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Baloncesto es la palabra que más pronuncia Jenny Marcela Pinilla. Lo hace varias veces al día desde hace 30 años, cuando comenzó su idilio con la pelota naranja en Belén, Boyacá, en donde nació el 26 de octubre de 1973.
“Alcancé a jugar dos torneos nacionales con la selección de mi departamento antes de que me viniera a representar a la Liga de Bogotá y estudiar becada, primero contabilidad en la Universidad Santo Tomás y luego publicidad en la Central”, recuerda con nostalgia una de las mejores armadoras en la historia del basquet colombiano, a quien el deporte de la cesta le ha marcado el rumbo de la vida.
Se estrenó con el equipo capitalino en un campeonato nacional júnior, en 1990, y de inmediato fue convocada a la selección nacional que dirigía Jorge Cárdenas. Con ese equipo logró el subtítulo suramericano de ese año.
Y durante 17 años representó al país en todo tipo de eventos internacionales, pues después de los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro, en 2007, decidió retirarse de las canchas. Eso sí, no se alejó del deporte de alta competición, porque además de ser la entrenadora de la única escuela de baloncesto organizada que hay en Bogotá, ocupa el cargo de presidenta del club Piratas, actual líder de la Copa Invitacional FCB.
Una voz autorizada
Además de la experiencia que adquirió en los rectángulos de juego, en las concentraciones y durante los viajes, Jenny aprendió todos los secretos del baloncesto con el entrenador José Tapias, con quien estuvo casada durante ocho años.
Con él fundó la escuela Pumas, que actualmente forma a cerca de 300 jugadores de los cinco a los 19 años de edad.
“Y desde hace tres temporadas manejo la parte administrativa de Piratas. El año pasado fue muy duro porque casi no participamos en el torneo, no había recursos y sólo tuvimos el apoyo de SaludCoop y del Acueducto de Bogotá. Para 2009 logramos planificar mejor las cosas y los resultados del equipo se han visto”, explica Jenny Pinilla.
Piratas repatrió a José Tapias, quien estaba radicado en Cartagena, para que dirigiera la parte deportiva del club, aunque el entrenador del equipo es César Cassiani. “En realidad los tres trabajamos muy en llave en todo sentido. Siempre analizamos los partidos e intercambiamos conceptos. José tiene mucha experiencia, César es uno de sus discípulos y ambos confían en las apreciaciones que yo doy”, dice la mandamás del club capitalino, para quien la contratación de buenos jugadores ha sido la clave del buen comienzo de temporada: “Trajimos a Eduardo Pichi Torres, al armador Gregory Vargas, Eleuterio Rentería y a Hébert Bayona, quienes se han complementado muy bien con los muchachos que había”.
Esta será la última campaña de Pinilla al frente del club, que en 2010 será manejado completamente por SaludCoop, pues gracias al interés de su presidente, Carlos Palacino, se está consolidando un proyecto de alto rendimiento en baloncesto, con Tapias como abanderado.
Por eso ella quiere lograr el título e irse por la puerta grande: “Tenemos un buen plantel, que al lado del de Búcaros de Bucaramanga y Arrieros de Medellín debería ser candidato a la corona”, reconoce la presidenta de Piratas, cuyo presupuesto para este torneo está entre 400 y 500 millones de pesos.
Después Jenny le dedicará más tiempo a su función de entrenadora y madre de María Camila, una talentosa armadora de 14 años, quien fue la mejor lanzadora de tres puntos en su primer campeonato nacional, porque hija de tigresa sale pintada.