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Tocar fondo, levantarse y empezar a escalar hasta encontrar la luz es un trabajo complejo. Más cuando todo un país no cree que sea posible alzar los escombros de unos escenarios que debieron ser entregados antes de los Juegos Nacionales de 2015.
En Ibagué muchos perdieron la fe. En los años recientes parece que a los habitantes de esta ciudad les jugaran una broma dejándoles obras inconclusas a diestra y siniestra: el acueducto complementario, el panóptico, las vías y casi todas sus instalaciones deportivas, que por corrupción o malos manejos de algunos gobernantes quedaron esqueléticas o mal diseñadas y que, con el paso de los años, fueron absorbidas por el óxido y el olvido.
Pero, tras un lustro de pesadillas para los tolimenses, la luz parece verse al final del túnel. Se superaron los problemas más grandes: el Instituto Municipal de Recreación y Deporte de Ibagué recuperó una parte del dinero extraviado y está en proceso de adjudicación de las obras. Ya se ven trabajadores en los escenarios, que antes parecían un cementerio de vigas, andamios y tribunas que desafiaban las leyes de la gravedad. Hay futuro y el alcalde de la ciudad, Guillermo Alfonso Jaramillo, habla al respecto.
¿Cómo va el proceso de la adjudicación de los escenarios deportivos?
En este momento ya tenemos contratadas y en ejecución cuatro obras: el estadio alterno de fútbol, el estadio de atletismo, el patinódromo y el complejo de piscinas. Además tenemos en licitación el urbanismo del Parque Deportivo, que trae ocho canchas sintéticas para que no solo estén los escenarios del alto rendimiento, sino que también los ciudadanos tengan una oportunidad de recreación. De igual manera, está la recuperación del complejo recreativo acuático, que tiene piscinas de olas y para niños. Por otro lado, está en licitación el urbanismo de la calle 42, que tendrá un coliseo multipropósito, parqueaderos subterráneos, una plazoleta, el polideportivo y un escenario de combates.
¿Cuándo serán entregados?
Para mayo o principios de junio se deben estar entregando el estadio de atletismo, el patinódromo y el estadio alterno de fútbol. Las piscinas en 240 días; es decir, para agosto.
¿Qué escenarios faltan por adjudicar?
Estamos en espera de las otras licencias de construcción del Coliseo Menor, con el Coliseo de Gimnasia, en la calle 42. Y en el Parque Deportivo están pendientes el complejo de raquetas, BMX, complejo acuático, Coliseo Mayor y el tejódromo.
¿Cómo han escogido a contratistas e interventores?
Experiencia. Esa ha sido una de las grandes preocupaciones. Los contratistas y los interventores ya han trabajado en escenarios en el país. Por ejemplo, quienes están construyendo la pista de atletismo son los mismos que construyeron en Santa Marta y Barranquilla recientemente.
¿Cuál será el próximo a licitar?
El que saldrá más rápido será el Coliseo Menor y el Coliseo de Gimnasia. Tenemos proyectado que debe estar saliendo antes de que termine el mes.
¿Qué presupuesto están manejando?
Tenemos $130.000 millones y el costo total de todos los escenarios es de $170.000 millones. En los que ya se está trabajando gastamos un poco más de $36.000 millones.
¿Cómo conseguirán los recursos que faltan?
Hace tres semanas le devolvimos a Coldeportes $25.000 millones que estaban desde el gobierno pasado, con el compromiso de que esos recursos volverán al municipio. Además la administración del presidente Iván Duque dijo que aportará $20.000 millones adicionales.
Queda mucho trabajo por hacer. ¿Por qué decidieron postularse para los Juegos Nacionales?
Fue uno de los compromisos que ha tenido Coldeportes con los parlamentarios del Tolima y, además, en la primera reunión que tuvimos el año pasado con el doctor Ernesto Lucena nos dijo que le parecía importante que Ibagué se presentara para los Juegos de 2023. Intentaremos dejar todo listo para que el próximo alcalde pueda enfocarse en el tema de realizar las justas.
¿No cree que es muy pronto?
No. Es la posibilidad de reivindicarnos con el pueblo colombiano, que sepa que no por culpa de uno o dos personajes esta ciudad no puede ser tan emprendedora como todas las ciudades del país.
¿Es consciente que será muy difícil debido a que fallaron en 2015?
Sí, pero es una opción. Hay que competir. Sabemos que no es nada fácil, pero nos postulamos para ver si existe la posibilidad. Tenemos pensado hacer una alianza con Cundinamarca. Creo que puede ser fuerte para competir contra Meta, Boyacá y el Eje Cafetero.
¿Y por qué no mejor hacer eventos más pequeños para recuperar la confianza?
Para eso tenemos una fecha concreta con la Federación de Atletismo. El 8 de agosto vamos a hacer un evento atlético importante para inaugurar el estadio de este deporte. Nos hemos puesto en la tarea de invitar a Caterine Ibargüen. La intención es que en cada escenario que se vaya entregando realicemos un lanzamiento al que vengan grandes símbolos, para que renazca el deporte en la ciudad.