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La sombra de Fabiola Zuluaga y la misma Catalina Castaño reposa inevitablemente sobre ellas. El tenis femenino colombiano ha edificado su imagen reciente en esas dos raquetas y ahora espera proyectarse al cuadrado con Mariana Duque, Vicky Núñez, Gabriela Mejía, Catalina Robles y Yuliana Lizarazo.
Estas cinco tenistas lideran la nueva generación y así esperan demostrarlo desde este fin de semana en la Copa Colsánitas, el torneo más importante del año en nuestro país, que llega a su decimosexta versión y el cual consagró en cinco de ellas a Fabiola Zuluaga.
“Puedo decir que crecí con el torneo, como lo están haciendo todas estas niñas que pueden llegar lejos”, afirma la ex tenista cucuteña.
“Antes que presión, todo lo que hizo Fabiola es una motivación para ellas y para las chicas que vienen atrás, porque el puesto 16 del mundo que alcanzó no debe ser una meta para igualar, sino incluso superar”, asegura Alejandro Pedraza, técnico de Colsánitas, al que pertenecen Duque, Núñez, Mejía y Robles.
El entrenador, pionero del equipo con más de una década de labores, considera que ellas “constituyen en buena parte el futuro del tenis nacional, porque han hecho un buen proceso de formación y empiezan a patentarlo a través de resultados a nivel internacional”.
No obstante, se atreve a afirmar que “Mariana ya es presente” y la perfila como la más próxima a ocupar el trono de la raqueta número uno de Colombia, porque “el año pasado ya pudo afianzar su tenis al ganar dos torneos Challenger profesionales, estar en la final de Roland Garros Junior y alcanzar dos medallas de plata en los Panamericanos de Rio”.
De igual forma entiende que a excepción de Catalina Castaño —113 del mundo—, “la Copa Colsánitas todavía es muy grande” para las raquetas colombianas que harán parte del certamen, pero espera que “con el trabajo que se ha hecho y el fogueo que han tenido, se pueda cumplir con las expectativas y así sacar provecho de la localía y la altura sobre todo”.
“Qué mejor que Vicky, Catalina y Gabriela muestren la evolución de su juego ante su público y comiencen bien esta temporada, donde ojalá se marque la consolidación para que el tenis y el deporte colombiano en general encuentren en ellas otras grandes embajadoras”, agregó.
Ese mismo deseo lo tiene para Yuliana Lizarazo, la otra carta juvenil colombiana, que no integra el equipo Colsánitas, pero a quien dirigió en sus inicios. “Es una chica con mucha proyección, trabaja bien, se esfuerza día a día por mejorar y va por buen camino porque ama y vive por el tenis”.
A ellas, Pedraza las recibió niñas, ha compartido su adolescencia y espera disfrutar dentro de poco de sus triunfos como profesionales del circuito, en el que se construyen los sueños de muchas, pero se consolidan los de unas pocas.