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En la primavera de este rincón del planeta florece el invierno, aunque parezca una contradicción climática. La lluvia y el frío que invaden la ciudad es un coctel extraño para en esta época. Pero hay calor en Ezeiza, cerca del aeropuerto Internacional, a unos treinta kilómetros del centro metropolitano. Allí, en ese predio deportivo de 48 hectáreas que es propiedad de la Asociación del Fútbol Argentino, se siente la sensación térmica de las eliminatorias por el fuego interno de las estrellas de la selección de Argentina. Porque a pesar de ser figuras en sus clubes europeos y tener millones de euros en sus cuentas bancarias, todos se mueren de ganas por vestirse de celeste y blanco.
Y entre tantos cracks, hay uno sin igual. Se trata de la figura más luminosa que haya surgido en esta tierra de talentos desde Diego Armando Maradona. Es Lionel Messi, el increíble atacante del Barcelona de España, un pibe de apenas 20 años que enamora con la pelota en sus pies y su juego extraordinario.
Nació tocado con la varita mágica en Rosario, la segunda urbe más importante del país, erguida a 300 kilómetros de Buenos Aires. Tuvo un fugaz paso por Newell’s Old Boys y pegó el salto a Europa cuando ni siquiera había terminado la escuela primaria. Y en la actualidad, a pesar de su juventud, tiene cinco títulos: dos Ligas de España, dos Supercopas y una Copa de Europa. También fue campeón Sub 20 en el Suramericano de Colombia y en el Mundial de Holanda.
Quizá el secreto de Messi sea que, aun en esta era de puro profesionalismo, no perdió el espíritu lúdico. Y vale una definición: "Los futbolistas tomamos este deporte como un trabajo y es totalmente lógico, porque en definitiva se trata de eso. Pero yo, cada vez que entro a la cancha, busco divertirme, pasarla bien. Y esa es una sensación única, diferente".
En las eliminatorias anteriores jugó un puñado de partidos y Argentina ya había conseguido el pasaje para el Mundial de Alemania. ¿La sensación es distinta en este momento que las juega desde el comienzo?
Sí, claro. Es distinto. Porque en esos partidos que jugué, creo que fueron tres, ya teníamos la tranquilidad de haber obtenido la clasificación y jugábamos de otra forma. Ahora volvemos a empezar. Dios quiera que pueda ser convocado en todo el proceso de eliminatorias y podamos estar en Suráfrica. Me encanta jugar para mi selección.
¿Hay que imaginar que Argentina se va a clasificar sin problemas?
Estamos bien, tenemos confianza. Es una suerte contar con grandes jugadores. Es fundamental haber empezado ganando, porque eso le entrega un plus de respaldo a cualquier equipo. Argentina no tendría que tener inconvenientes para lograr la clasificación al Mundial. De todos modos, eso tenemos que dejarlo claro en cada partido con la celeste y blanca. Esto es largo y recién arranca.
Habló de demostrar. ¿Estos dos partidos son una buena posibilidad para dejar claro por qué Argentina es primero en las eliminatorias?
Sí, Argentina siempre tiene que demostrar, porque tiene grandes jugadores. Estamos bien, el grupo está unido, tiramos todos para el mismo lado.
El inolvidable 5 a 0
Habla Leo o La Pulga, como lo llaman desde su mamá Celia hasta Sergio Agüero, delantero del Atlético de Madrid y compañero de concentración en la selección. Es la antesala del duelo con Colombia, ese que se transformó en un clásico desde 1993, cuando en las eliminatorias previas a la Copa del Mundo de Estados Unidos la tricolor produjo una goleada inolvidable en el Monumental. Entonces, el astro del Barcelona tenía seis años y no imaginaba, al margen de sus sueños infantiles, que a esta altura de su vida sería uno de los mejores futbolistas del planeta.
Era muy chico, ¿recuerda alguna imagen de aquel partido?
No, casi nada. Pero cuando crecí, obviamente, me enteré de esa historia. También era el ‘Coco’ Basile el técnico. Fue algo feo para el fútbol argentino, pero ya pasó.
¿Y hay ánimo de revancha cada vez que se juega con Colombia?
Es una historia antigua. Argentina siempre sale mentalizada para ganar cada vez que juega, porque representa al país. No es especial jugar con Colombia, pero tampoco un partido más. Cada duelo de eliminatorias es diferente y tenemos que jugarlo con la misma personalidad.
¿Qué conoce de Colombia?
