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El español David Ferrer (N.6), jugando muy bien, se impuso, 6-4, 6-7 (3/7), 6-3 y 6-2, al escocés Andy Murray (N.4), este miércoles en el court Suzanne Lenglen de Roland Garros en cuartos de final del 82º Abierto de tenis de Francia, en 3 horas y 45 minutos de partido.
En semifinales, Ferrer se enfrentará a su compatriota Rafael Nadal, defensor del título, ganador del duelo fratricida español ante Nicolás Almagro (N.12).
«Es un partido difícil porque él es el mejor jugador del mundo sobre tierra batida. Trataré de jugar lo mejor posible. Será duro pero intentaré ponerle las cosas difíciles», avirtió el de Alicante, que espera llegar a cinco sets.
«Él tendrá más presión que yo porque es el número dos mundial, además de ser el mejor de la historia en tierra batida», añadió.
Sobre su duelo con Murray, Ferrer declaró: «Fue muy duro, físicamente difícil. Estoy muy feliz de hacer semifinales aquí en Roland Garros por primera vez (una vez fue cuartofinalista). Jugaba contra el número cuatro del mundo, y me lo puso muy difícil. Tengo una gran felicidad. Quiero felicitar a Andy por su partido y el torneo que hizo, aunque me imagino que estará triste», dijo el ganador.
«Fue un encuentro muy reñido. En los momentos importantes jugué mejor que él, de manera muy contundente con mi drive, aunque el resultado no refleja lo duro que ha sido», analizaría luego.
El mano a mano entre estos dos tenistas era dominado por el británico 5-4 desde la primera vez que jugaron entre ellos, en 2006 en Barcelona, por lo que ahora empatan a 5.
En el cuarto juego de la primera manga, el alicantino, de 30 años, logró quebrar el servicio al británico, de 25, semifinalista en París en 2011, y ponerse 4-1 arriba con el suyo. Después, a este útimo le costó mucho cerrar los puntos con su saque y los intercambios se volvieron algo largos.
El español arriesgó más con su saque y cometió dos dobles faltas en el primer parcial, pero también fue mucho más eficaz que su rival con su primer servicio.
Sin embargo, éste le hizo un break en el noveno game y se colocó 5-4 abajo, pero su adversario le devolvió la atención para llevarse por 6-4 el set en 66 minutos.
Cuando estaban 1-1 en la segunda manga, al igual que en el court central, hubo una breve interrupción a causa de la lluvia, que hizo su aparición en el complejo del Bois de Boulogne poco antes de las 15H45 GMT, por tercera vez en lo que va del torneo. Curiosamente, el vencedor dijo que este corte «lo benefició».
En el séptimo juego de este set, el escocés logró la inflexión y quebró el saque del español para ponerse 4-3 arriba, pero éste le retrucó para 4-4 y siguió 5-4 con el suyo. Después, cada uno guardando su servicio, llegaron al tie-break.
Pero, en la ‘muerte súbita’ el jugador de Dunblane se mostró más eficaz y logró llevársela por 7-6 (7/3) tras 66 minutos que duró la manga.
Ya reanudado el encuentro, apenas 24 minutos después del corte, en el tercer set el alicantino quebró el saque al británico de manera tempranera, pero el escocés retrucó, eso sí, sin suerte, porque para 4-3 volvió a hacerlo el primero para repetir en 6-3 cerrando en 50 minutos (sin contar la interrupción).
La cuarta manga empezó con un break a favor de Murray, pero en el juego siguiente Ferrer le devolvió la gentileza (1-1). Después éste volvería a repetir y con su servicio se puso 4-1 arriba, para terminar 6-2 la manga con un nuevo quiebre.
«Creo que él ha jugado muy bien hoy. Yo no pude concretar las ocasiones que tuve sobre su servicio. Saqué bien pero él logró el quiebre (…) Tendría que ver el partido de nuevo para analizar por qué me hacía el break cada vez que yo lo conseguía», señaló el perdedor.