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Con el arribo de los 26 convocados a la concentración en Estados Unidos, la selección de Colombia inicia la última ventana amistosa del año con una sensación clara: la lista que eligió Néstor Lorenzo para enfrentar a Nueva Zelanda (15 de noviembre, en Fort Lauderdale) y a Australia (18 de noviembre, en Nueva York) es el núcleo del equipo para el Mundial 2026. El proceso ya dejó atrás la fase experimental; hoy el seleccionador tiene una estructura definida, jerarquías instaladas y dudas muy puntuales.
Colombia llega a esta doble fecha con una racha sólida, un estilo consolidado y un grupo que, más que nunca, se siente mundialista. La lectura general es simple: quien está aquí tiene un pie y medio en la Copa del Mundo. Y el análisis individual, línea por línea, lo confirma.
La actualidad de los convocados
Para empezar, Lorenzo no mueve la base del arco. Camilo Vargas, en ritmo, figura del Atlas y con un semestre de 1.260 minutos, se perfila como el titular indiscutible para el Mundial. Su madurez, liderazgo y regularidad lo sostienen. David Ospina sigue en idilio con Atlético Nacional: mismo volumen de minutos que Vargas, pero más porterías en cero (cuatro frente a una) y una influencia visible en un equipo que pelea todo en Colombia. Su curva ascendente respalda que siga siendo un nombre inamovible del proyecto. El caso singular es Álvaro Montero, cuya poca continuidad en Vélez —dos partidos en el semestre— contrasta con la confianza que aún le guarda el técnico. Su presencia en esta convocatoria indica que, pese al momento difícil, Lorenzo lo sigue considerando pieza de confianza para el grupo.
La defensa, por su lado, vive un equilibrio interesante entre rodaje y madurez. Daniel Muñoz, para muchos uno de los mejores laterales derechos del mundo hoy, encarna la versión más sólida de su carrera: jerarquía Premier, constancia y liderazgo. El otro lateral derecho, Santiago Arias, llega con continuidad en Bahía, sin ser figura, pero sí funcional para la idea del técnico.
Por dentro, John Lucumí es uno de los titulares más firmes del proceso. Su nivel en el Bologna, club top de Italia, lo pone como el defensor colombiano más regular del año. A su lado, Dávinson Sánchez continúa siendo clave en Galatasaray. El regreso de Carlos Cuesta, consolidado en Vasco da Gama tras un período sombrío en Turquía, amplía la competencia en el centro. Vive un momento revigorizado, con gol incluido. En contraste, Yerry Mina es la pieza que genera más dudas: aunque volvió de una lesión y suma minutos, llega lejos de su mejor versión.
En otra banda, Álvaro Angulo aparece como una de las grandes noticias: ritmo, goles y un nivel sobresaliente en Pumas, mientras Johan Mojica vive un repunte en Mallorca, sumando incluso anotaciones. Son, sin discusión, los laterales izquierdos del presente.
Otra cosa es el mediocampo, la línea que más matices ofrece. Richard Ríos, titular en Benfica y con confianza de Mourinho pese a críticas puntuales, es hoy un volante moderno que sigue creciendo. Junto a él, Jefferson Lerma resurge en Crystal Palace, tras un comienzo irregular de temporada. Jorge Carrascal es, quizás, el mediapunta del momento: figura en Flamengo y determinante en Libertadores. Hoy está peleando fuerte su lugar en el Mundial.
James Rodríguez, fijo de Lorenzo y capitán del equipo, llega con dudas sobre su futuro y un semestre de altibajos en León, aunque con minutos suficientes para estar en forma. Su peso simbólico en la selección sigue siendo enorme.
Gustavo Puerta, con su consolidación reciente en Racing de Santander, es una apuesta que Lorenzo no quiere soltar. Juan Camilo Portilla, regular, pero sin 90 minutos sostenidos en Talleres de Córdoba, ofrece equilibrio. El punto de alerta es Kevin Castaño, criticado en River Plate y sin su mejor nivel, aunque con continuidad. Y John Arias, brillante en Brasil, pero sin despegar en Wolverhampton, vive un bache evidente: no es titular y su adaptación a la Premier ha sido compleja.
Luis Díaz ilumina todo: las preguntas siguen en el 9
La delantera tiene al hombre del momento: Luis Díaz, en estado de gracia en Bayern Múnich, con 16 participaciones directas en goles y actuaciones de impacto mundial. Es, sin duda, la gran figura de la selección. Colombia depende de que mantenga ese nivel hacia 2026.
Sin embargo, en el universo de los centros delanteros el panorama es mixto. Con varios nombres fuera, como Juan Camilo Hernández o John Jáder Durán, que podrían aparecer en cualquier momento.
Por ahora, de los que están: John Córdoba, goleador estable en Krasnodar (cinco goles en ocho partidos), vive su punto más alto y empuja fuerte por ser el 9 titular. Luis Suárez, con inicio prometedor, pero un bajón reciente en Sporting Lisboa, sigue siendo un jugador que aporta movilidad más que gol. Rafael Santos Borré llega con continuidad, pero con cifras frías: dos goles en 13 partidos. Su papel, más táctico que goleador, está bajo revisión.
Johan Carbonero mantiene regularidad sin ser decisivo en Internacional, mientras Yáser Asprilla es la gran incógnita: no juega hace un mes en Girona y corre serio riesgo de perder su lugar rumbo al Mundial. El caso contrario es Carlos Andrés Gómez, en gran forma, titular y goleador en Vasco da Gama.
Las dudas de Lorenzo son mínimas. Por fuera, además de los goleadores, están jugadores como Yerson Mosquera o Juan Fernando Quintero, intermitentes en todo el proceso, pero que podrían entrar en cualquier momento. Y más ahora. Empieza la recta final hacia la Copa del Mundo.
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