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El tenista suizo Roger Federer sufrió una inesperada derrota por 3-6, 7-6 (7-4) y 6-4 frente al australiano Lleyton Hewitt el domingo en la final del Abierto de Halle.
El resultado fue totalmente sorpresivo, ya que el seis veces campeón de Wimbledon, Federer, no perdía en el césped de Halle desde el 2002, además de que había ganado cinco títulos allí y venció a Hewitt en sus últimos 15 enfrentamientos.
Hewitt, también ex campeón en Wimbledon, cerró a su favor un encuentro de dos horas y 20 minutos de extensión cuando un drive suyo tocó el fleje y cayó del lado de Federer.
"Roger es un rival del demonio, su historial en canchas de césped habla por sí solo", dijo Hewitt a periodistas.
"En cualquier ocasión en que juegues contra Roger en cancha de césped, sabes que vas a tener una batalla del demonio, y yo tuve suerte de ganar el partido de hoy", agregó.
Antes del domingo, el suizo, que la semana pasada perdió el número uno del mundo a manos de Rafael Nadal, había sido derrotado apenas una vez sobre césped desde el 2003, justamente frente a su némesis español en la final de Wimbledon 2008.
Sin embargo, el obstinado Hewitt no es alguien que se rinda fácilmente y no se dejó intimidar por ese historial de 76 triunfos en 77 duelos, ni tampoco por su récord negativo contra el 16 veces campeón de eventos del Grand Slam.
Después de permitir que Federer se llevara sin demasiados problemas la primera manga, el australiano no dio respiro a su oponente y terminó ganando su primer título en más de un año y el primero en césped desde que fue campeón en Queen’s en el 2006.