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Pedro Rodríguez está de moda en el Reino Unido. Los diarios le dedican enorme atención: “El gran desconocido”, Sunday Times. Lleva tres años en el Barcelona y es, por derecho, protagonista de una película a la que imprime carácter. El departamento comercial del club le llamó Pedro cuando aún era Pedrito y hoy se ha convertido en el único futbolista que ha marcado en todas las competiciones con el mismo equipo en un año, en escudero de Messi y Villa en un conjunto de leyenda y en campeón mundial con la selección española.
Este miércoles, en Londres, Barcelona abre su camino en los octavos de final de la Champions ante el Arsenal (2:30 p.m. Gol Caracol) y Pedro, claro, está ahí, en primera final.
Los ingleses preguntan por usted, ¿qué piensa?
Pues que pregunten. ¿Y qué quieren saber de mí? Soy una persona normal. Un tipo natural. Y tengo la suerte de jugar en el Barça con Messi, Xavi, Iniesta…
Un regalo que le dio la vida.
Una suerte, sí. Guardiola confió en mí, trabajé para devolverle la confianza y aquí estoy.
Ahora entiendo por qué siempre está contento.
Sí, dicen que me río mucho. Será mi carácter. Pero estoy contento.
Se le valora mucho por su trabajo. ¿Qué tiene de obrero?
Vengo de una familia de gente trabajadora. Y sé qué papel desempeño en mi equipo. Pero, por encima de todo, tengo claro que, si no estuviera en él y con estos jugadores, no tendría reconocimiento y no sería el mismo futbolista. Es imposible. Siempre he tenido claro que las cosas cuestan un esfuerzo, porque lo he visto en mi casa. Poner ganas en lo que me gusta es fácil.
¿Piensa a menudo que estaba en la calle?
A menudo no, pero tengo presente que me dieron una oportunidad. Y que esa confianza tenía que agradecerla con trabajo. Porque luego puedes jugar mejor o peor, pero hay cosas que están por encima del resultado.
Dicen Xavi y Guardiola que su generosidad es un ejemplo.
Mi ambición es ayudar al equipo como sea. A Xavi, ofrecerle una salida de pase… Creo que correr, corremos todos cuando toca. Messi, el primero. Y, si corren él, Xavi, Iniesta…, ¡cómo no voy a correr yo! Pero la clave es que corra la pelota. Para eso hay que ofrecerse al pase, porque llegamos al gol pase a pase. Así que cuanto más alta sea la posesión, cuanto más la toquemos, mejor, más goles meteremos.
Ha terminado una racha de victorias seguidas del Barça (16). ¿Qué le deja?
La sensación de que ganar no es fácil. Sabemos que no vamos a ganar siempre. Es imposible. Pero en nuestro caso es importante cómo pierdes. En la temporada pasada caímos con la cabeza alta en la Copa y la Champions. Hay maneras y maneras de perder. En la Liga es difícil sacar los partidos. Pero, si seguimos peleando como hasta ahora, lo conseguiremos.
¿Cómo es su relación con Messi?
Muy buena. Leo te hace mejor futbolista. Yo, al menos, soy mejor porque juego con quien juego. Lo tengo claro, el equipo me hace bueno. Pero Leo es espectacular. Levantas la cabeza, se la das y él lo hace todo. Con Leo, un pase una asistencia de gol. Le busco porque nos compenetramos muy bien. Nos basta un gesto, una mirada. Desequilibra cada vez que toca la pelota. Es el mejor.