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La sicología y el ciclismo de ruta están a punto de quitarle dos campeones mundiales al ciclomontañismo colombiano. Laura Abril y Leonardo Páez, las dos máximas figuras de esta disciplina en nuestro país, estudian seriamente la posibilidad de tomar otros rumbos debido a la falta de apoyo y, sobre todo, a las pocas perspectivas que tiene a nivel local el deporte con el que lograron la consagración.
Ella nació en La Cumbre (Valle) hace 18 años, y el pasado 17 de junio se coronó campeona mundial juvenil de cross country, una especialidad que se realiza en un circuito de cinco o seis kilómetros con subidas y bajadas muy técnicas. Él es boyacense, tiene 26 años y hace una semana logró el título de la Copa Mundo de Maratones, pruebas de largo aliento similares a las etapas montañosas de las grandes carreras del mundo, pero con un trazado menor, entre 80 y 120 kilómetros.
Ambos, sin embargo, podrían dedicarse a otras actividades, porque no sienten que con el ciclomontañismo puedan lograr las metas personales que se han fijado para su futuro.
Pero antes de tomar una decisión definitiva, afrontarán una temporada más con sus equipos actuales y seguirán bajo las órdenes del técnico italiano Andrea Bianco, artífice de sus éxitos y promotor de ese deporte en nuestro país.
“Los dos son deportistas excepcionales. Él está en la élite y se ha ganado el respeto de los mejores corredores del mundo, contra quienes compite durante todo el año. Ella es una chica muy pila, que a pesar de su juventud ya ha ganado muchos títulos y tiene una carrera brillante por delante. Sería muy triste perderlos, pero es entendible que quieran ampliar sus horizontes y conseguir mejores cosas”, admite el estratega, quien tiene a su cargo a otros seis ciclomontañistas criollos radicados en Europa.
“Voy a ver cómo me siento”
Leonardo Páez, quien nació en Ciénega (Boyacá) el 10 de julio de 1982, está dedicado al ciclomontañismo hace diez años y corre para el equipo italiano Gewiss Bianchi, que es uno de los mejores del mundo en esa disciplina. No obstante, desde ayer participa, con la escuadra Boyacá es para Vivirla, en el clásico RCN, una exigente prueba en la que espera evaluar sus sensaciones y condiciones para la ruta.
“Básicamente quiero ver cómo me siento dentro del lote, conocer a los rivales, seguir el ritmo. Hice ruta hace años, pero a nivel profesional seguramente es otra cosa, más exigente técnica y físicamente”, dice Leonardo, quien tiene un acuerdo verbal con el equipo Barloworld, en el que corre Mauricio Soler, para participar el año que viene en varias competencias por etapas.
Sobre su temporada 2008, Páez reconoce que “fue un poco decepcionante, aunque se salvó con el título de la Copa Mundo de Maratones”, el mismo que había conquistado en 2006.
El pedalista boyacense tenía como principal objetivo conseguir una medalla en los Juegos Olímpicos de Pekín, pero una mononucleosis, que es una fiebre glandular que baja las defensas en el cuerpo y lo hace sentir débil y cansado, le dañó su preparación.
“Hice una buena pretemporada y me tocó parar durante todo mayo. Los médicos me dijeron que no corriera pronto, pero tenía muchas ganas, así que me monté en la bicicleta antes de lo planeado. Y aunque no brilló en las justas de China, cerró el año con broche de oro pues el domingo pasado, en Ornans (Francia) se coronó campeón de la Copa Mundo de Maratones.
“Eran cuatro competencias en el calendario y finalmente se realizaron sólo dos por falta de patrocinio”, explica el técnico Andrea Bianco, quien dice que esa es una de las razones por las que Páez podría cambiar de especialidad.
“En el mundo el ciclomontañismo es como el ping pong y el ciclismo de ruta es como el tenis. Ambos son bonitos y atractivos, la diferencia es que mientras uno maneja un mercado pequeño, con un público reducido, el otro mueve millones de dólares”, sentencia Bianco.
Y eso lo tiene claro Leonardo, aunque esa transición no la puede hacer tan rápido, porque perdería dinero pues en este momento es una de las figuras del ciclomontañismo mundial y llegaría a la ruta a ser uno más.
“Vamos a escuchar ofertas y a planificar muy bien la próxima temporada. A veces es triste que no se reconozca como es debido el esfuerzo y los éxitos que uno tiene por el hecho de que el deporte que practica no sea tan importante”, acepta Leonardo, quien podría seguir los pasos de otros ciclomontañistas que se dejaron seducir por la ruta como Floyd Landis, Michael Rasmussen, Cadel Evans y el propio Santiago Botero.
La sicología es su prioridad
Laura Valentina Abril, nacida el 28 de enero de 1990, corre para el equipo italiano InfoTre-Lee Cougan y aunque tiene todavía muchos años de carrera deportiva, le da prioridad a sus estudios de sicología en una universidad privada de Cali, porque con el ciclomontañismo “gana alguito de plata, pero no mucha”, según Bianco.
“Yo quiero seguir corriendo, representando a Colombia y ganando títulos para ella, lo que pasa es que debo pensar también en lo que voy a hacer cuando deje el deporte”, señala la vallecaucana, dedicada a esta disciplina desde que tenía siete años.
Por eso, en 2009 estará apenas cuatro meses en Europa y hará un semestre virtual de la universidad. Sus objetivos son ganar el título panamericano, ahora en la categoría Sub 23, y hacer una buena presentación en el mundial de cross country, que se realizará en Australia.
Leonardo y Laura, la ‘Pareja Show’, lideran una talentosa generación de ciclomontañistas, conformada entre otros por Mario Rojas, Julián Becerra y Rodolfo Torres, quienes sueñan con seguirles los pasos y conquistar títulos mundiales aunque después, al igual que ellos, piensen en tomar diferentes rumbos.