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La selección de Colombia empieza su camino hacia el Mundial de 2026 con un nuevo aire. Ya sin la presión de las eliminatorias, el equipo de Néstor Lorenzo inicia este sábado, a las 8:00 p.m. (Gol Caracol y ditu), una gira de preparación enfrentando a México. La cita marca el comienzo de una etapa decisiva: la de ajustar, afinar y consolidar una idea de juego que ya dio resultados, pero que deberá transformarse para competir en el máximo escenario.
Lorenzo sabe que estos amistosos no son de trámite. “Si bien les dicen amistosos, son partidos mundialistas, porque vamos a enfrentar equipos mundialistas”, explicó el técnico. Reconoce el desgaste de sus jugadores tras los viajes y la exigencia de los clubes, pero insiste en aprovechar cada minuto. “Muchos muchachos tienen que venir, viajar acá, luego a Europa, volver. Es un ritmo vertiginoso, pero vamos a sacarle el mayor provecho”, añadió.
El entrenador argentino encara esta etapa con la serenidad de quien ha construido un grupo sólido. “Nunca hubo un problema de desobediencia ni rebeldía. Se ha querido inventar, pero no pudieron porque el equipo ha estado muy fuerte”, aseguró, destacando que la base de su proyecto ha sido la confianza y la calidad humana dentro del vestuario. Esa cohesión será clave cuando empiecen los ajustes tácticos y las decisiones definitivas sobre quiénes irán al Mundial.
La gira incluye, además del partido contra Canadá el martes, duelos en noviembre contra Nueva Zelanda y Nigeria, todos rivales de peso en distintas regiones del mundo. “Son partidos importantes para nosotros, hay que aceitar cosas y mejorar en algunos aspectos”, subrayó Lorenzo. La agenda, aunque exigente, busca ampliar el margen de evaluación: algunos futbolistas que no fueron titulares habituales tendrán minutos para demostrar que pueden ser parte del grupo final.
El rival de este sábado, México, representa un reto exigente. “Viene de ganar la Copa de Oro, eso le da categoría de lo mejor de Concacaf. Además, su entrenador tiene muchísima experiencia mundialista”, valoró Lorenzo, quien resaltó las virtudes de un equipo que combina técnica, ritmo y jerarquía. El objetivo es medir fuerzas ante selecciones que también estarán en la Copa del Mundo y ajustar el ritmo competitivo del plantel colombiano.
Más allá de los resultados, el foco está puesto en el crecimiento colectivo. Lorenzo, que ha sido respaldado por referentes como Carlos Valderrama, lo tiene claro: “El Pibe siempre apoyó el proceso. Lo tomo como una buena predicción de su parte, sabiendo lo que sabe de fútbol”. Con ese respaldo y una nómina que mezcla madurez y juventud, Colombia se prepara para volver al escenario más grande del fútbol con la ilusión intacta y la convicción de que, esta vez, puede llegar hasta el último día.
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