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Tolima nuevamente se cayó en la instancia decisiva y Nacional hizo valer su historia y jerarquía para clasificarse el miércoles a la final de la Liga Postobón.
A pesar de haber perdido 1-0 en su visita a Ibagué, el conjunto verdolaga logró el derecho a disputar la estrella número 11 de su historia, ahora bajo las órdenes de Santiago Escobar, quien en apenas seis meses logró armar un equipo sólido que, a pesar de sus falencias, cuenta con jugadores como el arquero Gastón Pezutti y el delantero Dorlan Pabón, quienes resultaron fundamentales en la serie semifinal.
Claro que quien realmente marcó el desequilibrio fue el volante Jairo Palomino, el héroe en la fase previa al marcar el agónico gol que forzó la definición por penaltis ante el Cali.
El domingo pasado fue él quien a pocos minutos del final anotó el 3-1 con el que los verdes se fueron con una ventaja cómoda al choque de vuelta, en el estadio Manuel Murillo Toro.
Pero clasificar no fue fácil para Nacional. Ayer sufrió, especialmente en la primera parte, cuando Tolima salió con todo a acortar la ventaja y creó al menos seis opciones de gol, varias de ellas bien conjuradas por Pezutti, quien tuvo una noche inspirada y contó con la dosis de suerte que siempre se necesita.
En el primer minuto de juego el árbitro Francisco Peñuela dejó de sancionar un claro penalti a favor del Tolima, pero a los 41 de juego decretó uno que no fue, por una falta sobre Marlon Piedrahíta.
Al frente de la pelota se paró Darío Alberto Bustos, quien reemplazó al expulsado Cristian Marrugo, y anotó el tanto con el que los locales se fueron al descanso en ventaja.
El juego se reanudó y Tolima por poco anota en una jugada en la que Danny Santoya remató al arco y el balón rebotó en Wílmer Parra Cadena, pero pasó por el lado del vertical.
De ahí en adelante Nacional fue el dueño de las acciones. Con Carlos Rentería, Pabón y Macnelly Torres creó al menos cuatro opciones que salvó el arquero Anthony Silva.
Para completar, a 20 minutos del final, el defensa pijao Wílmer Díaz vio la tarjeta roja por una falta que le cometió a Pabón, cuando éste iba a enfrentar en solitario al golero local.
Tolima no volvió a generar peligro, aunque trató de empujar con ganas y temperamento. Nacional se tranquilizó y supo manejar la pelota y el ritmo hasta el final.
“Esto se lo dedicamos a toda la hinchada, a la dirigencia del club y a nuestras familias, eliminamos a un equipazo, que ha hecho un gran trabajo. No hemos ganado nada, tenemos los pies sobre la tierra, pero estamos felices porque superamos un obstáculo más”, señaló emocionado el técnico Escobar al final del compromiso, al que asistieron unos 28 mil espectadores.
Después tuvo tiempo para recordar la campaña verdolaga y admitir que ha tenido fortuna, “pero la suerte sin trabajo no vale. Aquí hemos hecho una gran mezcla entre experiencia y juventud, pero, sobre todo, logramos que en Nacional todo mundo vuelva a tirar para el mismo lado, ese ha sido el éxito”, agregó feliz, porque ahora va por la undécima estrella para el escudo verdolaga.
“Terminar en casa puede ser una ventaja, siempre y cuando logremos un buen resultado afuera, porque nuestra gente es impresionante a la hora de apoyar”.