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El patrón de la Fórmula 1, Bernie Ecclestone, admitió este martes que no puede obligar a las escuderías a acudir a Bahréin, donde la organización del Gran Premio el 22 de abril está amenazado debido a la situación política en el país.
“No tenemos ningún medio para forzar a la gente a ir. No podemos decir: usted debe ir. No respetarían su acuerdo con nosotros al no acudir, pero eso no ayuda. Desde un punto de vista comercial, deben ir, pero les corresponde a ellos decidir», señaló.
«Nadie me ha dicho otra cosa que: iremos a correr a Bahréin», añadió Ecclestone.
«No estamos implicados en la política en Bahréin y no podemos decir quién tiene razón y quién no. Cuando se va a un país, hay que respetar la forma en que está dirigido así como sus leyes», añadió.
«Son las autoridades deportivas de este país las que pueden decir: preferimos no organizar esta competición. El promotor podría también decirlo si ve que hay riesgo», declaró Ecclestone.
Según la prensa inglesa, las escuderías de Fórmula 1 son reticentes a disputar ese gran premio. The Times afirmó el lunes que centenares de ingenieros y mecánicos habían recibido dos billetes diferentes de avión para dejar China tras la próxima carrera prevista el domingo en Shanghai: uno hacia Bahréin y el otro a Europa en caso de que la carrera fuera anulada.
Bahréin está sacudida por problemas políticos. El último incidente violento fue la explosión de una bomba artesanal, que hirió a siete policías el lunes en una ciudad chiita al sur de la capital, Manama.