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Ramón Jesurún, el presidente de la Federación Colombiana de Fútbol, está feliz con la clasificación de la selección de mayores al Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026, pero lleva tantos años metido en la dirigencia del fútbol, más de 40, que sabe perfectamente que la celebración dura poco, y que tras cada objetivo conseguido viene un reto mayor.
Incluso, desde mucho antes de las contundentes victorias sobre Bolivia y Venezuela, con las que se aseguró el cupo a la Copa Mundo y el tercer lugar en la eliminatoria de la Conmebol, ha tenido reuniones de planificación de lo que será la séptima participación de la tricolor en la cita más importante del balompié.
Destaca el proceso de los últimos tres años bajo las órdenes de Néstor Lorenzo, aunque reconoce los altibajos. Pondera el trabajo con las demás selecciones nacionales y reclama reconocimiento para la dirigencia, que les ha brindado todas las facilidades para prepararse bien y competir. Promete que Colombia va a dar la pelea, porque cambió de una mentalidad ganadora a una mentalidad campeona.
¿Se quitó un peso de encima con la clasificación?
Nuestras eliminatorias son muy largas y las cargas de estrés y de nervios que se manejan son muy altas, además de la responsabilidad que tenemos ante toda una nación. Por eso estamos absolutamente contentos, felices de haberle cumplido a un país que respira de fútbol.
¿Qué balance hace?
Terminamos terceros en una eliminatoria que todo mundo reconoce es la más difícil que tiene la FIFA. Logramos estadísticas buenas, tuvimos picos altos y bajos como las demás selecciones, excepto Argentina y Ecuador, pero clasificamos merecidamente. La gente cree que el hecho de que se haya ampliado el número de cupos facilita las cosas, pero es un torneo complicado, de tres años de altibajos. Sigue siendo igual de difícil.
¿Se alcanzó a preocupar, dudó de la clasificación?
En algún momento nos preocupamos por el funcionamiento del equipo. El más preocupado era el propio técnico. Pero siempre tuvimos la seguridad y el optimismo en que las cosas iban a terminar bien.
Tenían el “seguro” de terminar contra Bolivia y Venezuela
Quiero anotar que a ellos los enfrentamos en las dos últimas fechas y ambos tenían posibilidades de clasificar al repechaje. Se estaban jugando la vida. También enfrentaron antes a Argentina, Brasil, Paraguay, Ecuador y Uruguay. A nosotros por calendario nos tocó al final, en circunstancias difíciles, pero las sorteamos y terminamos superándolos muy bien. Jugamos los 10 países, todos contra todos de local y de visitante, y logramos los resultados requeridos.
Los resultados realmente malos fueron la derrota ante Ecuador en Barranquilla y los empates contra Paraguay y Perú. Lo demás estaba dentro de lo previsto.
A la única selección que Argentina, la actual campeona mundial y de América, no pudo derrotar fue a Colombia. Les ganamos a Argentina y Brasil acá. En Argentina nos empataron y perdimos en Brasil con un gol agónico en el último minuto, que fue una derrota dolorosa, como también nos pasó con Uruguay en Montevideo. Siempre estuvimos en la zona de clasificación directa.
Resultado del esfuerzo de jugadores y cuerpo técnico.
Claro, pero nada sería posible si no existiera la dirigencia. El dirigente siempre es el tipo más vapuleado o el más criticado, pero aquí hay que hacerles un homenaje a nuestros dirigentes. Todos estos jugadores que hoy son exitosos tuvieron siempre un dirigente que los apoyó, que los ayudó a formar.
¿Está satisfecho con el proceso de Néstor Lorenzo?
Sin duda. No entiendo por qué se puso en duda en algún momento el tema de nuestro cuerpo técnico, que es serio, capacitado, conocedor del fútbol colombiano. Lo demostró. El manejo que tuvo, pese a que hubo partidos en donde no tuvimos resultados, fue muy positivo.
¿Qué significa ir al Mundial?
Estar en la máxima fiesta deportiva del mundo no solo es un inmenso honor, sino que nos da visibilidad internacional y confirma que deportivamente estamos haciendo las cosas muy bien. En el exterior nos reconocen muchas más cosas que en nuestro país, que es uno de los que más exporta jugadores. Estamos asistiendo a todos los mundiales y eso realmente llama la atención, porque eso no lo hacíamos antes, lo hacíamos pero muy esporádicamente. Pero lo más importante es el impacto en la sociedad, entregarle felicidad al país, al hincha común y corriente, al ama de casa, a los niños, a nuestros policías, nuestros militares, a la gente del común. Con Colombia en el Mundial se va a beneficiar el turismo, el tema publicitario, mejora el ánimo de la gente.
Sobre todo después del trago amargo de no haber ido a Catar 2022.
