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Las primeras semanas de una temporada NBA siempre dejan la misma sensación: que todo puede pasar y que nada está del todo dicho. En un torneo de 82 partidos, los arranques engañan, los números fluctúan y la tabla se mueve al ritmo de la euforia o la frustración.
Aun así, estas primeras jornadas ya han entregado espectáculo del bueno: prórrogas, canastas sobre la bocina, defensas desbordadas intentando descifrar a Victor Wembanyama, Houston apostando por uno de los quintetos más altos en la historia de la liga y los Lakers, que sin LeBron James, han encontrado la forma de competir y ganar.
Pistons comandan el Este
Detroit sigue con la buena imagen con la que cerró el año pasado, arrancó con fuerza esta nueva temporada y lidera la conferencia del este tras una racha de siete victorias consecutivas. Su salto competitivo ya no parece casual: el equipo se transformó el año pasado y ahora luce más asentado. Cade Cunningham (27.5 puntos y 9.9 asistencias por juego) y Jalen Duren (19.4 puntos, su mejor marca) encabezan un grupo que entiende su papel.

Más allá de los números individuales, lo que distingue a estos Pistons es su estructura defensiva. Ocupan el cuarto lugar en eficiencia defensiva y apenas permiten tiros cómodos: sólo Oklahoma City fuerza lanzamientos más difíciles según las métricas de GeniusIQ. Además, limitan los intentos en la zona restringida y contienen a los rivales con el porcentaje más bajo en esas áreas (57.3%).
Esa base táctica explica por qué el equipo no depende de rachas de tiro o casualidades. Incluso si su defensa baja ligeramente, el bloque luce preparado para sostenerse en la parte alta del Este. Detroit ya no es una sorpresa: empieza a parecer un proyecto serio con líder que comienza a asomarse en la, aún temprana, carrera por el jugador más valioso del año.
Houston Rockets asusta en las alturas
Nadie esperaba que Houston liderara la liga en ofensiva tras la lesión de Fred VanVleet, pero los Rockets han convertido su falta de base natural en una oportunidad para reinventarse. Promedian 121.7 puntos por cada 100 posesiones, casi siete más que la temporada pasada, y dominan a partir de su ritmo y de su increíble eficacia desde el triple: 43% de acierto con un grupo de tiradores cuyo promedio histórico apenas llegaba al 34%.
Houston with Kevin Durant and Alperen Sengun in pick and roll. Two on the ball opens up the roll for Sengun, defense steps up to help. One thing about Amen Thompson spaced, knows when to cut. Rockets just finding pockets. pic.twitter.com/nXx3mRnW6q
— Steve Jones (@stevejones20) November 6, 2025
La clave, sin embargo, va más allá de la puntería. Houston también lidera la NBA en rebotes ofensivos (37% de los disponibles) y figura entre los equipos que más van a la línea de libres. Con Kevin Durant como eje de estabilidad y Amen Thompson aun ajustando su puntería interior, los Rockets demuestran que su ataque no depende sólo de una racha caliente. Es un equipo que castiga por repetición, por volumen y por insistencia.
Otro factor importante, que tiene que ver con el dominio en los tableros, es su altura. En el debut, mostraron un quinteto inicial que tenía a cuatro jugadores con 2.10 metros de altura: Steven Adams, Alperen Sengun, Jabari Smith Jr y Kevin Durant. Amen Thompson completa el quinteto en la posición de armador, que mide 2.02.
Rockets starting the ALL-TALL lineup on opening night 🤯🔥 pic.twitter.com/vH70HAyoMw
— House of Highlights (@HoHighlights) October 20, 2025
Dallas Mavericks: sin Kyrie Irving, sin rumbo
En Dallas las cosas no fluyen tanto en lo deportivo como en lo institucional. El equipo tiene la segunda peor ofensiva de toda la liga, y aunque la ausencia de Kyrie Irving era un golpe anunciado, el problema va más allá de eso. Jason Kidd apostó por usar a Cooper Flagg —el número uno del último draft— fuera de posición como base, y el experimento ha tenido resultados pobres.

Con D’Angelo Russell al mando, los Mavericks mejoran un poco, pero no lo suficiente. Sus métricas muestran una clara subproducción respecto a la calidad de los tiros que generan y, además, son débiles en el rebote ofensivo (24.7%). Las pérdidas de balón son un problema recurrente y la falta de un creador confiable ha dejado a Luka Dončić con demasiado peso. El regreso de Irving es indispensable si Dallas pretende volver a competir entre los mejores del Oeste.
Fue ese traspaso, que mandó a Doncic a Los Angeles Lakers, que sacudió la NBA y le generó una lluvia de críticas sobre el gerente de la franquicia texana, Nico Harrison. Nueve meses después del suceso, y de que asegurara que el cambio era por competir por el anillo esta temporada, fue despedido en las últimas horas.
Ajay Mitchell: el nuevo hallazgo de Oklahoma City
Con Jalen Williams fuera por cirugía, el joven Ajay Mitchell ha aprovechado su oportunidad. Pasó de ser un jugador de rotación a uno de los motores del Thunder: promedia 17.2 puntos por juego y su uso ofensivo creció diez puntos porcentuales. Su desarrollo no parece un destello casual: asume decisiones, crea, anota y mantiene la intensidad.
Ajay Mitchell. 😮💨 pic.twitter.com/Ek2AGGQ8Cz
— OKC THUNDER (@okcthunder) November 12, 2025
Cuando Williams regrese, su rol se reducirá, pero Mark Daigneault ya tiene una alternativa sólida que permite gestionar mejor los minutos de sus estrellas. Mitchell encaja en el molde que Oklahoma City ha pulido en los últimos años: jóvenes versátiles que se adaptan rápido, entienden el sistema y elevan el piso competitivo del equipo.
Actualmente, el campeón de la NBA mantiene su dominio en este arranque de la temporada con apenas una sola derrota en doce partidos disputados.

