
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
En tiempos en los que la selección de Colombia se siente tan lejana de sus aficionados, que la decepción de Catar 2022 se transformó en apatía del público hacia el combinado nacional, la sub-20, que quedó eliminada este sábado en el Mundial de Argentina contra Italia, logró reconectar con los seguidores de la tricolor.
El camino en la Copa del Mundo sub-20 terminó en cuartos, pero el equipo de Héctor Cárdenas demostró que hay futuro en medio de tiempos también de alarmas, en los que el recambio de las generaciones que devolvieron a Colombia al panorama global del fútbol en la década pasada se veía tan perdido.
Mire: Italia terminó el sueño de Colombia en el Mundial sub-20 de Argentina
A pesar de la eliminación y la dura derrota contra los italianos, Colombia demostró que tiene jugadores para volver a aspirar a los primeros planos del fútbol sudamericano y que, bien llevados, los jugadores de la nueva generación tienen espíritu competitivo.

Una sub-20 cercana a su afición
Para fortuna de esta selección sub-20, el proceso hacia el Mundial empezó en casa, cuando a principio de año el combinado nacional jugó de local, en Cali y Bogotá, el Sudamericano juvenil que le dio un cupo en la Copa del Mundo.
Ya, desde entonces, mientras al principio el público miraba con desidia al equipo, los aficionados conectaron de a poco con la selección. Los resultados para Cárdenas llegaron y el equipo terminó llegando a la Copa del Mundo, a los clasificatorios para los Olímpicos y con estadios llenos apoyando al equipo.
El final de esos pasos en el camino trajo hasta acá a la selección, que respondió con altura el reto que suponía el mundial, en el que se mantuvo invicto hasta la derrota de este sábado.
También: El Ángel que llena de fe a la selección de Colombia
Como colectivo, el juego de la tricolor, muchas veces más directo que asociativo, y a veces demasiado dependiente de chispazos individuales que del dominio del trámite y el resultado, nunca terminó de enamorar a los aficionados.
Sin embargo, en actitud y ganas el público no tuvo reproches. Nunca, ni siquiera este sábado, tras estar perdiendo 3-0 y ser muy inferior al rival, Colombia bajó los brazos. Todo lo contrario, siempre demostró ambición competitiva y capacidad para reponerse en escenarios adversos.
Fue la principal marca en el proceso de este Mundial, un equipo capaz de sobreponerse mentalmente a los golpes y al marcador, generalmente en contra.
No se pierda: Oficial: Lionel Messi se va del PSG
Es un hallazgo valioso en medio del inicio del camino de la selección de Colombia hacia la Copa del Mundo, pero esta vez de mayores, de la mano del argentino Néstor Lorenzo. No solo por los jugadores que demostraron capacidad de representar al país en grandes escenarios, también por la conexión que su espíritu reconstruyó con el público en tiempos aciagos.
Hizo falta, tal vez, que Colombia tuviera la capacidad de imponerse por su juego. Remar desde atrás, como le sucedió desde el Sudamericano, dejó la imagen de un equipo guerrero, pero poco dominante. La aparición de jugadores como Óscar Cortés, Tomás Ángel y Yaser Asprilla, además de Gustavo Puerta y Luis Marquinez, entre otros, permite pensar que a futuro la idea puede ser más sólida, no para levantar en situaciones adversas, sino para también imponer condiciones.
Le puede interesar: Las enseñanzas que le quedaron a la selección de Colombia en el Mundial sub-20
Sin duda, la cumbre del equipo fue en cuartos contra Eslovaquia. Ese 5-1 mostró una cara diferente del equipo, la que más esperanza trasmite de cara al futuro. Hay herramientas, hubo buenos resultados y la nueva generación del balompié colombiano ya dijo presente para tomar la posta de las estrellas que van de salida.
🚴🏻⚽🏀 ¿Lo último en deportes?: Todo lo que debe saber del deporte mundial está en El Espectador