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A sus 19 años, Gelen Torres sabe lo que es cargar con peso. No solo en el gimnasio, donde desde los 12 años ha pulido su técnica con la barra sobre los hombros, sino también fuera de él, en un país donde ser deportista de alto rendimiento es, cada vez más, un acto de resistencia. La joven pesista será una de las 213 atletas que representarán a Colombia en los II Juegos Panamericanos Junior, que se realizarán del 9 al 23 de agosto en Asunción, Paraguay.
Colombia llegará con una delegación de 326 personas entre deportistas, entrenadores y equipo técnico, dispuesta a competir en 22 de los 28 deportes convocados. No solo están en juego las medallas: Asu2025 entregará más de 200 clasificaciones individuales y 16 en deportes de conjunto para los Panamericanos de Lima 2027.
Para Gelen, el camino comenzó casi por accidente. “Yo quería entrar a boxeo, pero terminé en pesas por un entrenador del colegio. Desde el primer día me gustó. Me fue bien desde el inicio, gané mi primer torneo a los ocho meses y ahí arrancó todo”, contó con naturalidad desde su concentración en Cali, a pocos días de viajar.
Oriunda de Palmira, Valle, Torres se abrió paso entre entrenamientos exigentes, competencias departamentales, nacionales y luego internacionales. “Mi primer Panamericano fue en Monterrey, en 2021. Fui campeona. Después vino la pandemia, pero seguí compitiendo. Hace poco estuve en mi primer Panamericano de mayores. Fui la más joven de toda la delegación”, dijo con orgullo.
Allí, compartió plataforma con figuras del país como Jeison López y Mari Leivis Sánchez, algo que cuando empezaba era apenas un sueño lejano. “Poder estar con ellos fue una motivación gigante. Son personas que ya han estado en Juegos Olímpicos. Me trataron con cariño, me hablaron, me aconsejaron. Fue muy especial”.
Menos recursos, más incertidumbre
Pero el panorama para Gelen y cientos de atletas colombianos no es el más alentador. En medio de la preparación, el Gobierno nacional confirmó un fuerte recorte al presupuesto del Ministerio del Deporte, que pasó de $1,3 billones a apenas $400.000 millones para el año 2025; una reducción del 70 % que afecta los ciclos de entrenamiento, competencias, becas, sueldos y funcionamiento de ligas y federaciones.
“Yo vivo de lo que me paga el Ministerio. Es mi único sustento”, reconoció Torres. “Cuando nos dijeron que iban a recortar eso, fue un golpe. Uno se esfuerza, entrena al 100 %, pero sin apoyo es muy difícil seguir. Hay mucho talento en Colombia, pero falta respaldo”.
El impacto del recorte no es solo económico; también es anímico. Muchos atletas jóvenes, sin el apoyo suficiente, se desmotivan y abandonan el camino. Para quienes apenas están consolidando su lugar, como Gelen, la incertidumbre pesa más que la barra.
“Esto hace que los atletas se desanimen demasiado. Es difícil mantener el nivel si uno no sabe si va a poder seguir entrenando, viajar o tener con qué sostenerse”, explicó la vallecaucana. Y no está sola en su preocupación. En las últimas semanas, varias figuras del deporte colombiano han expresado su molestia por la decisión del Gobierno. Ángel Barajas, quien obtuvo plata en los Juegos Olímpicos de París 2024, fue directo: “Necesitamos un presupuesto suficiente para tener una buena preparación. Presidente, espero que no me falle a mí y no le falle al deporte colombiano”.
¡AYUDA 💔! Ángel Barajas habla por todo el deporte colombiano pidiendo ayuda tras el continuo recorte al presupuesto, y la baja cuota designada al 2026.
— Deporte Colombiano 🇨🇴 (@DeportColombia) July 25, 2025
¡Por favor 🙌🏻, no dejen los sueños de nuestros deportistas atrás! pic.twitter.com/dNqieWXrQI
El ciclista Rigoberto Urán, medallista olímpico, también fue contundente: “Estamos viviendo una crisis muy grande en nuestro deporte. Yo fui deportista gracias al apoyo estatal. Hoy ese respaldo se está perdiendo”. Linda Caicedo, figura de la selección femenina, resumió el sentimiento colectivo: “No se construye nación sin deporte. No recortemos lo que más nos une”.
Mientras tanto, la vida deportiva no se detiene. En Cali, Gelen se entrena a tope: “Estamos en cargas altas, casi al 100 %. Vengo sin descanso del Panamericano, pero así es esto. Nos toca estar siempre listos”. Compite en la categoría de los 58 kilogramos, y aunque su fuerte es el arranque, sabe que el envión es su punto a mejorar. Su objetivo inmediato: marcar una buena presentación en Asunción para entrar en la lista larga de los Juegos Bolivarianos.
Pese al esfuerzo y las exigencias, no se queja de la vida de deportista. “Desde los 12 años me acostumbré a estar lejos de mi familia. Lo más duro, sinceramente, es subir de peso y luego volver a bajarlo para dar en la categoría. Eso es horrible”, comentó. No hay dramatismo en su voz; hay claridad. La de quien sabe lo que le ha costado llegar hasta aquí y lo que se necesita para seguir. “Uno va, compite y da todo por Colombia. Solo esperamos que Colombia también esté con nosotros”.
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