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Diego Armando Maradona tendrá este sábado que afrontar uno de los retos más grandes de su corta, pero agitada, carrera como técnico de la selección de Argentina. El astro no sólo tiene la obligación de vencer a Perú sino de acabar con todas las dudas que giran en torno a su continuidad como seleccionador nacional, tras encajar tres derrotas consecutivas frente a Ecuador, Brasil y Paraguay en las eliminatorias suramericanas y que tienen a su equipo en peligro de no clasificar al Mundial de Sudáfrica.
Para contrarrestar ese bajonazo futbolístico, Maradona realizará siete cambios con respecto al equipo que cayó en Asunción. Entre algunas de las modificaciones está el debut del lateral Emiliano Insúa y el punta Gonzalo Higuaín, con la primera vez como titulares del central Rolando Schiavi y el medio Enzo Pérez y con la reaparición del creativo Pablo Aimar. Además con la necesidad de que Lionel Messi, uno de los mejores jugadores del mundo, rinda con la albiceleste como en su equipo, el Barcelona.
Tan pendiente de una victoria está Argentina como de lo que ocurra en Quito con el partido entre Ecuador y Uruguay, la primera en el cuarto puesto y la segunda con aspiraciones de dirimir una plaza con sus vecinos rioplatenses en el cierre de la competición la semana próxima. Según los cálculos, lo ideal para Argentina sería que ganaran los ecuatorianos, que Colombia derrote a Chile y que Paraguay supere a Venezuela.