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La misión es difícil, pero no imposible. El gran objetivo de la delegación colombiana a los Juegos Olímpicos de Beijing es seguir cosechando medallas, como lo hizo en las dos pasadas ediciones.
Las preseas de María Isabel Urrutia en Sydney 2000, Mábel Mosquera y María Luisa Calle en Atenas 2004, además de las buenas actuaciones de nuestros deportistas en los Juegos Bolivarianos del Eje Cafetero en 2005, Suramericanos de Buenos Aires 2006, Centroamericanos de Cartagena 2006 y Panamericanos de Río de Janeiro 2007, son las que respaldan y justifican la enorme inversión que ha hecho el Gobierno Nacional en el deporte de alto rendimiento durante los últimos años.
Pero ese progreso, evidente en competencias continentales, debe confirmarse en el evento más importante del mundo, así el nivel de los rivales reduzca las opciones de los atletas nacionales.
“Alguna medalla ganaremos”, señala confiado Andrés Botero Phillipsbourne, presidente del Comité Olímpico Colombiano, quien cumplirá su tercer período en el cargo.
El dirigente antioqueño admite que “los resultados se ven cuando los dineros para la selección y preparación de los deportistas son mayores y llegan a tiempo. Esta, por fortuna, es la constante ahora y aunque no garantiza el éxito, sí hace que las posibilidades de lograrlo sean mayores”.
Botero, quien sabe que en el deporte cada vez se pueden hacer pronósticos más exactos, no se atreve a nombrar a los atletas criollos con mayor opción de subirse al podio, pero advierte que “a diferencia de otros años, el grupo de posibles medallistas es más amplio, así como el de nuestros participantes. De 56 en Sydney, pasamos a 60 en Atenas y ahora tendremos 67. En Australia confiábamos en que uno o dos pelearan presea, en Grecia eran tres o cuatro, pero ahora podemos esperar que al menos seis o siete estén ahí en la lucha”.
Y ese optimismo reina en toda la delegación, conformada por 137 personas, pues además de los atletas, en la Villa Olímpica están los entrenadores, médicos, mecánicos, fisioterapeutas, delegados, sicólogos, metodólogos y miembros de la misión.
“Nuestro objetivo es que los deportistas igualen o mejores sus marcas. Eso es lo que se les puede exigir. En algunos casos con eso puede alcanzar para disputar una presea, en otros no, pero el hecho de estar en unos Olímpicos es ya un triunfo para ellos y para Colombia”, explica Fabio Yesid Ramírez, jefe del área técnica del COC, quien no duda en señalar al levantamiento de pesas, el taekwondo, el ciclismo, la arquería y el boxeo como los deportes con mayores posibilidades lograr una buena figuración.
A pocas horas de que comiencen los Olímpicos, la mayoría de la delegación nacional ya está en Beijing. Los deportistas cumplieron al pie de la letra con sus planes de preparación y tuvieron el apoyo logístico y económico suficiente para representar dignamente a Colombia en las justas de China. Ahora son ellos los que deberán ratificar en las competencias que el deporte, al igual que el país, va por un buen camino. Y eso se hace ganando medallas.