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En el Augusta National, en 1997, cuando Tiger Woods ganó su primer Master por 12 golpes de diferencia con 18 bajo par, los cambios hechos fueron impresionantes. Alargaron el campo en 500 metros, cambiaron varios búnkers de lugar, hicieron dos cortes de rough y, en algunos hoyos, angostaron las calles, además de sembrar más árboles. Lo mismo ha ocurrido aquí, en Pebble Beach. El que Tiger ganara su primer Abierto en el año 2000 por 15 golpes de diferencia, la más grande en un torneo del Grand Slam, obligó a la USGA a cambiar el campo radicalmente. Una década después, la posibilidad de que esto ocurra de nuevo es poca.
Bajo la supervisión de Arnold Palmer, Pebble Beach ha cambiado de forma. Los hoyos han sido alargados, los búnkers reformados, los fairways redireccionados y los greens elevados: todo para obligar a los mejores jugadores del mundo a esforzarse al máximo para domar el campo. Sólo los pares 3, 12 y 17 quedaron iguales.
Hoyo 2: era un par 5, ahora es un par 4 de 502 yardas, con nuevos árboles en la calle, que cierran la posibilidad de un approach a green.
Hoyo 6: en el 2000 Tiger llegó a green de este par 5 con una madera y un hierro 7. Ahora no será tan sencillo, el gran búnker en la bajada de la calle ha sido reemplazado por 5 nuevos búnkers, que hacen mas difícil la salida.
Hoyos 9 y 10: estos pares 4, al lado del mar, ya eran difíciles; con las casi 100 yardas que fueron añadidas, estos dos hoyos, que combinan casi 1.000 yardas, se han convertidos en los más difíciles de la historia de los Abierto de Estados Unidos.
Hoyo 18: es considerado como el más increíble último hoyo de golf, con su forma curva a la orilla del mar, con el nuevo búnker a la derecha y el mar a la izquierda, ha sido convertido en uno de los más difíciles.
La sala de prensa de este Abierto de Estados Unidos es muy diferente de las anteriores. Nunca antes habíamos tenido grandes pantallas de televisión que mostraran otra cosa que no fuera golf. Ayer en la mañana, la prensa española sufrió lo indecible con el partido contra Suiza.
¿Quién ganará este abierto? No hay consenso, el campo no favorece a nadie, no es un campo para aquel jugador que tiene una buena semana y logra ganar un grande. Los últimos ganadores aquí han sido Nicklaus, Watson, Kite y Woods. Jugadores que tienen el temple y la garra necesarios para tomar el liderazgo y no soltarlo.
Son varios los que están jugando bien. Michelson, quien ha terminado 5 veces segundo, incluido el año pasado, y acaba de ganar el Masters. Lee Westwood ha estado entre los primeros durante varios años y ganó la semana pasada. Y no hay que sacar a Tiger de la lista. En la entrevista que dio ayer, se notó más relajado y no permitió preguntas personales.
Son pocos los que pueden ganar en este campo, el tiempo soleado da una falsa impresión de lo que se espera. El que dome el viento y la dificultad del campo será el campeón.