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El tenista número dos del mundo Novak Djokovic superó el domingo un episodio de rabia en que rompió su raqueta y un atraso de un día por lluvia para retener su corona en el Campeonato de Dubái tras vencer al ruso Mikhail Youzhny por 7-5, 5-7 y 6-3.
"Fue un partido muy mental", dijo el serbio Djokovic. "La gente no se da cuenta de cuánta tensión uno tiene durante todo el partido. Eso me quita mucha energía. Parar y volver a jugar, estar de vuelta y parar y volver a jugar ayer a la noche, por la lluvia", agregó.
Una tormenta interrumpió el juego el sábado, cuando Djokovic iba un set y un quiebre arriba. El domingo comenzó bien la jornada, ganando tres games seguidos, antes de que Youzhny -finalista en el 2007- reaccionara para empatar el marcador en 3-3 y luego quebrar el set cuando el serbio dejó una pelota en la red.
Los jugadores luego intercambiaron nuevos quiebres y Djokovic rompió su raqueta después de una doble falta que puso a su rival 5-4 arriba. Youzhny, quien pareció adaptarse más rápido al calor de la tarde, finalmente ganó el segundo set.
"La pelota viajaba muy rápido de día, es increíble. Es como 10 veces más rápida que durante la noche. Hay mucho menos control en el día, es frustrante", lamentó Djokovic.
En el tercero, Djokovic arrancó ganando 3-0 y aunque Youzhny repuntó hasta alcanzar un 3-3, el segundo preclasificado volvió a mejorar su rendimiento. El ruso disparó un tiro fuera de la línea y permitió a un exhausto Djokovic quedarse con el partido.
"Cada vez que pierdo me siento decepcionado", manifestó Youzhny. "Hoy intenté jugar agresivamente, quizá con más agresividad de lo usual para poder salvar este partido", continuó.