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La selección sub-17 de Colombia respondió en el momento justo. Con carácter, fútbol y sentido de urgencia, el equipo dirigido por Freddy Hurtado venció 2–0 a Corea del Norte y aseguró su paso a los dieciseisavos del Mundial de la categoría en Catar.
El conjunto nacional llegó al compromiso con la presión a cuestas. Los empates en las dos primeras salidas habían dejado al grupo en una cuerda floja. No había margen para el error. El mensaje del cuerpo técnico fue claro: había que salir a ganar. Y el equipo lo entendió. Desde el pitazo inicial, Colombia jugó como si la eliminación estuviera al otro lado de la puerta.
📸 ¡𝘈 𝘱𝘢𝘴𝘰 𝘧𝘪𝘳𝘮𝘦 𝘩𝘢𝘤𝘪𝘢 𝘭𝘢 𝘴𝘪𝘨𝘶𝘪𝘦𝘯𝘵𝘦 𝘳𝘰𝘯𝘥𝘢!
— Selección Colombia (@FCFSeleccionCol) November 10, 2025
🇨🇴 2-0 🇰🇵
⚽ Miguel Solarte, Santiago Londoño#LaSeleNosUne 🇨🇴 pic.twitter.com/l5whaX22x1
Corea del Norte, que llegaba como líder del grupo, trató de imponer su ritmo, intenso y físico, pero se encontró con un rival que no se dejó intimidar. El mediocampo colombiano, comandado por el capitán Cristian Orozco, marcó el pulso del partido. El cesarense, que ya había sido figura en el Sudamericano a principios de año, volvió a demostrar por qué lleva el brazalete.
A partir del minuto 20, el dominio empezó a inclinarse. Colombia comenzó a pisar el área rival con más convicción y, tras algunas advertencias, llegó la recompensa. Miguel Solarte, con un zurdazo desde media distancia, abrió el marcador. El balón se desvió en un defensor y descolocó al portero norcoreano. Fue el 1–0 y el desahogo.
El equipo no bajó el ritmo y, apenas cinco minutos después, Santiago Londoño aprovechó un pase filtrado, se anticipó al arquero y terminó derribado dentro del área. Penalti claro. El mismo Londoño tomó la pelota, respiró y la clavó en el ángulo. Golazo y 2–0.
Con la ventaja asegurada, el segundo tiempo fue de control. Colombia manejó los tiempos, redujo la intensidad cuando fue necesario y se defendió con orden. El arquero Jorman Mendoza tuvo un par de intervenciones que confirmaron su seguridad, pero el resto fue dominio tricolor. Los asiáticos buscaron con centros y remates lejanos, sin claridad ni sorpresa. El bloque defensivo respondió con madurez.
El pitazo final fue más que una victoria: fue una liberación. Colombia cumplió el objetivo y, con cinco puntos, terminó segunda del grupo, igualada con Alemania pero por detrás por diferencia de goles. Los alemanes golearon 7–0 a El Salvador y se quedaron con el liderato. Corea, que comenzó la jornada en lo más alto, ahora espera otros resultados para entrar como una de las mejores terceras.
📸 ¡Con esfuerzo y amor por esta camiseta, Santiago Londoño fue uno de los anotadores en nuestro triunfo vs Corea del Norte! 🎯⚽💪#LaSeleNosUne🇨🇴 pic.twitter.com/0JWUsKMGm0
— Selección Colombia (@FCFSeleccionCol) November 10, 2025
El camino en el Grupo G
Colombia igualó 1–1 con Alemania en su estreno mundialista. El equipo reaccionó con carácter tras recibir un gol a los 15 segundos. Lejos de desmoronarse, la tricolor presionó alto y encontró el empate al minuto 56: pase largo del arquero Jorman Mendoza, control de Santiago Londoño y definición precisa de Juan José Cataño desde la media luna. Buscó el triunfo hasta el final, pero el marcador no se movió.
En su segundo compromiso, el empate sin goles ante El Salvador complicó el panorama. El equipo dominó el juego e insistió por todos los caminos posibles —bandas, centros, remates de media distancia—, pero la falta de precisión y el cansancio terminaron pasando factura.
El conjunto salvadoreño apostó por el repliegue y el contragolpe, una estrategia que le dio resultado para conservar el punto. Colombia volvió a mostrar orden, pero también los mismos problemas en la definición que venía arrastrando desde el debut.
El rival de Colombia en los dieciseisavos se definirá hoy, cuando se complete la fase de grupos. Por ahora, el cruce sería ante Bélgica, el próximo 15 de noviembre, pero todo depende de los resultados que cierren la jornada. Los europeos, segundos del Grupo D detrás de Argentina, llegan con buenas credenciales: sumaron seis de nueve puntos posibles.
Orozco y Londoño: los referentes
Más allá del rival, el mensaje dentro del vestuario es de confianza. El grupo sabe que el paso a los 32 mejores no es un punto de llegada, sino de partida. “La vara quedó bastante alta desde el Sudamericano, pero este equipo tiene fútbol y carácter para ir más lejos”, había dicho Orozco antes del torneo.
El capitán no solo organiza desde el mediocampo, también contagia. Su energía empuja al resto y su lectura de juego permite que Colombia tenga equilibrio. En los tres partidos de la fase de grupos fue el primero en presionar y el último en dar por perdido un balón. Frente a Alemania sostuvo al equipo en los momentos difíciles y contra Corea fue el muro invisible que todo rival siente pero no logra pasar.
Londoño, por su parte, volvió a encontrarse con el gol justo a tiempo. El delantero del Envigado, goleador del Sudamericano, necesitaba una noche así. Su aporte va más allá de los tantos: pelea cada balón, arrastra marcas y genera espacios.
El reto ahora es sostener ese nivel, porque un descuido en 90 minutos puede acabar con la ilusión mundialista en el último torneo FIFA del año.
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