Shai Gilgeous-Alexander se llevó todos los honores en la temporada pasada. El MVP de la temporada regular y las Finales de la NBA mantiene una buena racha anotadora con 84 partidos consecutivos con al menos 20 puntos anotados, la tercera racha más larga de la historia, detrás de dos de Wilt Chamberlain (126 partidos en 1961 y 64 en 1963).
El efecto Wembanyama
La defensa rival ya no lo trata como una promesa en desarrollo, sino como un fenómeno a contener. Victor Wembanyama vive el primer tramo de ajuste serio en su corta carrera. Casi todos los equipos le plantean dobles, le tapan líneas de pase y lo obligan a jugar incómodo. Y lo que parecía una temporada consagratoria en cuanto números y estadísticas, se frenó por la disminución de su producción individual.
@elespectador 🏀💥 Esta es la historia de Victor Wembanyama, un basquetbolista que no es normal. Mide 2.21 m, tiene una envergadura de 2.44 m y un talento que desafía la lógica. Sin embargo, una enfermedad silenciosa podría poner en pausa su destino. ¿Podrá el gigante francés dominar la NBA? Esta es su historia. #Wembanyama #NBA #Spurs #Baloncesto #Historia
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Su entrenador, Mitch Johnson, lo desafío públicamente: quiere que exija la pelota, que imponga su voluntad, incluso cuando lo rodean dos o tres cuerpos. El joven francés, mientras tanto, aprende a equilibrar la paciencia con la agresividad. Durante la pretemporada trabajó en su faceta de creador y pasó muchos minutos lejos del aro, pero el regreso al poste lo ha expuesto a un tipo de defensa más física, de empujones y bloqueos tempranos.
Las estadísticas lo muestran: en los últimos dos partidos sumó 28 puntos en 28 tiros, muy lejos de los estándares de las estrellas que dominan la liga. El desafío no es solo técnico, es mental. Aprender, cuándo insistir y cuándo ceder, cuándo castigar y cuándo construir. “Es más difícil de lo que parece”, reconoció.
San Antonio todavía busca cómo integrarlo sin que el juego se vuelva predecible. Hay un plan de largo plazo, una versión de Wembanyama más completa y multidimensional que aún está en desarrollo. Pero hoy, el reto es mucho más terrenal: encontrar el ritmo dentro del caos y demostrar que puede sostener el peso de una franquicia que gira entera a su alrededor.
Lakers flotan con Doncic, a la espera de James
Entre las sorpresas agradables del arranque aparece un equipo que ha sabido sobrevivir al caos: los Lakers. Con marca de 8-3 en las primeras tres semanas, lo notable no es solo su posición en el Oeste, sino cómo lo han hecho sin LeBron James, ausente por problemas de espalda.
El nuevo Luka, más ligero y atlético, ha sido una fuerza imparable cuando ha estado en cancha: 41.3 puntos, 11.5 rebotes y 8.3 asistencias por juego con 54.5% de acierto. Después de un año y medio de altibajos y críticas sobre su estado físico, el esloveno parece haber encontrado su punto de madurez. Recuperó explosividad y confianza, y con eso el liderazgo que se esperaba de él cuando aterrizó en Los Ángeles.
Pero la gran historia está siendo Austin Reaves. Sin LeBron y con Luka entre algodones en algunos de los partidos, el escolta asumió la conducción ofensiva con números de estrella. 31.1 puntos, 9.3 asistencias y 5.1 rebotes, guiando victorias exigentes contra Minnesota y Sacramento, incluso con rotaciones diezmadas. Reaves ha sido eficiente y también ha mostrado una versión más completa: mejor lectura del juego, mayor capacidad de creación y una serenidad poco común en un jugador que hace apenas unos años entró a la liga sin ser elegido en el Draft.
Austin Reaves beats the halftime buzzer and flexes 💪 pic.twitter.com/cEW8sxV2Pw
— NBA on ESPN (@ESPNNBA) November 11, 2025
El equipo de JJ Redick ha respondido con carácter: victorias de visitante, juego colectivo y aportes inesperados, como el de De’Andre Ayton en Portland (29 puntos y 10 rebotes). Con LeBron apuntando a regresar alrededor del 20 de noviembre, los Lakers no solamente evitaron el desastre: se han mantenido firmes en la pelea alta del Oeste.
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