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Gracias a que el paisa se echó el equipo al hombro, Colombia jugará por cuarta vez en la historia —tercera consecutiva— el repechaje por el acceso al Grupo Mundial en la competencia de tenis por naciones más importante del mundo.
El viernes, en el primer turno del día, enfrentó a Pablo Cuevas, la raqueta número uno uruguaya. Un rival difícil que estaba pasando por su mejor momento. Al principio le costó, pero poco a poco fue adquiriendo la confianza necesaria para darle al país el primer punto de la serie.
Aunque Santiago Giraldo hizo lo propio con Martín Cuevas ese mismo día y puso la confrontación a favor 2-0, el sábado y el domingo, en el primer juego del día, el equipo nacional se vio sorprendido por Uruguay y terminaría cediendo la ventaja.
En ese momento la ilusión de alcanzar el objetivo se desvanecía. Sin embargo apareció Alejandro, que gracias a su buen momento profesional le dio a Colombia el triunfo sobre el conjunto charrúa, al vencer a la segunda raqueta uruguaya con parciales 6-4, 6-3, 6-1.
“La verdad es que estamos contentos por lo que ha sido esta confrontación toda esta semana, nos sentimos orgullosos de haberle podido dar esta alegría al país. Este triunfo, en lo personal, me da mucha confianza y a la vez me muestra lo bien preparado que estoy física y mentalmente para enfrentar este tipo de retos”, expresó González después de haber conseguido su tercera victoria en Copa Davis. La primera fue ante Canadá el año pasado y las otras dos en Montevideo, este fin de semana.
Este antioqueño de 26 años apareció en los momentos difíciles, cuando más lo necesitaba el equipo colombiano. Con Alejandro Falla mermado físicamente, el turno era para González. Tras una temporada regular, en la que el año pasado disputó su primer cuadro principal en un Grand Slam y además consiguió inscribir su nombre entre los mejores cien tenistas del mundo, su momento había llegado.
“Haber ganado los dos puntos para Colombia y saber que gracias a esta buena actuación hoy podemos celebrar la clasificación al repechaje, me hace sentir muy orgulloso”, dijo González, y agregó: “Sabíamos que iba a ser una confrontación complicada, fue un paso más para completar ese primer objetivo que es ir al grupo mundial. Así que ahora, a seguir trabajando y esperar nuestro próximo rival”.
“Fue un momento único. Nunca en mi vida había jugado con un público tan difícil como el de Uruguay, pero esto me sirve para crecer como profesional”, concluyó.