
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
“Queremos poner al país a hablar de béisbol y, poco a poco, lo estamos consiguiendo”, decía José Mosquera, mánager de la selección colombiana de béisbol que hizo historia en Santiago de Chile al ganarle a Brasil la final por el oro panamericano.
La tarde estaba muy fría. De fondo, la cordillera estaba tapada por las nubes y el viento que bajaba de la colina directamente al diamante del Parque de Cerrillos destemplaba los dientes. La pelota caliente cruzaba el ambiente gélido de Santiago en el que Colombia se dio un festín con los brasileños.
Horas antes del partido, José Mosquera advirtió que el frío podía jugarles una mala pasada a los dos equipos. Contra Panamá, los perjudicados, aunque consiguieron la victoria, habían sido ellos. Estaban prevenidos y el impulso de hacer historia fue suficiente combustible. Los brasileños, demasiado confiados, perdieron el rumbo desde la cuarta entrada, cuando Colombia encajó tres carreras y tomó la ventaja. Una distancia que solo se acrecentó, bateo tras bateo, y terminó en un resultado de 9-1. ¡Oro para Colombia!
Una generación dorada
No es la primera vez que este grupo de jugadores parte en dos la historia del béisbol colombiano. La misma base de la selección que logró el oro panamericano ganó la Serie del Caribe 2022, con Caimanes de Barranquilla.
El histórico equipo atlanticense que triunfó en República Dominicana tenía varios de los nombres que coronaron la gesta en la helada tarde de Santiago. Jugadores claves como Carlos Arroyo, Dilson Herrera y Carlos Martínez, los estandartes; pero también otros, como Randy Consuegra y Carlos Díaz.
Todos bajo la guía de José Mosquera, el entrenador de las dos novenas, que logró además reunir en el conjunto que dio el golpe en Chile un grupo de buenos jugadores con una mezcla perfecta de experiencia y juventud.
Lo resaltó, en entrevista con El Espectador. Para Mosquera, de hecho, el oro es la consecuencia de un trabajo que ya había dado grandes resultados: “Es el mismo grupo. Si te das cuenta, no solo son jugadores que estuvieron acá y en la Serie del Caribe, muchos vienen de los Juegos Panamericanos Juveniles en Colombia, donde también ganamos el oro”.
“Es un grupo que ya perdió el pánico escénico y sabe lo que significa jugar juntos. Desde la preselección, nuestro trabajo estaba enfocado en juntar las piezas y armar un equipo sólido. Y no era fácil, porque muchos son jugadores que ya tienen firmados contratos con equipos de las Grandes Ligas. Sin embargo, hicimos un buen trabajo de organización y eso nos trajo hasta el oro”, agregó el mánager Mosquera.
Carlos Arroyo, uno de esos jugadores, fue la gran figura en Chile junto a Dilson Herrera. El infielder dijo que el podio panamericano era el resultado que fue a buscar a Santiago.
“No considero que el título sea ninguna sorpresa. Este grupo viene trabajando desde hace muchos años y a los Panamericanos vinimos para conseguir una medalla. Lo que queríamos era el oro y nos esforzamos para conseguirlo”, explicó el beisbolista
Arroyo es parte de esa generación que, desde la década pasada, ha sumado títulos, podios y medallas para Colombia en todo el mundo.
“Somos muchos jugadores jóvenes que tenemos ambición de ganarlo todo. Empecé a jugar béisbol desde los tres años, siempre con la ilusión de que mi familia me viera triunfando como lo hicimos hoy. Esta victoria es de ellos”, agregó el jugador.
La victoria inesperada
Se suponía que los brasileños eran los favoritos de la final. En la primera ronda, de hecho, le habían ganado a Colombia 8-7. Fue un partido disputado, que se tuvo que extender hasta la novena entrada. Sin embargo, fue la segunda derrota al hilo de Colombia, que había perdido en el debut con Cuba.
Colombia pasó a la fase final del torneo, a pesar de esas derrotas, porque se jugó la vida contra Venezuela y lo derrotó 6-2. A partir de ahí, el rendimiento fue en ascenso. Primero, contra México, al que vapuleó 10-2, y después, contra Panamá, al que superó 2-1.
Fue ese día contra los panameños cuando el frío santiagueño casi le juega una mala pasada a Colombia, pero le sirvió para ir despierto al duelo con Brasil y consagrarse en la historia.
Sobre esa remontada, de un equipo que casi parecía eliminado a uno que se lució en la final, José Mosquera explicó: “Perdimos dos juegos, pero habíamos hecho un buen trabajo ofensivo. Esos partidos se nos fueron por una carrera y habían sido muy intensos. Desde que perdimos con Brasil, es más, quedamos con la espinita. Sabíamos que iban a llegar a la final y nosotros también teníamos esa ambición, así que ahí nos queríamos desquitar. Los muchachos tenían ese objetivo y lo cumplieron”.
El futuro luce brillante para esta generación de beisbolistas colombianos. Por qué no soñar con los Panamericanos de Barranquilla y el bicampeonato. “Un objetivo concreto puede ser aspirar a llegar a Los Angeles 2028″, explicaba Mosquera justo cuando empezó a sonar el himno y ya subía la bandera. Salió corriendo a celebrar un oro inolvidable que quedará para la historia.
🚴🏻⚽🏀 ¿Lo último en deportes?: Todo lo que debe saber del deporte mundial está en El Espectador