Eso fue insólito, porque jugadores y equipo teníamos. Pasaron cosas increíbles, como estar siete partidos consecutivos sin anotar un gol. Con uno solo que hubiéramos hecho en cualquiera de esos juegos hubiéramos clasificado. Eso fue rarísimo, nos costó mucho asimilarlo, pero ése es el fútbol.
La gente no le ha dado tanto valor a la clasificación porque se amplió el número de equipos en el Mundial, de 32 a 48.
Tenemos la costumbre de minimizar algunas cosas. Hoy todos los rivales son muy difíciles. Vea que selecciones como la de Italia llevan dos Mundiales sin asistir y ahora está peleando su clasificación. Cualquier equipo que va al Mundial es peligroso, competitivo.
¿Qué tanta incidencia tienen usted y sus colaboradores en la conformación de una convocatoria?
Ninguna. Un técnico serio no se deja imponer nada. Yo tengo un poquito más de 40 años en el fútbol, he manejado técnicos extraordinarios, de gran categoría, incluso con algunos he tenido una relación muy directa, y jamás se me ha ocurrido sugerirle un nombre, ni lo haré nunca. Ese es el trabajo de él.
Se especuló que a Dayro Moreno lo habían llamado por presión suya
Eso no tiene fundamento. Repito, un técnico serio no se deja imponer jugadores. Yo fui el primer sorprendido cuando me llegó la carta de convocatoria en la que estaba Dayro. Me alegró, porque creo que es un jugador ejemplo en este país por todo lo que ha hecho y viene haciendo, pero que yo haya tenido que ver en eso no es cierto.
¿Para qué está Colombia en el Mundial?
Yo he venido diciendo hace dos o tres años, a técnicos y jugadores, que en Colombia ya cesamos el tema de chip de mentalidad ganadora y lo pasamos a mentalidad campeona. No tendría ningún sentido que cambie ese concepto. ¿Por qué no aspirar a lo más alto? Que es difícil, que es un sueño, que es una falacia, como dicen algunos, no importa, pero pensémoslo y vamos a eso, a apuntarle a ser campeón. Países como Holanda y Portugal, tremendas potencias del fútbol, la misma Bélgica, nunca han podido ser campeones mundiales, pero lo sueñan y cuando vayan al Mundial lo harán con ese objetivo.
¿Considera que el técnico ya tiene su plantel definido?
No lo sé. Él tiene claridad, indudablemente. Viene de dirigir a la selección de Colombia durante 38 partidos ya. Y no solo eso, sino que con sus colaboradores hacen un gran trabajo. Cuando no están entrenando directamente con el equipo, tienen acá una oficina desde donde con la ayuda tecnológica todo el día están pendientes de absolutamente todos los jugadores colombianos en el mundo. Haciendo eso nos hemos llevado sorpresas con hijos de colombianos o jugadores que no conocíamos y que incluso hemos traído a convocatorias de sub 15, sub 17, a la misma Sub 20 y sobre todo en el fútbol femenino. De aquí a junio, que está a la vuelta de la esquina, nadie sabe qué puede suceder, pero el cuerpo técnico la tiene y la tendrá clarita al momento de definir quiénes irán. Y la gente puede tener la certeza de que la Federación les va a brindar al cuerpo técnico y a los jugadores todas las facilidades para hacer la preparación que consideren necesaria. Nosotros no ahorramos un peso en esa inversión.
¿Contemplan la posibilidad de reunir al grupo un poco antes del Mundial, a medida que los jugadores se vayan desocupando de sus clubes?
Para la Copa América 2024 algunos de nuestros jugadores llegaron 21 días antes del inicio. Tuvimos la oportunidad de hacer una primera semana de acondicionamiento con alguna libertad para ellos, porque tienen derecho a descansar, sobre todo después de las cargas muy altas en sus clubes, pero la verdad son ellos mismos a quienes les encanta estar concentrados antes de un evento así. Seguramente se harán algunos partidos amistosos, pero será una preparación muy parecida a la que tuvimos el año pasado.
¿Qué tan complicado va a ser para ustedes el tema logístico, hospedaje, traslados, boletería, etc?
Eso ya está claro. La FIFA hace el sorteo el 5 de diciembre, pero ya tiene definido todo para cada equipo. Eso no es por nombres, sino por claves. A1 (primero del grupo A), C3 (tercero del grupo C). Apenas una selección salga en la balota, ya tiene definida la ciudad donde va a jugar, el hotel, sus itinerarios de viaje, los campos de entrenamiento respectivos y hasta los horarios de esas prácticas. Todo eso es perfecto. Y los técnicos tienen que acomodarse. El tema de la boletería depende de los aficionados que quieran adquirirla. Eso se hace por lo general vía electrónica.
¿Ustedes, el cuerpo técnico o los jugadores tienen alguna preferencia?
