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El tenis es un deporte muy exigente. Quienes lo practican llevan su cuerpo al límite. Sus huesos, sus articulaciones y sus músculos se mantienen tensos y vulnerables todo el tiempo. Carlos Alcaraz acaba de anunciar que no participará en el Abierto de Montecarlo debido a una lesión en su antebrazo derecho.
El español estuvo trabajando duro para poder participar en el torneo, “hasta el último minuto”, como dijo él mismo, pero fue imposible superar las molestias. Su cuerpo, obstinado, no dejó de luchar para no decepcionar a sus fanáticos y sobre todo para no mermar el ánimo de su inapelable e infinito instinto competitivo.
Pero la amenaza era demasiado grande. Llevar su cuerpo al límite podría haber desencadenado una ausencia más prolongada en el circuito, más dañina para su juego y su espíritu. Todos esperaban ver a Carlos Alcaraz este miércoles. Su partido contra Felix Auger-Aliassime era el más atractivo de la jornada, solo cuestionado, quizás, por el enfrentamiento de Sebastián Korda contra Jannik Sinner.
La temporada sobre polvo de ladrillo empezó con la noticia de que Rafael Nadal no asistiría a Montecarlo, que no podría seguir aumentando su legendario e inmaculado legado. “Mi cuerpo no me deja” expresó con extenuada y devastada expresión el máximo ganador histórico del torneo, con 13 coronas, hace apenas unos días.
Y ahora, a la mala noticia se le suma la desagradable y triste ausencia de Carlitos. El torneo ya estaba en marcha y los fanáticos ya habían llenado las pancartas con su nombre, con letras rojas, gigantes y desprolijas. Todo estaba listo, excepto su cuerpo lastimado. “He estado trabajando en Montecarlo y tratando de recuperarme hasta el último minuto de una lesión en el pronador redondo del brazo derecho, pero no fue posible y no puedo jugar… ¡Hasta el año que viene!”, transmitió el murciano a través de su cuenta de X.
El español sólo ha podido asistir en una ocasión a ese torneo, en 2022, año en el que perdió contra un superlativo Sebastián Korda en tres casi infinitos sets, con dos tie breaks incluidos en el menú, y un sin número de gritos de guerra.
El tiempo de recuperación de Alcaraz aún no ha sido anunciado pero se espera que pueda volver a tiempo para jugar y defender su título en el Abierto de Madrid. Carlos no participó el año pasado en Montecarlo por lo que no ha perdido ningún punto y su ranking se mantendrá seguro, de momento, pero preocupa que un jugador tan joven haya estado involucrado en tantas lesiones en tan corto periodo de tiempo.
Parece que es un mal generalizado y que prolifera alrededor de los deportistas de alto rendimiento, cada vez más obsesionados y comprometidos con la perfección. “No recuerdo el último día que jugué al fútbol sin dolor” expresó, por ejemplo, Gabriel Jesús, jugador del Arsenal, hace apenas unos días.
Las lesiones de Carlos Alcaraz empezaron a atormentarlo desde 2021. Ese año se vio obligado a perderse el torneo de Metz debido a un desgarro fibrilar del cuádriceps y a unas molestías persistentes en el aductor, sufridas en el Abierto de Estados Unidos.
Un mes tuvo que permanecer alejado de las canchas para poder regresar a competir, en Indian Wells, torneo que ha ganado en dos ocasiones. El español estuvo sin jugar otro mes entero en 2022 gracias a unas molestias abdominales sufridas en su partido contra Holger Rune, en el Masters de París.
La sorpresa fue general. Su apariencia era vigorosa, pero su cuerpo se resistía a jugar a un ritmo tan frenético. Carlitos tuvo que ausentarse de las Nitto ATP Finals, siendo el número 1 del ranking y su no presentación le dió la oportunidad a Taylor Fritz de participar en el torneo por primera y última vez a la fecha.
En 2023, unos días después, Carlos tuvo que retirarse del Abierto de Australia tras una lesión sufrida en un entrenamiento previo, en el músculo semimembranoso de la pierna derecha, lo que terminó por diluir su puntaje ATP y le cedió a Novak Djokovic la añorada y escurridiza cima de nuevo.
En 2023, Montecarlo, como una premonición, recibió la renuncia preventiva del joven español a unos días de iniciar los juegos. No se encontraba bien, había sufrido una artritis postraumática en la mano izquierda y tenía algunas molestias musculares en la columna, que nublaban su tenis y restringían su cuerpo y su movilidad.
No estaba listo para jugar y no quiso exponerse a una deplorable complicación de su estado físico. Estuvo una semana fuera para poder recuperarse y luego otra semana, en octubre de 2023, por una inflamación en su pie izquierdo y algunos problemas en los glúteos.
Con la más reciente lesión ya van seis en su carrera como profesional y el tenis le suplica mayor mesura y cuidado. “Ahora mismo, el tenis es cada vez más lento. No estoy seguro de que me guste. Pero es bueno para mi tenis. Sin embargo, el desgaste físico es inmenso. Cada vez hay más lesiones, sobre todo ahora”, vaticinó ‘El Loco’ Danil Medvedev hace unos meses.
Y parece que ahora sus palabras están perdiendo su dudosa luz para adoptar un aire más autoritario y real. El Lucky Loser que podrá ingresar al cuadro principal de Montecarlo será Lorenzo Sonego, que tratará de soportar el peso de Carlitos y su despedida. y a Carlos Alcaraz, esperamos verle en las canchas pronto.
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