No hemos hablado nada del partido todavía, lo haremos un día antes, seguramente. Sé que tiene buenos jugadores, muchos de ellos juegan en las mejores ligas de Europa. Luis Perea es un duro marcador. Me ha tocado enfrentarlo cuando jugué con Barcelona ante Atlético de Madrid.
¿Le contó Ronaldinho algún secreto para jugar contra Colombia? Él estuvo en Bogotá con Brasil en el primer partido, que terminó cero a cero…
No hablamos mucho. Pero me dijo que fue un partido duro, los colombianos fueron aguerridos en la marca y los brasileños no pudieron quebrarlos.
¿Les puede jugar en contra ser favoritos? Porque son muchas las estrellas de este equipo.
Siempre somos favoritos porque Argentina es una de las selecciones más importantes del mundo. Jugamos con esa presión y estamos preparados para asumirla. Además, después del empate que Brasil tuvo con Colombia allá, no podemos confiarnos. Pero, más allá de las figuras, lo importante es jugar en equipo porque así será más sencillo conseguir resultados.
¿Cuánto puede incidir la altura de Bogotá en el rendimiento colectivo?
La altura pesa, pero lo importante es no ahogarse y jugar bien. Venezuela ganó en Quito y es un ejemplo. No hay que pensar tanto en ese factor, sólo en jugar.
Titular aquí y España
Desde que Basile asumió su cargo en la selección, Messi se transformó en un titular indiscutible del equipo celeste y blanco. Tanto que siempre puede haber una duda en la formación, pero nunca estará vinculada con La Pulga.
Se habla de Hernán Crespo o Carlos Tévez como dudas en la delantera, pero siempre jugando con usted al lado. ¿Se siente un titular indiscutible?
No, me siento feliz por estar en este grupo, en esta convocatoria una vez más. Es lo más lindo que me puede pasar. Después, tengo que aportar mi granito de arena para que la Selección gane y llegue a dejar feliz a los hinchas argentinos.
¿Con quién se siente más cómodo arriba? ¿Con Tévez o con Crespo?
Jugué con los dos y me sentí muy cómodo. Como le digo, contamos con jugadores muy importantes, capacitados para jugar a la altura de la selección.
La estrella del Barcelona
Cualquier amante de la pelota podría sonreír de oreja a oreja si pudiera ser compañero de Tévez, figura del Manchester United de Inglaterra, o Crespo, goleador del Inter de Italia. Messi puede hacer paredes con ellos en la selección de Argentina y también con Ronaldinho o ‘Tití’ Henry en el Barcelona de España. Y, sin ningún tipo de dudas, para todos ellos es un privilegio poder coincidir dentro de la cancha con el pibe de oro de Argentina, el Messías del seleccionado argentino.
¿Cómo es jugar con futbolistas tan importantes de la talla de las figuras de Barcelona?
Es muy lindo. Con la mayoría llevo cuatro años compartiendo el vestuario y logramos una relación muy buena cuando estamos dentro del campo de juego o cuando estamos fuera de él.
En España se desató una ‘Messimanía’. Incluso, hoy lo aclaman más a usted que a Ronaldinho.
Es raro. Pero jamás le di importancia. Siempre pienso en jugar, en hacer lo mejor que puedo dentro de la cancha y no le presto atención a lo externo. Ronaldinho es un fenómeno.
¿Cómo está Barcelona?
Las cosas nos están saliendo de la manera que esperábamos. No pudimos ganarle al Getafe, en la última fecha, pero seguimos arriba.
Que Frank Rijkaard haya dicho que usted merecía ganar el Balón de Oro, ¿qué sensación le dio?
A uno le gusta escuchar palabras bonitas, pero no me quedo con nada particular. Estoy muy agradecido porque siento un respaldo muy grande del entrenador.
¿Se siente el mejor jugador del mundo, como dice la mayoría?
No tengo que pensar mucho en eso. Los elogios son bienvenidos, pero no debo olvidarme que tengo 20 años y tengo mucho para aprender.
¿Cómo toma la comparación con Maradona?
No le llego ni a los talones, ja. Se habló mucho cuando le hice un golazo a Getafe en la Copa del Rey. Fue muy lindo hacer un gol así, no sé si lo voy a poder repetir algún día. Pero hay que tener un límite en la comparación.
¿Quién es el mejor jugador de la actualidad?
Ronaldinho, sin dudas. Es capaz de cambiar un partido en cuestión de minutos. Hace cosas maravillosas con la pelota en los pies.
Leo o La Pulga también hace magia con la pelota en los zapatos. Colombia sabe que tendrá que anularlo para poder soñar con el Mundial.