Nosotros tenemos una gran ventaja y es que nos quieren en todas partes. En todo lado hay colombianos radicados. Podemos quedar en un grupo en México, en Canadá o en Estados Unidos, en la zona centro, en el este o en el oeste. Estamos listos para el sorteo y para lo que sea.
¿Qué han pensado para la preparación en los nueve meses que faltan para el Mundial?
Esa planificación aquí tiene que ser muy anticipada. En octubre y noviembre jugaremos un par de fechas dobles en Estados Unidos: México y Canadá primero, Nueva Zelanda y Nigeria después. Ya para los partidos de marzo esperaremos el resultado del sorteo del calendario del Mundial, el 5 de diciembre. Trataremos de maniobrar para buscar rivales que el técnico considere importantes, como también para las dos fechas FIFA antes de la Copa del Mundo.
Acá se mide la gestión de la Federación por la selección de mayores, pero hay que decir que las femeninas y las de categorías menores también han dado resultados.
Eso es cierto y pasa en todos los países. No hay duda de que lo que concita el mayor interés es el equipo mayor, pero nuestra responsabilidad es trabajar por el fútbol a nivel integral y la estructura que tenemos hoy es muy sólida, hemos cambiado enormemente nuestra planificación y solo este año, de seis clasificaciones a Mundiales FIFA logramos cinco, que es algo importante. Además con la clasificación de nuestra selección femenina de mayores a los Juegos Olímpicos, que era aún más difícil porque solo había dos cupos para diez. A todos esos equipos les dimos las condiciones para prepararse, microciclos, concentraciones, partidos amistosos contra selecciones internacionales. Se ha hecho una gran inversión, pero se han visto los resultados.
Para Colombia se vienen cuatro Mundiales en tres meses.
Si, el sub 20 masculino (en Chile, del 27 de septiembre al 19 de octubre), el sub 17 femenino (en Marruecos, del 17 de octubre al 8 de noviembre), el sub 17 masculino (en Catar, del 5 al 27 de noviembre), y el de mayores femenino de futsal (en Filipinas, del 21 de noviembre al 7 de diciembre). Todas esas selecciones en gran parte del año han estado en permanente actividad.
¿Qué se podría mejorar en esos procesos?
Tenemos las condiciones, el talento. La parte mental es algo en lo que, aunque hemos avanzado muchísimo, tenemos que seguir trabajando y fortaleciendo con nuestros técnicos. En ese trabajo mental es en donde más estamos incidiendo para acortar terreno con selecciones tradicionales, países que tienen un fútbol poderoso y que han sido campeones del mundo de mayores.
¿Qué sigue para la FCF después del Mundial?
Aquí el trabajo no para. Los eventos que nosotros manejamos son muchos. Los calendarios se han multiplicado. Los Mundiales sub 17 masculinos y femeninos ahora son cada año, pero requieren eliminatorias, es decir que Suramericano en esa categoría va a haber todos los años. Con las sub 20 no sé si pase, porque ese proceso es más complicado porque ya son jugadores que están participando en las ligas respectivas. En octubre iniciaremos eliminatorias femeninas para el Mundial de 2027, en Brasil. Esto es una rueda que no puede pararse nunca y la responsabilidad con todas nuestras selecciones es la misma.
¿En términos administrativos y financieros, qué tanto incide eso en el funcionamiento de la Federación, que necesita cuerpos técnicos de tiempo completo, asesores, colaboradores?
Yo recuerdo que a la Federación Colombiana de Fútbol hace 20 o 25 años la manejaban 15 o 20 personas. Hoy nosotros tenemos 100 y funcionarios, todos con una carga de trabajo muy fuerte, pero también ha llegado una gran inversión de la empresa privada que ve al fútbol como vehículo publicitario. Eso es algo que nosotros agradecemos. La Federación hoy tiene una buena salud financiera. Se ha hecho un buen trabajo administrativo y esto sirve indudablemente para poder decir con claridad que no ahorramos ni un centavo en la preparación de cualquiera de nuestras selecciones.
A ese respecto, ¿qué opina del recorte presupuestal al Ministerio del Deporte?
Que es doloroso. Si algo refresca la mente y le da felicidad al pueblo colombiano son sus resultados deportivos. Yo estuve mucho tiempo en la Junta del Comité Olímpico Colombiano y palpé, viví y ratifiqué que somos una inmensa potencia deportiva por la biodiversidad, la topografía, la morfología, que nos permiten sacar deportistas de gran talento, que hemos subutilizado precisamente por el poco apoyo, que se ha fundamentado única y exclusivamente en el apoyo gubernamental. Nosotros también en el deporte tenemos que, como digo yo, “salir con la maleta” a buscar recursos. Hablar de un recorte realmente va a ser un daño enorme, sobre todo ad portas de Panamericanos y Juegos Olímpicos. Sabemos que hay limitaciones, pero ojalá el Gobierno entienda que eso no es un gasto, sino una inversión.
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