
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
El UFC 196, que se disputó el 5 de marzo de 2016, fue un momento que jamás olvidará la peladora estadounidense Miesha Tate. Llegaba al octágono con un invicto de cuatro peleas para enfrentar a Holly Holm, quien para ese entonces era la campeona de peso gallo femenino.
Holm partía como favorita, pues venía de quitarle el trono a Ronda Roussey, quien era la gran figura femenina en las artes marciales mixtas. Sin embargo, Tate estaba segura de que ese día iba a hacer historia. Y no se equivocó.
Se acercaba la hora del combate y Bruce Buffer, el encargado de presentar todos los eventos de esta compañía, decía su habitual frase: It’s time! (¡Es la hora!). Las peleadoras Holly Holm y Miesha Tate sabían que era el momento de la batalla.
Era el quinto y último asalto y Tate sacó lo mejor de sí. Venció por sumisión técnica a Holm. El cetro del peso gallo de la UFC tenía nueva dueña y Tate seguía sin creerlo. “Trabajé mucho por llegar a lo más alto en mi categoría y al fin lo logré. Aún me cuesta creerlo”, repetía una y otra vez Tate esa noche.
Desde ese momento se propuso defenderlo a muerte. Su próxima pelea era ante la brasileña Amanda Nunes, quien venía mostrando un alto nivel en la categoría. Era la pelea estelar en el UFC 200, en julio pasado.
Buffer volvió a repetir su frase habitual y el combate comenzó. A la brasilera sólo le bastó un episodio para acabar con el reinado de Tate, a quien no le quedó otra salida diferente a tapear (rendirse) para que la pelea acabará. Destrozada, aseguró que tenía en mente dejar el mundo de las artes marciales mixtas, ese que por cerca de 11 años le ofreció tantas alegrías.
Pero había Tate para rato. Aceptó pelear una vez más, fue para el UFC 205 el 12 de noviembre de 2016, ante la también estadounidense Raquel Pennington. Esa noche tampoco fue la de Tate. Volvió a caer derrotada, esta vez por decisión unánime.
Esperó a que la ganadora diera sus palabras para, entre lágrimas, anunciar que se retiraba oficialmente del UFC y de las artes marciales mixtas. Recibió una gran ovación de la multitud en el Madison Square Garden de Nueva York. Su nombre quedó en la historia.
“Sentí que ya era hora de hacerme a un lado. Después de 11 años creí que lo mejor era dar un paso al costado y dedicarme a otras cosas. Por su puesto, las artes marciales mixtas son la mitad de mi vida, por eso sigo ligada al UFC, pero ahora como comentarista en Fox Sports”, aseguró Tate a El Espectador.
Debido a los compromisos que debe asumir con la empresa y a los múltiples viajes no ha podido dedicarse del todo a su escuela de combate, ni a prepararse para ser entrenadora de este deporte. “Ahora mi gran meta es transmitir mi conocimiento y experiencia a otras personas y creo que lo mejor es como instructora. Es un sueño a largo plazo, porque ahora el tiempo no me alcanza”, añadió la estadounidense.
En su nuevo rol de comentarista, ‘Cupcake’, como es conocida en este deporte, asegura que la peleadora más completa que ve en la compañía es la polaca Joanna Jedrzejczyk. “Ella es muy fuerte, además tiene un invicto de ocho peleas en UFC, algo que nadie le ha podido quitar. Si sigue con esa disciplina y trabajo estoy segura que llegará muy lejos”, concluyó.