Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Fue una fuente de inspiración para Mahatma Gandhi esta ciudad erguida en el noreste del país. Cuando era pequeño, justo en este rincón de África, quien luego se transformó en un famoso pensador y líder de su sociedad fue arrojado de un vagón de primera clase sólo por el hecho de ser indio. Entonces, este hombre pacifista encontró un motivo para luchar por los derechos de su pueblo. Por eso en estas latitudes una enorme estatua suya gobierna la calle principal. Aquí mismo, dicen los paraguayos, les contagiaron ese espíritu motivador. Y en la concentración de Maritzburg, como se conoce a esta urbe de 250 mil habitantes, el argentino Gerardo Martino prepara a su equipo para seguir escribiendo historia. Sabe que un éxito ante Japón se traduciría en la mejor campaña guaraní en un Mundial.
El Tata tiene argumentos para seguir soñando. Especialmente, adelante. Porque tiene un gigante de área, más allá de que todavía no se despertó en el arco rival. Se trata de Roque Santa Cruz.
Desde su metro noventa, el delantero del Manchester City tiene una visión diferente. Y quizá haya escuchado ese chiste que improvisan las señoras cada vez que ven pasar a un tipo alto: “¿Hace frío allá arriba?”. Sin embargo, el paraguayo tiene una coincidencia con el resto de los mortales, incluso con los más bajitos: “Es un orgullo la campaña de Paraguay”. No hay dudas. La clasificación de la selección albirroja a los octavos es para tener el pecho hinchado, para sacarse el sombrero. De hecho, nunca en la historia de los mundiales los guaraníes habían logrado el pasaje a la siguiente fase en el primer lugar del grupo.
“Estoy feliz. Estamos por el buen camino. Sé que en Paraguay se está viviendo con mucha alegría esta clasificación y así lo sentimos nosotros. Pero queremos seguir haciendo historia”, dice el goleador, en diálogo con El Espectador.
¿Esperaban terminar primeros, sobre todo teniendo en cuenta que Italia estaba en el camino?
La verdad, confiábamos en nuestras posibilidades. Italia, a priori, era el rival más complicado. Y estuvimos cerca de vencerlos. Creo que haber terminado primeros fue un premio a nuestro esfuerzo.
¿Los sorprendió la eliminación de Italia?
Creo que el Mundial es muy parejo, y los grandes, como les pasó a Francia y a Italia, pueden llegar a tener problemas. No me sorprendió, aunque antes de que empezara la Copa entendía que podían llegar a clasificar junto con nosotros.
Da la sensación de que tienen una cuenta pendiente, la de hacer más goles.
A nosotros nos falta generar más situaciones de gol. Contra Nueva Zelanda fue complicado elaborarlas. Ellos se cerraron atrás, se defendieron y todo se hizo difícil. Pero lo importante es que pasamos a la siguiente ronda.
¿Cuánta importancia tiene la confianza que le brinda Martino?
Muchísima. Tata me da un gran respaldo. Y yo espero retribuirlo en la red pronto. Sé que si no me desespero, los goles van a llegar.
¿Cómo ve a su selección?
Este es el mejor equipo que Paraguay ha tenido en la historia. Hace años que jugamos juntos, tenemos mucha experiencia y mentalidad ganadora. Y eso se observa dentro del campo de juego. No regalamos nada, dejamos cada gota de sudor en los noventa minutos. Somos muy fuertes.
¿Qué saben de Japón?
Es un equipo rápido, inteligente. Sus jugadores saben manejar la pelota detenida. No podemos subestimarlos.
Si le ganan a Japón, ¿se puede pensar en llegar más lejos todavía?
Derrotamos a Brasil y a Argentina en las eliminatorias, dos de los mejores equipos del mundo. Eso es un ejemplo de que para nosotros todo es posible. Paraguay nunca llegó a los cuartos de final. Ahora, esa es la principal meta. Y si lo conseguimos, ¿por qué no soñar con seguir adelante? Estamos por el buen camino.