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Si hay alguien que pueda hablar de cómo se juega una Copa del Mundo, ese es Abel Aguilar. El internacional con la selección de Colombia en 72 oportunidades, ahora retirado de las canchas, hizo parte de la presentación oficial de Michelob Ultra como cerveza oficial de la Copa Mundial de la FIFA Estados Unidos, México y Canadá 2026.
Allí, el mundialista con Colombia en Brasil 2014 y Rusia 2018 entregó sus expectativas antes del sorteo de la cita orbital y sus reflexiones luego de conocerse el grupo de la Tricolor. Un campeonato mundial que tiene la particularidad de ser el primero con 48 equipos y cuatro fases de eliminación directa antes de la final.
Un formato muy distinto al que le tocó a Aguilar en el campo de juego. “El sorteo es uno de los momentos más esperados, pero se asume con mucha tranquilidad. Estoy más tensionado ahora, viviéndolo desde afuera, que cuando era jugador”, dice el asistente del primer gol de James Rodríguez frente a los uruguayos en Brasil.
Copa del Mundo a la que el volante de primera línea llegó luego de 32 partidos y dos goles con el Toulouse de Francia. Y aunque su paso por clubes no es tan recordado como el de otros de sus compañeros, en la selección se hizo el compañero perfecto de Carlos Sánchez, dupla que le permitió a James brillar en esa cita mundialista.
“En un Mundial puede parecer que llegas muy bien y de repente cae el rendimiento. También puede parecer que no llegas en la mejor forma y terminas siendo la sorpresa. En un torneo de este calibre no se sabe qué pueda pasar”.
Para él, Brasil 2014 fue consagratorio. Tres partidos (Grecia, Costa de Marfil y Uruguay) y dos asistencias, una a Teófilo Gutiérrez y otra de cabeza a James Rodríguez en la emblemática volea del “10” colombiano en el estadio Maracaná de Río de Janeiro, fueron más que suficientes para ganarse el respeto y cariño del pueblo.
Rendimiento que lo perfiló como uno de los líderes de la selección nacional durante el proceso clasificatorio a Rusia 2018. Un camino que resultó más complicado de lo que parecía. Nadie olvidará como Paraguay le dio vuelta al gol de Falcao García en el último partido de local con dos goles en cuatro minutos.
El combinado patrio logró el tiquete a su sexta Copa del Mundo luego de empatar a un gol contra Perú en el estadio Nacional de Lima. Ahí estuvo Abel Aguilar, como uno de los más experimentados del plantel que le podrían mostrar el camino a los recién llegados como Matheus Uribe y Wilmar Barrios, protagonistas en Rusia.
No obstante, su segunda Copa Mundial de la FIFA no resultó tan bien como la primera. El debut frente a Japón, con derrota 2-1, lo tuvo que ver desde el banco y la segunda jornada del grupo H, ya vestido de corto y en el verde, tan solo le duró 32 minutos por culpa de una lesión que le terminó dando la entrada a Matheus Uribe.
Esto último marcó su destino en el resto de la Copa, pues quedó por fuera de los convocados en la victoria 1-0 frente a Senegal en la última fecha de la fase de grupos y del duelo por octavos de final en Moscú contra Inglaterra. El partido que es hasta el momento el último encuentro de Colombia en una Copa del Mundo.
Ahora y con siete años de inactividad futbolística, el bogotano de 40 años analiza el nuevo formato mundialista y como podría afectar el campeonato. “Ahora entran cuatro mejores terceros, pero hay una ronda de eliminación más. Tal vez eso dificulte un poco el camino o lo haga más fácil, es algo que solo podremos ver con el desarrollo del torneo”.
Así mismo, Aguilar fue cauto en decir que en campeonatos de esta envergadura no hay equipo accesible, o al menos no debería ser una idea que ronde la cabeza de los jugadores de la selección de Colombia. “Hay que tener mucho cuidado. Aquí no nos podemos confiar de nadie. En un Mundial tienes que pensar que todos los rivales son difíciles y complicados para no entrar en un estado de relajación. Desde el primer momento hay que asumir el reto”.
Además, tuvo palabras para el rival de Colombia que salga del repechaje entre Nueva Caledonia, Jamaica y República Democrática del Congo. “Los tres tienen mucha ilusión de estar en un Mundial y esas ganas son fundamentales para poder competir. Si están ahí es porque han hecho los méritos”.
Por último, la presencia de la selección de Cristiano Ronaldo como cabeza del grupo K no le preocupa, aunque es claro en decir que al ser el partido de cierre, lo ideal sería saltar al campo de juego clasificado a segunda ronda. “Es una selección potente a nivel mundial y ojalá podamos llegar a ese partido con la tarea hecha, pero tanto a Uzbekistán como a Portugal hay que mirarlos de la misma forma”.
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