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Bajo esa premisa, se puede evaluar con mayor justicia cada una de las actuaciones, en muchos casos injustamente calificadas simplemente teniendo en cuenta la posición en la tabla general. Durante este fin de semana, por ejemplo, los nadadores Ómar Pinzón, Carolina Colorado y Julio Galofre impusieron nuevos registros en sus pruebas, una evidencia clara de su progreso, aunque eso no les alcanzó para meterse en semifinales.
El primero fue Pinzón, quien el sábado en los 400 metros combinados, en los que finalmente el norteamericano Michael Phelps logró su primer oro, bajó en nueve centésimas su mejor registro previo (pasó de 4:22:40 a 4:22:31). Como si fuera poco, el nadador bogotano, radicado en Estados Unidos, ayer, en los 100 metros espalda, mejoró en más de un segundo la marca. Con el 55:11 pulverizó –y no es exageración– el 56:26 que tenía vigente. Ómar terminó 26 entre 45 deportistas.
La antioqueña Carolina Colorado y el atlanticense Julio Galofre también hicieron su trabajo. Ella, en los 100 metros espalda, pasó del 1:01:59 anterior a 1:01:19. “Estoy feliz y le quiero dedicar está actuación a todo el país, a mi familia, a Coomeva, Speedo, la Federación, Indeportes y a todos mis amigos. Mejorar significa mucho, hay muchos nadadores de gran categoría que están superando sus marcas y ser uno de ellos me emociona”, le dijo a El Espectador, justo después de haber ganado su serie, aunque al final ocupó el puesto 19, entre 60 competidoras.
En su primera presentación, el sábado en los 100 metros mariposa, la paisa no tuvo una buena presentación y apenas fue sexta en su serie. Los dirigentes de la Federación atribuyeron su flojo desempeño al hecho de que Carolina insistió en que le permitieran asistir a la inauguración de los Juegos Olímpicos, la noche anterior, y que ese desgaste pudo afectarla. Ella admite que no acogió la recomendación porque estaba muy emocionada con su primera experiencia en las justas.
Galofre, por su parte, cumplió su cometido de mejorar el récord nacional en los 200 metros libres. Los nadó en 1:50:62 y lo mejor que había hecho era 1:51:21. Finalizó 43 entre 67.
Ellos, además de Santiago Botero, pusieron la nota positiva para Colombia en Pekín. Rodrigo Ideus, en remo; Sergio Rada, en levantamiento de pesas, y Natalia Sánchez en gimnasia, pagaron el derecho a piso en su estreno en el evento deportivo más importante del mundo. El primero porque aunque arrancó bien, no supo dosificar fuerzas y al final quedó eliminado. Y la gimnasta llanera, de apenas 16 años, porque se cayó de dos de los aparatos y eso dio al traste con una buena calificación, aunque se repuso con gallardía y con lágrimas en los ojos terminó su rutina de ejercicios en el puesto 53.
Pero quienes no cumplieron con las expectativas que habían generado fueron el gimnasta Jorge Hugo Giraldo y el equipo de arquería, conformado por Natalia Sánchez, Singrid Romero y Ana María Rendón. El gimnasta antioqueño, que había sido 32 en Atenas, bajó al puesto 42 ahora. Y las tiradoras, que pintaban con posibilidades de pelear una medalla en la prueba de conjunto, cayeron ante Japón en la segunda ronda. Su revancha podría ser en la modalidad individual, el miércoles.
Este lunes, desde las 6:00 a.m., hora colombiana, el vallecaucano Diego Salazar y el antioqueño Óscar Figueroa disputarán la final de la categoría de 62 kilogramos en pesas. En ellos están depositadas buena parte de las ilusiones para que nuestra delegación consiga una medalla. En acción también estarán Santiago Grillo, en vela modalidad RS:X; los clavadistas Víctor Hugo Ortega y Juan Guillermo Urán, en sincronizado 10 metros; Rodrigo Ideus en remo M1X; Ómar Pinzón en los 200 metros mariposa y Érika Stewart en los 200 metros combinados de la natación.