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En estos días los futboleros estamos en modo Suramericano. Mientras la Liga BetPlay da sus primeros pasos y los clubes colombianos nos van mostrando un poco lo que podemos esperar para este 2025, el plato fuerte tiene lugar en Venezuela, donde esta tarde comienza el hexagonal final del torneo juvenil más importante del continente, con la tricolor enfrentando a Paraguay desde las 8:00 p.m, con transmisión por el Gol Caracol.
La nueva generación de talento colombiano no solo quiere clasificar al Mundial Sub-20, que este año se celebrará en Chile, sino levantar el título, que sería el cuarto de nuestra historia. Este certamen nos ha dejado varios recuerdos gratos, pero sin duda el de mayor recordación es el de esa generación que en 2005 salió campeona ante su público y se hizo merecedora del trofeo con contundencia y buen juego.
Ese plantel tuvo como gran figura a Hugo Rodallega —entonces delantero del Quindío—, quien fue el máximo artillero del certamen, con 11 goles, superando a jugadores que también tendrían grandes carreras, como el chileno Matías Fernández, el uruguayo Cristian “Cebolla” Rodríguez y un tal Lionel Messi, de Argentina, todos ellos con cinco anotaciones.
“El delantero, nacido hace 19 años en El Carmelo, Valle, se convirtió en la revelación del fútbol nacional el año pasado y hoy es el ídolo de los colombianos (…). Ha marcado una notable diferencia por su poder ofensivo, condición que le valió para ser considerado, junto con el argentino Lionel Messi, una de las promesas del balompié continental”, así fue descrito “Hugol” en la crónica de Gerardo Andrés Nossa, enviado especial de El Espectador al Suramericano Sub-20 de 2005.
“¿En serio ya pasaron 20 años?”, respondió Rodallega cuando le preguntaron por esa consagración. El hoy delantero de Santa Fe dijo que “ese es uno de los más lindos recuerdos que tengo en mi vida y estoy seguro de que también en la de cada uno de los que fuimos parte. Ese grupo marcó una historia”.
En el equipo ideal del certamen continental, además de Rodallega, fueron seleccionados el volante bogotano Abel Aguilar, entonces en el Cali, y el lateral antioqueño Camilo Zúñiga, de Nacional. De los 20 jugadores que convocó el técnico Eduardo Lara a ese Suramericano, 14 disputaron al menos un partido en la selección mayor.
El Campeonato Suramericano de 2005 tuvo lugar en los estadios Centenario de Armenia, Palogran de Manizales y Hernán Ramírez Villegas de Pereira. La tricolor jugó nueve partidos, ganó siete y empató dos. Su principal rival en el torneo continental era Argentina, dirigida por Hugo Tocalli, quien mostró su respeto hacia nosotros en más de una ocasión. “Tiene jugadores de mucha jerarquía. Era la Colombia que esperaba ver, con algo de nerviosismo al comienzo, pero imponiendo condiciones”.
La selección colombiana unió al país durante esos días y, de acuerdo con el profesor Lara, una de sus principales virtudes era el buen ambiente que había. “Con todos hay muy buena relación y me siento emocionado al verlos por televisión cada ocho días triunfar”, recordó el entrenador vallecaucano años después.
Ese Suramericano no solo fue la carta de presentación de Rodallega ante el mundo, sino también de una generación de futbolistas que llegarían a la élite europea, como Cristian Zapata, Carlos Valdés, Camilo Zúñiga, Falcao García, Fredy Guarín y Abel Aguilar. Todos ellos no solo jugaron en las mejores ligas del Europa, sino que integraron la base de la selección que tras 16 años de espera hizo que Colombia regresara a una Copa del Mundo, la de Brasil 2014.
“Si miramos ese grupo de 2005 en general, todo fue muy bueno, a todos los llevo en mi corazón, me han hecho sentir cosas muy lindas y muy importantes en mi vida personal y en el fútbol”, recordó Lara cuando se cumplieron 10 años de esta consagración. En ese momento varios de sus dirigidos estaban afianzados en importantes clubes del Viejo Continente.
El que más lejos llegó de esa nómina fue Radamel Falcao García, hoy en Millonarios. “El Tigre”, por aquel entonces una promesa de River Plate, no era titular en el equipo. Lara jugaba con dos puntas y el puesto junto a Rodallega, titular indiscutido, se lo peleaban el hoy goleador histórico de la tricolor con Wason Rentería y Óscar Briceño.
Para algunos jugadores, este tipo de certámenes, apenas en el comienzo de sus carreras, es también su momento más feliz, mientras que para otros es solo el abrebocas de una vida llena de éxitos. Los Suramericanos son el trampolín de las jóvenes promesas, ya la altura que alcanzan depende de cada uno.
“Participar en una selección de Colombia, tener la oportunidad de representar al país al lado de grandes jugadores fue muy importante en todos los sentidos. Eso nos hizo crecer a todos más rápido y fue una experiencia muy linda”, recordó Juan Carlos Toja, volante de ese equipo campeón, en diálogo con El Espectador.
De la selección de 2005 hubo jugadores que después del Suramericano no encontraron continuidad a nivel de clubes, como el portero Libis Arenas o el mediocampista Hárrison Morales. También hubo casos de jugadores que mostraron condiciones en las ligas del exterior, como los volantes Juan Carlos Toja y Edwin Valencia, pero las lesiones les impidieron llegar más lejos y los forzaron a dejar el fútbol más pronto de lo habitual.
Igual hubo casos de futbolistas que, aunque se fueron al extranjero, no pudieron afianzarse y al regresar al país volvieron a ser importantes, como Sebastián Hernández, Hárrison Otálvaro y, sobre todo, Dayro Moreno, quien no pudo consolidarse en Europa por líos de indisciplina, pero acá en Colombia no se cansa de hacer goles cada fin de semana.
Más allá de lo que pasó después de ese Suramericano con cada uno de los protagonistas, lo cierto es que esa generación quedó grabada en la historia.
Hoy quieren recorrer su propio camino los integrantes de la selección colombiana que participa en la edición de Venezuela 2025. Después de ganar su grupo y acceder al hexagonal final de manera invicta, con victorias sobre Ecuador, Bolivia y Brasil, además de un empate frente a Argentina, los dirigidos por César Torres llegaron a Caracas con el sueño de quedar también grabados en la historia.
Jugadores como Kéner González, Óscar Perea, Neyser Villarreal, John Edwin Montaño, ente otros, aspiran a levantar el trofeo del Sudamericano, tal como lo hizo la generación que inspiró a todo un país hace 20 años, y demostrar que esto apenas es el comienzo de carreras exitosas.
Después de enfrentar a Paraguay esta noche, les toca medirse con Brasil, Argentina, Chile y Uruguay.
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