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El volante bogotano Rafael Robayo, principal referente del Millonarios 2010, es consciente del crítico presente de la institución embajadora y lo sufre mucho más que sus compañeros, porque una lesión en su rodilla derecha le ha impedido jugar desde la segunda fecha.
Llegó al club en 2005 y ante la salida de los futbolistas más veteranos para esta temporada, se convirtió en el capitán del equipo, función que lamentablemente no ha podido disfrutar.
¿Cómo ve el presente del club?
Pues la crisis es una realidad y hay que asumirla. Tenemos que estar muy concentrados en el torneo y seguir peleando. No podemos dejarnos llevar por lo que pasa en la institución, que es muy lamentable.
¿De quién es la culpa?
La responsabilidad es de todos. En todos los frentes hay culpables. Nosotros por no dar resultados en el campeonato. Y los dirigentes porque son los encargados de los temas económicos, que también preocupan.
¿Cree que el equipo desaparecerá?
No. Millonarios es un club insignia del país y no lo van a dejar morir. Es de las pocas cosas en la ciudad que se respetan y hay que mantenerlo. Lo más importante ahora es la voluntad para sacarlo adelante. Ojalá quien tenga esa responsabilidad lo haga bien.
¿En lo deportivo, hay equipo para mejorar en la tabla?
Millonarios siempre se ha caracterizado por armar buenos equipos, para pelear títulos, pero la plantilla actual es de proceso, para pensar a futuro. Hay que trabajar con lo que se tiene porque no hay dónde buscar. Hacen falta muchos jugadores para poder ser un equipo de peso.
¿Qué piensa del presidente Juan Carlos López?
No he tenido ningún problema con él. Hay un respeto muy grande entre los dos, siempre hemos tenido una relación profesional. No creo que la responsabilidad sea toda de él, es de todos.
¿Fue justa la salida del profesor García?
No puedo decir si fue o no justa, pero él tomo esa decisión y hay que respetarla.
¿Cómo es su relación con los directivos después de que lo quisieron despedir?
Es muy buena. No hemos tenido problemas ni antes ni ahora. Por ser la cabeza visible del grupo y ser el vocero de las protestas por los atrasos en los pagos, la responsabilidad recae sobre mí. Se rumoraron cosas, pero nada pasó a mayores.
¿Cómo hacen los jugadores para sobrevivir sin recibir salarios durante tres meses?
Nos toca como a mucha gente, rebuscar por todo lado. Tenemos que encontrar ingresos por otros medios y pedir muchas ayudas. Esperar a que nos paguen y que las deudas no lo afecten a uno.
¿Esa es la causa del mal rendimiento en la cancha?
No. Siempre damos lo mejor de nosotros en cada partido.
¿Usted se quiere ir de Millonarios?
Llegará el momento de irme, pero por ahora me veo acá. Quiero hacer algo grande por el equipo, aunque si mi salida significa un ascenso en mi carrera sería muy importante.
¿Cómo ve el partido ante América?
Es el duelo entre los dos clubes más importantes del país, que están pasando un momento similar en lo deportivo y lo administrativo. El equipo viajó a Cali anímicamente fortalecido y con la ilusión de lograr los tres puntos.
¿Cómo sigue de su lesión?
Pues sigo en fisioterapia. La rodilla iba bien e incluso había pensado volver para el partido ante Huila, en Neiva, pero me resentí y los médicos prefirieron pararme. Es muy duro estar afuera, no poder ayudar al grupo, pero la salud está primero y además los muchachos que están jugando en mi posición lo están haciendo bien.