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Aunque Giovanni Van Bronckhorst es quien luce el brazalete de capitán, Arjen Robben es la gran figura y Wesley Sneijder marca los goles, hay un jugador que es más importante que ellos para Bert Van Marwijk, el técnico de la selección de Holanda. Se trata del experimentado volante Mark Van Bommel, quien además de ser el hombre del equilibrio, es el esposo de su hija, Andra, y el padre de tres de sus nietos, Thomas, Ruben y Renee.
Pero no es por ser su yerno que lo trajo al Mundial, sino porque el mediocampista es titular indiscutido de los naranjas desde hace una década, en la que ha mantenido un nivel sobresaliente en clubes como el PSV Eindhoven, el Barcelona de España y el Bayern de Alemania, en el que se convirtió en el primer extranjero en ser capitán.
Van Bommel, de 33 años, ha ganado 17 títulos locales y uno internacional, la Liga de Campeones en 2006. Con la selección ha jugado 61 partidos, en los que lleva 10 goles. Su gran sueño es ganar el Mundial y olvidar el mal momento que vivió hace cuatro años en Alemania, cuando Holanda cayó ante Portugal, en octavos de final.
¿Asumió este Mundial como una revancha por lo de 2006?
Creo que todos los que estuvimos allí lo hemos hecho. Holanda siempre ha sido protagonista de los mundiales, un torneo en el que históricamente ha merecido más. La gente recuerda mucho la famosa naranja mecánica de los 70, pero también armamos buenos equipos para Italia 1990, Francia 1998, entre otros.
¿Son el único de los semifinalistas que ha ganado sus cinco partidos?
Eso tiene dos lecturas. Una, que hemos hecho las cosas muy bien y que vamos por el camino correcto. Otra, que no podemos confiarnos de eso y debemos salir a enfrentar a Uruguay pensando en que en ese partido nos jugamos todo, incluso el trabajo de los encuentros anteriores.
¿Qué tiene esta Holanda que no tuvieron otras para llegar lejos?
Nuestro país siempre ha tenido gran calidad y jugadores talentosos. Siempre ha tratado de defender una filosofía de juego, de toque de balón, dinámica y ataque. Tal vez esa ha sido una falla, porque nunca especulamos o salimos a defendernos. Lo especial que veo en este grupo es su madurez y su hambre de triunfo.
Después de eliminar a Brasil, ¿le pueden ganar a cualquiera?
Claro, si ellos eran los grandes candidatos al título y los dejamos fuera, es porque tenemos posibilidades. No somos los favoritos, porque Uruguay y Alemania han sido campeones mundiales, pero tenemos nuestra oportunidad y vamos a tratar de aprovecharla.
Históricamente España y Holanda son las dos potencias futbolísticas que nunca han ganado la Copa Mundo…
Eso es lo que sentimos en los dos países. Tal vez este año uno de los dos lo consiga.
En caso de llegar a la final, ¿a qué rival prefiere: España o Alemania?
Tengo grandes amigos en los dos seleccionados, siento un cariño especial por dos países que han significado mucho en mi vida y en la de mi familia. Lo único que prefiero es que Holanda esté en la final, sin importar el rival.
¿Cómo le ha parecido Uruguay?
Es semifinalista de un Mundial después de muchos años y eso es suficiente. Conozco a varios de sus jugadores y sé que van a dejar el alma en la cancha, será un partido muy emocionante.
¿Ayuda el hecho de que no esté el delantero Luis Suárez?
Él es importante para ellos y alivia mucho no tenerlo en frente, pero seguramente quien lo reemplace va a tener la misma motivación. En un Mundial los 23 jugadores de cada uno de los 32 seleccionados son muy buenos, así que nos tendremos que preocupar.
¿El grupo está optimista?
Sí, sobre todo porque remontamos un partido difícil contra Brasil. En el primer tiempo ellos impusieron sus condiciones y se fueron en ventaja merecidamente. Nosotros simplemente fuimos un paso atrás de ellos, no pudimos coger la pelota y manejar el ritmo del partido, eran claramente mejores, pero después reaccionamos con orgullo, sabíamos que era el momento de poner el extra que se necesita en este tipo de partidos y con el que a veces no alcanza, pero esta vez sí.
Y aprovecharon los errores de Brasil…
En el gol del empate tuvimos suerte. Para ser campeón se necesita suerte y nosotros la hemos tenido hasta ahora, pero también hemos hecho nuestro trabajo. La sola fortuna no alcanza para tener éxito en una competición como esta.