Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Kobe Bryant ya está de regreso a su país. Llegó feliz, radiante, con la medalla de oro colgada en su cuello, la que ganó en el cierre de los Juegos Olímpicos de Pekín, tras vencer en la final del torneo de baloncesto a una dura selección de España, que por momentos los complicó.
En la capital china celebró su cumpleaños y bromeó diciendo: “A partir de los 30 todo va a peor”. El jugador estadounidense, triple campeón de la liga profesional norteamericana NBA, en la que en la temporada pasada perdió la final ante los Celtics de Boston, vivió en China una constante aventura. Su selección, que reunió a algunas de las más grandes estrellas deportivas del planeta, se recluyó en un lujoso hotel de Pekín, siempre cercado por seguidores a la caza de autógrafos. Bryant, un hombre bajo los focos desde que debutó en la NBA con 18 años, se sintió extrañamente sorprendido por la situación.
Jugó usted la final contra Pau Gasol, compañero en los Lakers. ¿Cómo vio su actuación?
Pau está jugando, en mi opinión, a un nivel fantástico. Estoy feliz por él y también orgulloso de lo que está haciendo. Jugar contra él la final de unos Juegos fue muy divertido.
En la primera fase del torneo, Estados Unidos arrolló a España por 37 puntos de diferencia. ¿Cree que eso afectó psicológicamente el resultado del partido final?
No creo que lo afectó en nada. España tiene un gran equipo con excelentes jugadores, como Gasol.
¿Fue difícil mantener una gran tensión competitiva para el partido final?
No es difícil concentrarse en una final. El objetivo era la medalla de oro.
¿Le impresionó la acogida que le ofreció el público chino desde su llegada hasta el regreso a su país?
De hecho, sí. Fue increíble. Me hicieron sentir muy bien y fue muy divertido. La semana pasada hubo una gran tormenta por la noche. Estaba lloviendo, los autobuses se marchaban desde el hotel hasta el sitio del partido y, aún así, seguía habiendo gente fuera, en la calle, esperando con pósters y sin ponchos para protegerse de la lluvia. Simplemente se lanzaban detrás de los autobuses gritando. Fue entonces cuando mis compañeros de equipo y yo nos dimos cuenta de que esto era muy diferente a lo que estamos acostumbrados.
¿Sabe cuál es el origen de esa admiración?
No tengo ni idea. No sé de dónde viene. Me sorprendió. Sabía que era popular en China, pero lo que me pasó este verano es algo que, honradamente, no puedo explicar.
¿Qué significó para usted ganar el oro?
Significó todo para mí. Representé a mi país, a un montón de sueños y esperanzas, a muchos futuros deportistas… Tuve la oportunidad de ver al equipo estadounidense de fútbol femenino ganar la medalla de oro. Fue una situación increíble y me hizo darme cuenta de lo especial que es eso.
¿Qué hizo en Pekín?
Pues, claro, además de jugar, vi competir a Michael Phelps y al equipo estadounidense de natación. Vi actuar al equipo de fútbol femenino y al de voleibol.
Un baño de popularidad
Kobe aprovechó su estadía en Pekín para conocer algunos deportistas que él admira, como al futbolista de la selección de Argentina Lionel Messi. De hecho, fue a uno de los partidos del jugador del Barcelona para pedirle la camiseta. Y esto fue lo que dijo La Pulga de su experiencia con el estadounidense: “Eso es lo que más feliz me hace. Ver que otros compañeros deportistas que se fijan en mí o me piden una foto o un autógrafo me hace sentir muy bien. Quedé impactado cuando conocí a Kobe Bryant. Me saludó en forma muy afectuosa y charlamos un rato; fue un momento muy lindo para mí”.
Le pidieron muchos autógrafos y fotografías. ¿A quién se los pidió usted?
De hecho… Me hice una foto con Phelps, otra con Dara Torres (nadadora estadounidense) y una con Leo Messi. Le pedí a mi escolta que me tomara una foto con él. También conocí a Diego Armando Maradona e hice lo mismo. A la noche siguiente conocí a Pelé y también me hice una foto. Así que… ¡estoy en una buena racha!
¿No hay españoles en su lista?
Hombre, con Pau… ¡Ya conozco a Pau! Me hago fotos con él todos los días.
El equipo de ensueño
Kobe y sus compañeros dijeron, a la llegada a Estados Unidos, que con la medalla de oro que ganaron en Pekín quieren que les quiten de una vez por todas el apelativo del ‘Dream Team’. “La medalla es el gran sueño realizado y no la ganamos por ser estrellas, sino por darlo todo en el campo y estar siempre comprometidos con el equipo, por eso no queremos más que nos digan el ‘Drean Team’”, explicó Kobe a los medios de comunicación.
¿Por qué tomaron esa posición?
Porque siempre se habla de nuestro equipo como individualidades en la NBA y en su selección. Y como lo demostramos en los Juegos Olímpicos no es así. Somos un equipo excelente.