. Y el club que hace quedar mal a los demás por su fútbol absoluto, rápido y efectivo, fue tan vulnerable que pareció uno más del montón.
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Ismaila Sarr, la figura del encuentro con dos goles y con la asistencia para Troy Deeney, quien puso el 3-0. Pitazo final, celebración de la tribuna y noticia en el mundo fútbol: el poderoso Liverpool de Klopp conoció la derrota, por fin perdió.
Vuelve a la mente aquel Arsenal de Arsene Wenger que, por ahora, seguirá siendo el único club inglés que salió campeón de manera invicta (lo hizo en la temporada 2003/2004).
Tuvieron que pasar dos años y dos meses para que los de Anfiel Road volvieran a caer, una muestra del nivel y de la regularidad alcanzada con el paso del tiempo por el sistema del estratega alemán.
«No te limpies los ojos, es realidad», el mensaje desde la cuenta de twitter de una insitución pequeña que acaba de lograr su hazaña más grande.
El dato: La última caída en Premier para Liverpool fue el 3 de enero de 2019 cuando Manchester City lo superó 2-1.