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Para buscar salir de esa sequía de 20 años sin títulos, Millonarios echó mano de un ganador. De un hombre que cobró vigencia en el fútbol colombiano por dar tres vueltas olímpicas en dos años. Sin embargo, Óscar Héctor Quintabani hasta ahora no ha tenido esa varita mágica para, de un toque, darle a su equipo una clasificación tranquila a la fase de cuadrangulares y una campaña que colme la expectativa de los hinchas.
El colombo-argentino cree que algunos factores externos, sumados a los accidentes propios del fútbol, le han enredado el paso a las semifinales. Sin embargo, dice estar muy tranquilo con el equipo, aunque en ocasiones, como el pasado domingo en el 1-1 frente al Bucaramanga, lució fastidiado.
“No estoy contento, quería los tres puntos y creo que tenemos que dar más”, dijo el estratega, que tiene una buena posibilidad de avanzar si le gana al Envigado en Bogotá en la última jornada y llega a los 28 puntos. “Sabemos que en casa hay que ganar, es una obligación”.
¿Por qué se le embolató la clasificación a Millonarios?
Porque dejamos de sumar en un momento determinado, por diferentes factores. En Pereira nos pitan un penalti fuera del área; en Cali, contra América, nos anulan un gol legítimo cuando íbamos 0-0; a Óscar (Córdoba) se le escapa el balón en el último minuto y nos cuesta la derrota contra Santa Fe; hay otro gol anulado en el clásico siguiente, es decir, hay cosas que nos hubiesen permitido estar más tranquilos.
¿El bajo nivel de los árbitros lo ha perjudicado?
Hay que tratar de entender a los árbitros como seres humanos, como profesionales. Se han presentado errores muy gruesos, que seguramente los han ido pagando por medio de la comisión que los controla. Pero, en general, yo siempre he tenido buena relación con los árbitros y siempre deseo que les vaya bien. No me preocupo por quién me va a dirigir el domingo. Estoy tranquilo, tengo que creer en mi trabajo, en mis jugadores y en el arbitraje.
¿En qué se ha equivocado?
Prefiero decir que estoy tranquilo con este Millonarios, que confío mucho en los jugadores y en lo que hacen. Es un equipo que se ha armado entre junio y julio, porque llegaron nueve o diez jugadores.
¿Y en qué ha acertado?
En lo más difícil que se vive cuando se inicia una temporada: hacer plantel. Creo que en ese sentido he acertado, porque he traído hombres que han sido responsables, han sido solidarios, han hecho buen grupo. De ahí para allá, en la parte deportiva, en el trabajo, he recibido mucha colaboración de todos.
¿Perder con los grandes ha sido su mayor ‘pecado’?
No, para nada. Siempre uno piensa en ganar y Millos ha mostrado grandeza en cualquier lugar donde se ha presentado y contra todos los equipos. Por ejemplo, el partido con Deportivo Cali estaba controlado y en tres acciones aisladas Cali encuentra la victoria, eso no quiere decir que sea mejor. Creo que el único equipo con el que tuvimos problemas fue el América en el segundo tiempo.
¿Le faltaron refuerzos?
De pronto. A medida que va pasando la temporada uno ve las necesidades. Ahora que se ha lesionado un jugador
como Óscar Córdoba, al que primero le había costado entrar en nivel. También se lesionó Iván Hurtado, con el que no sabemos qué va a pasar. Hemos tenido esos inconvenientes en los momentos menos indicados.
¿No cree que falta un creativo?
Siempre he creído que el fútbol pasa por la capacidad de los jugadores, no por un número determinado, como el 10 con el que se identifica el volante creativo. El fútbol ha evolucionado de una gran forma y creo que es más rápido, más fuerte, más táctico. Los jugadores tienen que evolucionar de la misma manera, deben tener la técnica, la inteligencia de juego para utilizarla, y los que no la tienen, la inteligencia de juego, para moverse y recibirla. No pasa puntualmente por un jugador que es mágico y que puede resolver todo con un número 10.
¿Su relación con los hinchas?
Me he sentido muy bien con Millonarios, muy contento. Por sobre todas las cosas, me agrada ver cómo la gente nos ha acompañado siempre y cómo ha aumentado la asistencia al estadio. Eso quiere decir que la gente ha aceptado lo que hacemos, lógicamente está ansiosa por logros, algo que está ausente hace mucho tiempo y que ojalá nosotros se lo podamos dar.
¿Y con la prensa?
La prensa sólo la atiendo aquí en mi trabajo, con mucho gusto. Hasta la hora que quieran, no me voy hasta atender a la última persona que requiere de mis servicios. Pero de aquí para allá no escucho más nada.
¿Siente mucha presión, la necesidad de salir campeón?
Me gusta la palabra campeón, me alegra, me hace sentir fuerte, me hace sentir bien, se la transmito a mis jugadores y por eso no me puede presionar. Es una palabra tan linda que no me puede presionar. Significa una meta posible.
La pobre historia azul en los cuadrangulares
Sólo en cinco de 13 torneos cortos, desde 2002, Millonarios ha clasificado a los cuadrangulares semifinales y nunca ha podido llegar a una final.
En el Apertura de 2003 clasificó con dos fechas de anticipación y quedó de segundo. En el Finalización de ese mismo año clasificó incluso perdiendo en la última fecha y entró de séptimo con 26 puntos. Ese año lo dirigía Norberto Peluffo.
En 2004 y 2005 se fue en blanco en este aspecto y volvió a unas semifinales en el Apertura de 2006 con Miguel Prince como DT. Clasificó de sexto con 28 puntos. En el Finalización Juan Carlos Osorio logró avanzar en el octavo lugar, pese a caer con Pereira en la última fecha.
En el Apertura de 2007 llegó a los cuadrangulares con una fecha de anticipación y entró en el quinto lugar con 30 puntos. En el Finalización quedó eliminado cuatro fechas antes del final.
En el Apertura de este año llegó con opción a la última fecha (tenía 24 puntos) pero perdió con Envigado de visitante y quedó en el puesto 11.