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Si algo ha quedado claro tras los últimos incidentes extradeportivos ocurridos en los partidos Quindío-Nacional y Chicó-Júnior, es que el reglamento del campeonato profesional del fútbol colombiano debe ser modificado de inmediato, pues tiene grandes vacíos e incoherencias que permiten múltiples interpretaciones y decisiones tan polémicas como las que tomó la Comisión Disciplinaria de la Dimayor en ambos casos.
Hace apenas ocho días determinó quitarle tres puntos al Quindío, por la participación en el duelo del técnico Fernando Castro, quien estaba sancionado. No le sumó unidades a Nacional, que hubieran cambiado los ocho clasificados, porque el club antioqueño no lo solicitó en la demanda.
Y el lunes en la noche, cuando todo indicaba que le daría la victoria al Júnior por el partido que se suspendió en Tunja ante Chicó, por falta de garantías, decidió darles un punto a los barranquilleros y multar a los boyacenses.
Aunque tenían derecho a apelar la decisión, los dos clubes anunciaron ayer que no lo harán, para permitir que el torneo siga normalmente y no se altere el calendario.
Eso sí, unos y otros expresaron su inconformidad y advirtieron que para el año entrante las cosas deben cambiar.
“Yo llevo muchos años peleando para que se modifique la reglamentación, que es obsoleta y está mal hecha. Acá en el fútbol tenemos una justicia selectiva que se aplica diferente para los clubes grandes y los clubes chicos. Lamentablemente mi idea no ha tenido eco en la dirigencia. Ojalá, con esto que está pasando, entiendan que es hora de cambiar. A mí no me interesan ni siquiera los puntos, sino que las reglas estén claras y se cumplan para todos por igual”, señaló Eduardo Pimentel, principal accionista de Chicó.
Ricardo Hoyos, presidente del conjunto ajedrezado señaló, por su parte, que “no vamos a apelar, porque por más pruebas que mostremos, la decisión no nos va a favorecer, pues hay muchos vacíos en el código”.
Júnior también aceptó la decisión de Dimayor y sus jugadores y cuerpo técnico están concentrados en el partido del jueves. “A mí me corresponde pensar en lo deportivo. Asumimos que nos tenían que dar los tres puntos y una diferencia de 3-0, porque es lo que indica el reglamento. Nosotros igual tenemos que ganar en casa y para eso nos estamos preparando”, dijo el técnico José Eugenio Hernández.
El club rojiblanco clasificará con una victoria o un empate frente a Chicó, pero la derrota, así sea por la mínima diferencia, lo dejará fuera del torneo.