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Aunque es cierto que al profesor Eduardo Lara le gustaría jugar en Barranquilla, en caso de que se decida cambiar de ciudad, la selección iría a Medellín, cuyo estadio ya tiene el visto bueno de la Fifa.
“Las eliminatorias pertenecen totalmente a la Fifa y es ella la que habilita las canchas. Creo que el cambio de estadio se debe pedir con 90 días de anticipación. Supongo que estarán a tiempo para hacerlo, pero depende pura y exclusivamente de la Fifa”, explicó Eduardo de Luca, secretario general de Conmebol.
En caso de que los dirigentes de la Fedefútbol opten por cambiar de sede, tendrían que solicitar que les autoricen a Medellín o Manizales, que son las que tienen condiciones de altura similares a las de la capital del país y ya están preinscritas.
De acuerdo con la reglamentación de las eliminatorias, no es factible que Colombia presente, a mitad de una competición, una ciudad con características climáticas y atmosféricas totalmente opuestas a las de Bogotá.
“Este es un tema que primero deben definir ahí en Colombia y luego plantearlo a quienes corresponda en la Fifa, seguramente con la opinión de la Conmebol”, agregó De Luca.
Antes de que comenzaran las eliminatorias, cada país presentó sus eventuales sedes y la Fifa realizó una minuciosa inspección de los escenarios.