
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Pocas personas conocen tan bien el baloncesto colombiano como Guillermo Moreno Rumié, quien esta semana presentó su renuncia como director técnico de la selección nacional de baloncesto. El caleño ha sido partícipe del crecimiento de este deporte en el país desde hace décadas y es uno de los personajes más ilustres en la nuestra historia basquetbolística.
En su juventud, el vallecaucano formó parte de las selecciones de Colombia en todas sus categorías y jugaba de armador. Llegó a competir en los Juegos Panamericanos, Bolivarianos, Suramericanos y Centroamericanos. Le quedó la espinita de no jugar el Mundial de 1982, celebrado en nuestro país, por problemas con el entrenador.
Siendo jugador activo, Moreno se fue en 1972 a Estados Unidos, tras conseguir una beca en la Universidad Estatal Morgan. Fue el segundo colombiano en hacerlo, pues su compañero en la selección nacional, Pablo Ronderos, lo hizo un año antes. Moreno compitió dos años en la Junior College y después pasó a la National Collegiate Athletic Association. En 1977 culminó su formación en educación física.
Se despidió como jugador en 1986, cuando tenía 35 años, con un sabor agridulce, pues un esguince de segundo grado le privó de decir adiós en la cancha. “Me había entrenado como nunca y al primer partido pasa lo que pasa”, recordó en un diálogo con el podcast Baloncesto de Norte a Sur.
El entrenador más preparado de Colombia
“Siempre pensaba en qué puedo aportarle a Colombia en el momento en el que yo deje de jugar básquet universitario. Tuve la oportunidad de quedarme en EE.UU. porque apliqué para ser profesor porque necesitaban gente que hablara inglés y español por el alto flujo de latinos, pero preferí regresar porque sabía que yo acá tenía cosas que dar”.
Al restablecerse al país trabajó con Indervalle al tiempo que hacía una especialización en la Escuela Nacional del Deporte. Cuando no jugaba con los mayores, estaba entrenando a los más jóvenes. A finales de año viajaba a Estados Unidos para continuar en su capacitación como entrenador.
Visitó los entrenamientos de Bobby Knight —quien dirigió al Team USA entre 1979 y 1984— y trató de llevar esos sistemas de formación, entendimiento del juego y ética de trabajo a nuestro país. A “El General”, como se le conocía al coach norteamericano, lo considera su mentor.
La formación de Moreno Rumié como entrenador fue extensa. Por más de tres décadas fue y volvió al norte del continente para clínicas de básquet. En su natal Cali se dedicó a formar y cazar talentos. También potenció a la selección del Valle del Cauca, que durante varios años dominó en los Juegos Nacionales. Entre 1984 y 2007 fue el entrenador principal de las selecciones de Colombia en las diferentes categorías, tanto en damas como en varones.
Uno de sus primeros éxitos como entrenador fue con la selección femenina. Ganó el Campeonato Sudamericano que se celebró en Cúcuta (1984) venciendo a Brasil en la final. En 1991, en Bogotá, fue subcampeón de ese mismo evento. Con la sub-17, en São Paulo, logró otro oro, pero en 1995.
Moreno Rumié recuerda que antes los coliseos en el país tenían mejor acompañamiento del público. Considera que se ha perdido la promoción y divulgación del baloncesto. También cree que al país le han faltado ídolos que inspiren a las nuevas generaciones y que los medios de comunicación han perdido interés en su disciplina.
El timonel de la selección de Colombia
Como técnico de la selección masculina tuvo dos etapas. La más reciente de 2016 hasta esta semana. Aunque no logró la clasificación a la Copa Mundial de Baloncesto del año pasado, obtuvo victorias importantes ante seleccionados como Brasil, México y Chile en las eliminatorias.
Una de las críticas que compartió Moreno en sus últimos meses como seleccionador nacional fueron los tiempos de trabajo. Consideraba que los mejores resultados de su proceso se dieron cuando pudo concentrar a los convocados entre 15 y 20 antes de los partidos, por lo que cuando no tuvo ese tiempo de trabajo fue más fácil consolidar una idea de juego.
Se mostró en desacuerdo con la forma en que la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA) organizó las ventanas internacionales, pues afirmó que las fechas que designaron para que jueguen las selecciones nacionales se cruzan con los campeonatos locales y eso crea dificultades logísticas.

En sus más recientes convocatorias tuvieron protagonismo Juan Diego Tello, Jaime Echenique, Romario Roque, Brian Angola y Andrés Ibargüen. Con ellos arrancó el proceso clasificatorio rumbo a la FIBA Americup 2025. Se espera que la Federación Colombiana de Baloncesto anuncie el remplazo de Moreno en las próximas semanas, pues los próximos compromisos del quinteto nacional son en noviembre.
Más del profe Moreno Rumié
Conoció a Michael Jordan y este le regaló una gorra en los años noventa. Jim Cleamons, entonces entrenador asistente de los Chicago Bulls, era un amigo suyo de su etapa en el baloncesto universitario de los EE.UU.. Tras encontrarse en un aeropuerto, él lo invitó a un juego del quinteto que marcó una época en la NBA. Así pudo conocer a uno de los mejores jugadores en la historia del baloncesto.
Antes de asumir la dirección técnica de la selección de Colombia, el profe Moreno tuvo también experiencias en Piratas de Bogotá, Leones de Nariño, Paisas de Antioquia, Sabios de Caldas, Indervalle de Cali y Cañoneros de Cúcuta. Es múltiple campeón de la liga colombiana en sus diferentes categorías, con más de 40 consagraciones.
“Fuera de la cancha soy una persona común y corriente y lo único que quiero es ayudar a la gente. Que no esté de risa con muchas personas no quiere decir que sea mi aspecto interno. Me río de la vida, disfruto cada momento en la tierra. Que cuando uno se vaya digan: se fue este man que era bueno en todos los aspectos”, comentó en una entrevista con La Patria, en 2013, a la hora de describirse a sí mismo.
🚴🏻⚽🏀 ¿Lo último en deportes?: Todo lo que debe saber del deporte mundial está en El Espectador