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La selección femenina de Colombia comenzará hoy su camino hacia el Mundial de Brasil 2027, en el marco de la nueva Liga de Naciones Femenina de la Conmebol, un torneo que por primera vez servirá como eliminatoria en el continente. El debut será contra Perú, en el estadio Atanasio Girardot, a las 6:00 p.m., con transmisión por Gol Caracol y la app ditu.
El encuentro será histórico y marcará un nuevo punto de partida para un equipo que llega con la ilusión renovada tras ser subcampeón de la Copa América —en la que perdió la final ante Brasil— y firmar una memorable participación en los Juegos Olímpicos de París 2024. Bajo la dirección técnica de Ángelo Marsiglia, Colombia afronta el reto de mantener su protagonismo internacional en un formato competitivo y exigente, en el que cada partido cuenta para la clasificación mundialista.

Marsiglia, que asumió la conducción del equipo tras los Olímpicos, destacó la importancia de este nuevo formato para el crecimiento del fútbol femenino en la región. “Estamos muy motivados. Este formato hace incrementar el nivel competitivo de las selecciones de Conmebol, que es lo que necesitamos. Esperamos que el estadio esté lleno para apoyar a esta selección que solo quiere seguir creciendo y soñando”, señaló el técnico.
El estratega también se refirió a dos ausencias notorias: Catalina Usme y Mayra Ramírez. La goleadora antioqueña no fue convocada por decisión técnica, tras su salida del fútbol turco. “Lo de ‘Cata’ es una decisión netamente técnica, una apuesta a la juventud en la propuesta ofensiva, con mucha velocidad. Queremos ver otras características”, explicó Marsiglia. En cuanto a Ramírez, quien sufrió una lesión en Inglaterra, el técnico confirmó que “no estará disponible hasta 2026; no contaremos con ella para la próxima fecha FIFA”.
Sin esas referentes, la selección apostará por una renovación que combine experiencia y juventud. “Hoy la selección está llena de juventud. Necesitamos a jugadoras de experiencia para abrir ese camino, pero queremos apostarle a ese recambio que se ha venido haciendo. Desde hace tiempo hemos contado con jugadoras muy jóvenes que ya son presente de la selección y queremos que sean las protagonistas”, aseguró el entrenador.
Leicy Santos, una de las líderes del grupo, coincidió con la visión del técnico y subrayó el cambio de enfoque que implica esta Liga de Naciones: “Cada partido ahora cuenta. Antes las fechas FIFA servían para prepararnos, pero ahora cada juego nos acerca o nos aleja del Mundial”.
El estreno en Medellín tiene un valor simbólico y emocional para el equipo. “Nos motiva mucho empezar en casa, aquí nos llenamos de fortaleza y de ganas de mostrarle al país que esta selección está concentrada y preparada. Invitamos a la gente a que vaya al estadio, es el inicio de un sueño, el de otra clasificación al Mundial”, añadió la mediocampista.
Santos también destacó la importancia de la nueva generación de futbolistas convocadas. “Ya somos algunas de experiencia, pero todo suma. Acogemos a las que llegan, porque sabemos del potencial que tienen y del hambre con el que vienen”.
En el análisis del rival, Marsiglia reconoció el crecimiento de Perú y advirtió que no será un partido sencillo: “Es un equipo que viene en crecimiento, con una propuesta propositiva. Será un partido mano a mano, pero Colombia está en la disposición de buscar los tres puntos. Independientemente del rival, siempre vamos a salir a buscar el partido”.
La Liga de Naciones no solo representa una ruta hacia el Mundial, sino también una plataforma para consolidar un proceso de renovación. Las ausencias pesan, pero el mensaje es claro: la selección apuesta por el futuro sin renunciar a la ambición que la ha convertido en una de las potencias emergentes del fútbol femenino mundial.
El camino hacia Brasil 2027 comienza en casa, con el apoyo del público antioqueño y la convicción de un grupo que, como señaló su técnico, “va a buscar los tres puntos, sin importar si el rival presiona o se repliega”. La primera parada de este sueño se llama Perú, y la historia empieza a escribirse desde Medellín.