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La altura promedio de los defensas del Spartak de Moscú es de 1,82 metros. Y a diez minutos del final, cuando un centro de Alexis Sánchez se paseó por el área, ninguno se percató de mirar por debajo del hombro, de inclinar siquiera la mirada diez centímetros para descubrir solitario a Lionel Messi, quien de cabeza anotó el tanto de la victoria 3-2 del Barcelona en el debut de la Champions League contra el Spartak de Moscú.
El argentino anotó su gol número 11 de cabeza con el Barcelona (de 262) y el 53 en Champions League. El doblete de ayer le permitió superar los 51 del francés Thierry Henry, para convertirse en el cuarto máximo goleador histórico del certamen, detrás del español Raúl (71), el holandés Rood Van Nistelrooy (60) y el ucraniano Andrei Shevchenko (59). Pero el argentino ha llegado a los 53 tantos con apenas 25 años y 87 días, superando en juventud los 29 de Raúl y los 31 de Van Nistelrooy, cuando alcanzaron esa misma cifra.
Esta vez Lionel tuvo que remar contra la corriente y jugar bajo presión, porque el Moscú no fue una presa fácil, pues a los 59 el brasileño Rómulo ponía el 2-1 para el Spartak y se daba a sí mismo el mejor regalo de su cumpleaños 22. Hasta allí las cifras rojas indicaban que Barcelona no perdía en un debut de un certamen europeo desde que en 1997 cayó 3-2 contra Newcastle con un triplete del colombiano Faustino El Tino Asprilla.
Y eso que el club catalán había comenzado ganando, con un tanto de Tello, quien llegó a tres goles en cuatro partidos jugados en el certamen. Y un desafortunado gol en contra de Dani Alves había sentenciado el empate transitorio, pero ni siquiera eso presagiaba una derrota. De hecho, la historia del Barcelona sólo ha padecido seis goles en contra y el último lo había hecho Serbio Busquets en marzo de 2011.
Pero así como Cristiano Ronaldo apareció oportunamente el martes con Real Madrid para remontar un 2-1 que favorecía al Manchester City, ayer Lionel Messi anotó dos y demostró que no sólo marca en la marcha de victorias holgadas.
El rosarino, de 25 años, salvó al Barcelona de un debut insospechado y lo enfila como líder del Grupo G, pues el otro juego de la zona entre Celtic de Escocia y Benfica de Portugal terminó igualado a ceros.
El otro juego sobresaliente de la fecha se disputaría en Stanford Bridge, donde el Chelsea estrenaría su primera corona de Champions League frente a la Juventus. Ambos llegaban al encuentro por el Grupo E sin haber perdido nunca en un debut por Champions League: Chelsea en 11 participaciones y Juventus en 13. Precisamente esa racha se extenderá al menos por un año más, pues terminaron empatados a dos en un emocionante encuentro.
Óscar puso en ventaja a los ingleses con dos goles seguidos en los minutos 31 y 33, convirtiéndose en el sexto brasileño en anotar dos en un debut de Champions junto a Romario. Pero el descuento lo anotó el chileno Arturo Vidal y a diez minutos del final Fabio Quagliarella les aguó la fiesta a los campeones defensores. En el otro juego del grupo, Shakhtar Donetsk superó 2-0 a FC Norsjaelland.
En otros resultados del día, el Manchester United superó 1-0 al Galatasaray y por el mismo Grupo H, Braga cayó en casa 2-0 con Cluj. Por el Grupo F, Bayern Munich superó 2-1 a Valencia y el Bate de Borisov 3-1 al Lille.